Cartas a la dirección

Homosexualidad

Señores directores: Es la suma de varios factores: fisiológicos, sicológicos, morales y espirituales, no una elección. Me refiero a la homosexualidad en lo patológico, no al vicio homosexual.

Nadie puede elegir ser infeliz disfrutando una sexualidad equivocada, sin conformidad con la mentalidad natural y original de Adán y Eva, es decir, hombre-mujer.>

La sexualidad ¿es fruto del amor o sólo una necesidad fisiológica?>

Como cristiana creo que la sexualidad es la gota que rebasa la copa del amor. No la que se bebe antes de haber recorrido, mediante el noviazgo, un noble período de conocimiento mutuo para un fin feliz: el matrimonio.>

La liberación sexual de la mujer ocasionó, a mi humilde entender, en muchos casos, la homosexualidad. Estoy de acuerdo con que la mujer tenga una liberación en cuanto a lo social y cultural, porque ella es tanto o más inteligente y además mucho más perseverante y sacrificada que muchos hombres para alcanzar múltiples objetivos y aún seguir siendo mujer, esposa y madre. De no ser así, sobrepasa sus límites y se desmorona lo más noble de un hombre y de una mujer, que es la sexualidad por amor.>

La homosexualidad es, en esos casos, un autocastigo, que puede rozar el desprecio, el miedo, la vergüenza y la impotencia de luchar contra un "no sé qué", que lo va llevando poco a poco, a una felicidad "prestada".>

Al expresarme así, me refiero a la juventud que equivoca camino por timidez, frente a la mujer "moderna", segura de sí misma, pero que no infunde en el adolescente varón esa seguridad, de seguir siendo el futuro hombre de la casa, puntal del hogar y ejemplo moral para sus hijos.>

Mi opinión personal, dolida por la infelicidad de muchos, es que la homosexualidad es una enfermedad que, al igual que la droga, no se cura sin una ayuda moral, física, sicológica y espiritual, que la fortalezca en cualquiera de los factores mencionados y que se manifiesta, desde temprana edad y se desarrolla en la juventud, cuando comienza a reafirmarse su carácter y personalidad.>

Ojalá Gustavo Adolfo Becker y Rubén Darío vuelvan a escribir sus poemas de amor para esta juventud que los necesita, en esta época en que muchos no ven "las golondrinas haciendo nido en sus balcones...", porque se han olvidado de mirar hacia arriba. ¿O es culpable la falta de educación sexual?>

Mabel Gladys Farías>

DNI: 1.124.381. Ciudad.>