Las entidades del campo piden por una oportunidad histórica
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Las entidades representativas del campo argentino hicieron un llamado a los productores agropecuarios, a la sociedad en su conjunto y al gobierno nacional para "aprovechar la oportunidad histórica que el país tiene por delante en el futuro".
Un comunicado emitido por la Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Sociedad Rural Argentina (SRA) y Coninagro señala que "las variables internacionales permiten pensar que 2007 será beneficioso para la producción agropecuaria de la Argentina, si se establece una política que brinde previsibilidad al sector.>
"Quienes vivimos en el campo apostamos al futuro de nuestros pueblos del interior profundo, porque son los lugares en los que sostenemos desde hace años nuestra labor cotidiana. Es tiempo de buscar soluciones que no generen confrontaciones en nuestra sociedad", prosiguieron las cuatro instituciones del agro.>
Las entidades añadieron que "seguiremos el sendero de las propuestas, con el fin de alcanzar un consenso hacia una política que entregue los alimentos que producimos a valores que estén al alcance del bolsillo de todos los argentinos y que, al mismo tiempo, permitan aprovechar las excelentes oportunidades que brinda la actual coyuntura mundial.>
"El año que empieza no deberá ser un escenario de conflictos, sino el marco para un encuentro sincero entre las autoridades y los productores para construir un horizonte de largo plazo, que estimule la inversión, el empleo y la productividad", se argumentó, además, en el comunicado.>
Para la FAA, CRA, SRA y Coninagro, "es necesario un modelo que permita crecimiento con equidad, que brinde confianza y mejor competitividad a las firmas que forman la Cadena Agroalimentaria".>
En definitiva, "en el 2007 deberían plasmarse las buenas perspectivas internacionales con una nueva política agropecuaria que procure un armonioso federalismo. De lo contrario, los argentinos dejaríamos pasar una gran oportunidad para construir un país con desarrollo sostenido, y con mayor bienestar para toda la sociedad", completaron las entidades en el comunicado.>
Mientras tanto, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) volvió a reclamar enérgicamente al gobierno para que cese "el manipuleo oficial existente en la comercialización del trigo".
La entidad que preside Pedro Apaolaza reiteró que la intervención del gobierno en el comercio del cereal "está provocando una escandalosa y denunciada transferencia de ingresos hacia otros sectores económicos, en desmedro de la producción primaria nacional".>
El dirigente puso de relieve que debería haber "algún funcionario responsable del gobierno, que explique quién y por qué se queda con la diferencia de casi 60 pesos por cada tonelada de trigo comercializada". Vale recordar que el 70 por ciento del trigo argentino se exporta, mientras que el restante 30 por ciento es el que se usa para la molienda.>
Carbap recordó que "es obligación indelegable del Estado garantizar que se conozca y difunda la realidad de los mercados", como señal ineludible para la toma de decisiones por parte de los sectores de la producción.>
La entidad ha realizado una presentación ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, tal cual lo recomendado por la ministra de Economía, Felisa Miceli, denunciando a las principales exportadoras de trigo por la fijación en forma acordada del precio de compra de trigo a los productores locales.>
La conducta denunciada constituye un "cartel que otorga a las exportadoras una renta monopólica que afecta al interés económico general", señala un documento difundido por la entidad.>
El precio de la carne vacuna, que descendió alrededor del 4 por ciento durante este mes en el Mercado de Liniers, sigue mostrando subas en góndolas y carnicerías, aun en los cortes populares cuyo valor se acordó mantener entre el gobierno y la cadena comercial.
El dato confirma la tendencia de una transferencia de la renta de los productores a sectores industriales y comerciales. El gobierno aplica política de precios "sugeridos" que inciden en el mercado de Capital Federal pero arrastra indicadores para todo el país, donde los precios no siempre son equiparables a los de Buenos Aires.
Desde asociaciones de defensa de consumidores se vienen denunciando incrementos en los valores de venta del producto, así como desde el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), que preside Arturo Llavallol. El empresario y productor dijo a la prensa que este mes volvió a aumentar el precio de la carne vacuna, registrando picos de alzas de hasta el 9,43 por ciento, para cerrar diciembre con un promedio de subas de 5,06 por ciento.
Directivos del ente concentrador dijeron que "cada vez es menos" la hacienda que pasa por Liniers, debido a los "listados con valores de referencia" para comercializar la hacienda, mientras aumentan los remates directos en los campos.
Consignatarios tradicionales de Liniers sugirieron que cuando las operaciones de venta son directas a frigoríficos, "generalmente se obtienen precios mayores" a los que se manejan en el mercado concentrador. Pero ésa es, una vez más, la situación en Buenos Aires, que no refleja lo que pasa en otras zonas.
"Quizá muchos carniceros, abastecidos por frigoríficos consumeros que compraron hacienda a mayor valor, no hayan podido absorber los costos más elevados, por lo cual pueden haberlos trasladados al consumidor final", precisó el representante de una consignataria líder en el ente concentrador. Por su parte, desde la Asociación de Propietarios de Carnicerías porteñas, Alberto Williams afirmó hoy a la prensa que los comercios minoristas se vieron "favorecidos" con los valores de las medias reses que están recibiendo, debido al "mantenimiento" de los valores para vender hacienda que se fijaron en los listados de sugeridos.
Un trabajo difundido por la Sociedad Rural Argentina (SRA) indica que el precio de la hacienda bajó en promedio 3,75 por ciento durante el tercer trimestre de este año, en el Mercado de Liniers. No obstante, la entidad se ubicó en sintonía con los consumidores que denuncian subas en algunos supermercados.
La industria láctea, los tamberos y el gobierno nacional dieron un nuevo paso para crear un fondo especial, destinado a mejorar el valor de la leche a boca de tambo, sin que repercuta sobre el precio de los productos al público.
El fondo estará compuesto por la diferencia que exista entre el precio de referencia o umbral que se fije para las exportaciones de leche en polvo y el valor internacional del producto, cuyo saldo se repartirá en forma íntegra entre los productores, según informaron desde el sector industrial.
La medida podría aplicarse en los primeros días de enero. Fue presentada por las entidades que nuclean a los productores y el Centro de la Industria Lechera al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y al subsecretario de Agricultura, Javier De Urquiza.
En un escueto parte de prensa, el Centro de la Industria Lechera destaca "el acuerdo al que han arribado las partes para promover el crecimiento y fomentar una mayor producción de leche, para cubrir las necesidades del mercado interno y las oportunidades que brinda el mercado externo".
Lo que resta definir, además del precio "umbral", es quién retendrá la diferencia con el valor internacional (podría ser la aduana) y cómo se distribuirá el recurso entre los tamberos.
Lo que por el momento está definido es que cada "familia" de productos de leche en polvo tendrá su propio precio umbral, sin que exista un "mix" que los englobe. Otro punto que también contaría con acuerdo -según los industriales- es que por el momento no aportarán al fondo especial las exportaciones de quesos u otros productos lácteos.
Transferencia
El 100 por ciento del valor del trigo se paga, por "sugerencia" oficial, a lo que la molienda requiere -unos 360 pesos la tonelada- para no generar inflación interna. Pero el valor de exportación ronda los 450 pesos por tonelada. Carbap denuncia que el país consume sólo 30 por ciento del trigo que produce; el otro 70 por ciento queda "subsidiado" para los exportadores por la presión oficial que interviene el mercado. Las entidades del campo denuncian la transferencia de recursos a favor de la industria y los exportadores, y recuerdan que el trigo es sólo el 15 por ciento del costo que pagan los consumidores por el pan.
De la redacción de El Litoral/Télam/DyN