Con logros económicos y traspiés políticos

Susana Grassi y Silvina Alonso (DyN)

El presidente Néstor Kirchner siguió cosechando este año algunos resultados económicos, pero debió enfrentar varios golpes políticos que tuvieron su punto culminante en la derrota electoral de Misiones y que dejaron al descubierto que la "luna de miel" que disfrutó durante la primera etapa de gestión ya no es tal.

Una suba del Producto Bruto Interno que se ubica en torno del 9 por ciento; una mejora de la recaudación fiscal de más del 36 por ciento; un descenso de la desocupación al 10,2 por ciento y una inflación controlada en un dígito conforman un escenario más que envidiable frente a la contienda electoral de octubre próximo.>

Pero no todo fueron rosas, y algunos traspiés políticos -con la derrota en Misiones como detonante- obligaron al jefe de Estado a repensar su estrategia para un 2007 que se presenta clave para la continuidad de su proyecto.>

Es así como "juega" entre su propia reelección y la candidatura de su esposa Cristina, o prueba candidatos en los distritos centrales para medir el grado de rechazo o aceptación de la gente.>

La negativa del electorado misionero a los intentos reeleccionistas del gobernador Carlos Rovira, que Kirchner apoyó personalmente, obligó a adoptar cambios drásticos en su mapa electoral y pedirles al bonaerense Felipe Solá y al jujeño Eduardo Fellner que declinaran sus propias ambiciones de continuar al frente de sus provincias.>

Ante la evidencia de que el kirchnerismo quedaba sin candidato seguro en el principal distrito electoral con el obligado paso al costado de Solá, Kirchner se apuró a cortar cualquier puja que pudiera afectar el tranquilo manejo de la provincia y lanzó la sorpresiva candidatura del vicepresidente Daniel Scioli, hasta ese momento cantado postulante por Capital Federal.>

Previamente, el 17 de octubre, días antes de la derrota en Misiones, el presidente había quedado salpicado por la responsabilidad de su aliado jefe de la CGT, Hugo Moyano, en los violentos incidentes que se produjeron durante el traslado de los restos del ex presidente Juan Domingo Perón a la quinta de San Vicente.>

Rápido de reflejos, el jefe de Estado pudo revertir las duras críticas que le dedicaba la oposición por estos dos casos mediante un proyecto de ley para reducir de 9 a 5 el número de miembros de la Corte Suprema presentado por su esposa y que cosechó elogios de todos los sectores.>

Sin embargo, algunos temas no pudieron esconderse bajo la alfombra: los petroleros santacruceños protagonizaron en febrero una protesta para pedir la rebaja del impuesto a las Ganancias que terminó con la muerte del policía Jorge Sayago.>

El Ejecutivo pateó para adelante la resolución del asunto pero en noviembre tuvo que salir de urgencia ante el riesgo de que el paro de los petroleros de varias provincias patagónicas pusiera en riesgo el abastecimiento de combustibles.>

El gobierno fracasó, en cambio, en otras cuestiones, como en resolver el problema habitacional por el alto valor de los alquileres. Y anunció con "bombos y platillos" un plan de créditos hipotecarios que beneficia a un universo bastante menor que el esperado.>

Al mismo tiempo, aunque logró mantener congeladas las tarifas de servicios públicos y ponerle un techo del 19 por ciento a la suba de salarios, no dieron resultaron las gestiones para evitar incrementos en la canasta familiar.>

En el campo de las relaciones exteriores, Kirchner siguió sin poder encaminar el conflicto con Uruguay por las papeleras, mientras el caso AMIA entró de lleno en el campo diplomático ante la decisión judicial de solicitar la detención de un ex presidente y otros ocho ex funcionarios de Irán.>

El respaldo de la Casa Rosada a la Justicia desencadenó la salida del piquetero Luis D'Elía de la Subsecretaría de Tierras por orden presidencial.>

Aunque todavía con un alto nivel de imagen positiva y con encuestas que le adjudican una segura reelección si la buscara, Kirchner soportó este año bastantes cimbronazos que prenden la luz amarilla para el 2007, un año de campaña electoral.>

Entre éstos se pueden citar las consecuencias políticas por la desaparición de Julio López, el desafío de los grupos piqueteros más duros que prometen volver a la calle, la pulseada con los productores agropecuarios, los movimientos de la Iglesia en debates políticos, los vaivenes de los precios de la canasta familiar y una oposición que busca agruparse en torno de un candidato fuerte que pueda dar batalla en el año electoral que se avecina.>