Horacio García
"Las grandes editoriales en Argentina se vendieron"
Es el actual presidente de la Fundación "El libro", la institución responsable, entre otras cosas, de organizar la feria del libro de Buenos Aires, un emprendimiento que es visitado por millones de personas y que es considerado uno de los más importantes de América latina. García estuvo en Santa Fe invitado por Isaac Rubinzal, con motivo de la celebración de un nuevo aniversario de su editorial jurídica

-Sería importante conocer qué es y qué hace la Fundación "El libro"..

-A la fundación la constituye una cantidad de entidades relacionadas con el libro, que son la Cámara General del Libro, la Cámara General de Publicaciones, la Sade, la Federación Argentina de Industrias Gráficas. La Cámara española de Comercio (sector libros), entre los más importantes. Diría que en esta institución está representada toda la cadena editorial, comercial y de publicaciones.>

-�Cuál es su tarea?-La principal es organizar la Feria del Libro de Buenos Aires. Una es la feria grande que la mayoría conoce, la que se hace entre abril y mayo, y otra más pequeña, que es la feria del libro infantil, que no es menos importante, porque allí es donde nosotros ponemos el acento para tratar de ganar nuevos lectores. -�El motivo de tanta preocupación?-El motivo tal vez sea algo egoísta. Nosotros vivimos de la venta de libros, pero, por otro lado, pensamos que, en realidad, la cuestión de la lectura es un tema central. -�Cómo está el tema de la lectura en la Argentina? �Hay alguna medición que ustedes hayan hecho?-No es tan fácil hacer estas evaluaciones. En primer lugar, hay un gran sector que está excluido por razones económicas. Nosotros nos manejamos en un circuito específico: el del sector que lee, que constituye, con suerte, el cuarenta por ciento de la población. -�Es un estándar diferente del de los países centrales?-Si tomo una nación como Francia, las mediciones son distintas. Primero, porque hay una economía más estable y, después, hay un tema educativo. La lectura de libros tiene que ver con la calidad de la educación y, en la Argentina, en los últimos años hemos retrocedido de manera significativa. Es muy difícil incrementar la lectura de la sociedad si no hay una escuela que prepare a los chicos para eso. Yo diría que en nuestro país debe haber unos quince millones de lectores que acceden al libro a través de la compra o de bibliotecas, compra del Estado que regala textos. -�Cómo influye Internet en la lectura?-Esto tendría que ver con la competencia entre las diferentes formas de lectura. Hay una parte de la lectura relacionada con el entretenimiento. Otra tiene que ver con las profesiones de la gente, y hay otra lectura que es la lectura por placer. Hay un sector que lee por obligación, aunque el sector de la lectura placentera está más limitado. -�Cómo están planteadas las relaciones entre la industria nacional y la industria extranjera?-La industria editorial argentina tiene una historia muy pesada. En 1952, el setenta por ciento de los libros que se leían en España eran argentinos. Había importantes antecedentes, basta recordar en los años treinta la editorial Claridad, por ejemplo, recordemos el rol de las bibliotecas obreras. Era muy importante, entonces, la publicación de obras extranjeras debidamente traducidas. Ninguna editorial de esa época era fuerte si no publicaba autores extranjeros. Y esto se hizo en la Argentina hasta el golpe de 1976. -Podríamos recordar el caso Eudeba...-Fue un caso paradigmático. El valor de una empresa editorial son los contratos de derecho que tiene. Durante la época de Onganía, Eudeba no perdió demasiado, pero sí la destruyó el golpe militar de 1976 porque entonces perdió todos los derechos internacionales. El problema es que, cuando uno selecciona el material que se traduce, también selecciona los temas que se discuten. -Y hoy, �cómo se selecciona?-A los temas de discusión los impone la industria editorial española. -�Existe lo que se llamaría una desnacionalización de la industria del libro?-El fenómeno es mundial. Muchas editoriales que tienen sede en España tampoco son españolas. Las editoriales más importantes en la Argentina se han vendido: Sudamericana, Emecé... A Losada, la conserva un español que vive en la Argentina; pero las demás están en manos de grupos editoriales extranjeros.