Proyecto de iniciativa popular
Reclaman la emergencia vial
Coincidencia entre el Defensor del Pueblo de la Nación y el de Santa Fe. Hablan de "siniestros de tránsito" y piden un abordaje integral de lo que definen como "una endemia social".

El Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino y el de Santa Fe, Carlos Bermúdez, presentaron un proyecto de iniciativa popular para declarar la emergencia vial en el país.

En el marco de la jornada sobre seguridad vial denominada "porque la vida vale", realizada en la Asociación Empresaria de Rosario, Bermúdez y Mondino se refirieron a la realidad del tránsito tanto a nivel nacional como provincial y a sus gravísimas consecuencias. Ambos manifestaron su convicción de que todos los sectores involucrados deben, de manera rápida, decidirse a la realización de acciones que aborden lo que ha sido calificado como "endemia social" por la Organización Mundial de la Salud.>

Los defensores y distintas ONGs consideraron oportuno utilizar el mecanismo que la Constitución Nacional prevé para recabar la opinión directa de los ciudadanos y poner a su consideración un proyecto de iniciativa popular denominado "Porque la vida vale - Plan integral de seguridad vial - Un derecho de todos los argentinos". >

La iniciativa propone la declaración de la emergencia vial en todo el país; la creación de una autoridad de seguridad vial que dependa directamente del Presidente de la Nación; la instrumentación de un plan nacional de educación vial y de otro de información y difusión sobre la prevención de siniestros viales. El proyecto contempla la unificación de los criterios y requisitos para la expedición por parte de las autoridades competentes de la licencia de conducir en el territorio nacional, la participación de las empresas concesionarias de la red vial en todas las actividades comprendidas en la ley y la prioridad para la ejecución de obras en la red vial nacional de las destinadas a dotar de seguridad al tránsito. Una vez obtenido el aval requerido por la Constitución Nacional, el proyecto será elevado al Congreso para su sanción con fuerza de ley.>

Lo que se dijo

La apertura de la jornada estuvo a cargo del ombudsman santafesino, y del presidente de la Asociación Empresaria de Rosario, Elías Soso, quien llamó a "comprometerse con esta problemática, para devolverle a la sociedad una parte de lo que ella le brinda al sector empresario" y propuso "incluir a representantes de las compañías de seguros en los programas de prevención".

Bermúdez manifestó su convicción de que "el Estado debe tener una presencia fuerte, constituyéndose en garante de los mecanismos de control de la seguridad vial".>

Posteriormente disertaron el director de docencia e investigación del hospital de Niños "Orlando Alassia" de Santa Fe y miembro del comité de accidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría, Juan Carlos Beltramino, y el director Provincial de Accidentología y Emergencias Sanitarias, Osvaldo Aymo. Ambos especialistas coincidieron en que la principal herramienta con la que se cuenta en materia preventiva es la educación, y que debe implementarse un sistema de educación vial sobre los niños y niñas desde temprana edad. "El camino a recorrer es largo, pero no debemos preguntarnos cuán largo es sino cuándo empezamos", señaló Aymo.>

La clausura estuvo a cargo de Mondino, quien manifestó que "ya no puede hablarse de accidentes de tránsito porque se ha excedido por mucho lo fortuito, sino que debe hablarse de siniestros de tránsito". El ombudsman nacional expuso en detalle los alcances del proyecto y convocó a la población a reunir cuatrocientas mil firmas que avalen la presentación de la iniciativa popular ante el Congreso de la Nación para que la transforme en ley.>

Alcances del proyecto

En los fundamentos del proyecto se señala que "la política de seguridad vial forma parte de la política general de protección de los Derechos Humanos. Superados los conceptos que llevaban a considerar los siniestros de tránsito como accidentes, y aceptándose por el contrario, que son consecuencia de una sumatoria de factores predeterminados y evitables, se advierte con claridad que las consecuencias irreparables de aquellos, consistentes en pérdidas de vidas humanas, lesiones discapacitantes y daños materiales, significan la vulneración de los derechos a la seguridad, a la salud, al goce de una vida digna".

En cuanto al proyecto que pretende juntar las 400 mil firmas para llevarlo al Congreso en su artículo primero propone declarar la emergencia vial por dos años "con el objeto de garantizar el ejercicio del derecho a la circulación en condiciones que aseguren la integridad de las personas que transitan por la vía pública".

En otro artículo, crea en el ámbito del Poder Ejecutivo una unidad ejecutora como autoridad nacional de seguridad vial con una serie de funciones y ordena al ministerio de Educación a elaborar en 120 días un plan nacional de educación vial el que será incorporado a la educación formal curricular obligatoria en el período lectivo inmediato posterior.

Otro capítulo está destinado a la unificación de la licencia de conducir y el noveno a la participación de las empresas concesionarias en el programa.

Donde los autos gobiernan

Los derechos humanos se humillan al pie de los derechos de las máquinas. Son cada vez más las ciudades y sobre todo las ciudades del sur, donde la gente está prohibida. Impunemente, los automóviles usurpan el espacio humano, envenenan el aire y, con frecuencia, asesinan a los intrusos que invaden su territorio conquistado. �En qué se distingue la violencia que mata por motor, de la que mata por cuchillo o bala?

Este fin de siglo desprecia al transporte público. Cuando el siglo veinte estaba cumpliendo la mitad de su vida, los europeos utilizaban trenes, autobuses, metros y tranvías para las tres cuartas partes de sus ires y venires. Actualmente, el promedio ha caído, en Europa, a una cuarta parte. Y eso es mucho, si se compara con los Estados Unidos de América, donde el transporte público, virtualmente exterminado en la mayoría de las ciudades, sólo cubre el cinco por ciento del transporte total.

(...) El automóvil promete libertad a las personas, que por algo las autopistas se llaman freeways, caminos libres, y sin embargo actúa como una jaula ambulante. El tiempo de trabajo humano aumenta a pesar del progreso tecnológico, y también aumenta, año tras año, el tiempo necesario para ir y venir del trabajo, por los atolladeros del tránsito, que obligan a avanzar a duras penas y trituran los nervios: se vive dentro del automóvil, y él no te suelta. (...)

Nunca tantos han sufrido tanto por tan pocos. Sólo el veinte por ciento de la humanidad dispone del ochenta por ciento de los autos, aunque el ciento por ciento de la humanidad tenga que sufrir el envenenamiento del aire. El transporte público desastroso y la ausencia de carriles para bicicletas hacen poco menos que obligatorio el uso del automóvil privado, pero, �cuántos pueden darse el lujo?

(...) En las ciudades de todo el planeta, el automóvil genera la mayor parte del cóctel de gases que enferma los bronquios y los ojos y todo lo demás, y también genera la mayor parte del ruido y las tensiones que aturden los oídos y ponen los pelos de punta. (...)

(...) Los autos matan en el mundo, cada año, tanta gente como mataron, sumadas, las bombas de Hiroshima y Nagasaki: en 1990, causaron muchas más muertes o incapacidades físicas que las guerras o el sida. (...)

Modernización, motorización: el estrépito de los motores no deja oír las voces que denuncian el artificio de una civilización que te roba la libertad para después vendértela, y que te corta las piernas para después obligarte a comprar automóviles y aparatos de gimnasia. Se impone en el mundo, como único modelo posible de vida, la pesadilla de ciudades donde los autos gobiernan (de "Patas arriba. La escuela del mundo del revés", de Eduardo Galeano).

Presentación

Mondino presentará mañana, en una conferencia de prensa en el Congreso y junto a los senadores Carlos Reutemann y Roxana Latorre, el proyecto de ley que declara la emergencia pública en seguridad vial en el territorio nacional por el término de dos años. En los fundamentos, destacan que en Argentina mueren 21 personas por día en accidentes de tránsito.