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En San Justo funciona la institución que realiza la contención de niños en situación de riesgo y vulnerabilidad social. Se trata del Instituto Regional de Estudios Sociales (Ires) al que asisten aproximadamente 80 niños con necesidades básicas insatisfechas.
El Ires tiene por objetivos planificar y ejecutar proyectos en el espacio social en el que opera; trabajar coordinadamente en red con el Estado y entidades educativas que apliquen en el ámbito regional; promover la difusión de lo realizado de modo que se transfieran a la comunidad sus obras, proyectos y conclusiones; focalizar las acciones en las familias sujetas a mayor riesgo; evitar y reducir progresivamente el número de niños, niñas y adolescentes descuidados o no considerados por políticas sociales.>
Asimismo, el instituto dirige su mirada a niños que atraviesan situaciones difíciles tales como: abandono, situación de calle, desintegración familiar y relaciones vinculares conflictivas; hijos de madres o padres en situación de precariedad laboral y económica o en búsqueda activa de trabajo que requieran atención, cuidado y contención mientras aquéllos se encuentren fuera del hogar, niños y adolescentes no incluidos en otra política social universal y que, por conflictos que los atraviesan respondan al perfil de esta unidad de organización.>
El Ires funciona desde el año 1999, con la misma estructura organizacional de aquellos tiempos en un espacio donde el niño asiste en contra turno al horario escolar, allí realizan actividades que tienen por objetivo el aprendizaje, contención y evitar la situación de calle en la que muchos de ellos se encuentran.>
La entidad está conformada por una comisión directiva, personal administrativo dependiente de Promoción Comunitaria, talleristas, personal de maestranza y profesionales, solventado por la Dirección Provincial de la niñez, el adolescente y la familia.>
En ese sentido, en diálogo con El Litoral, la presidenta de la comisión directiva, Viviana de Bertoldi, manifestó:"Quienes trabajamos en instituciones que abarcan a niños en situación de riesgo y vulnerabilidad social, sentimos la necesidad de construir junto a ellos un presente y un futuro digno y equitativo".
Al respecto, añadió que "nos impulsa el deseo de acompañarlos en su crecimiento, formación como futuros ciudadanos responsables, tratando de entender al niño, descifrar sus mensajes y ayudarlo a plantearse con mayor claridad sus necesidades y deseos, y a descubrir que se puede ser, saber, hacer y a valorizar lo que ya es, sabe y puede hacer, no sólo para sí mismo sino también para los demás. Ser parte de realidades y poner empeño en ayudarlos, es un compromiso cotidiano que no sólo debe involucrar al Proyecto Lucecitas sino a toda la sociedad".>
Asimismo la comisión directiva, destaca que brindar a los niños suficientes oportunidades, es construir futuras conductas operativas, socialmente aceptadas que le permitirán una nueva construcción de sí mismo. "Así nos proponemos crear un marco socio-afectivo en el que pueda lograr su identidad, autoestima, capacidad de saber convivir, su proyecto personal y posible de vida", precisó.>
"Está comprobado -agregó- que este marco es un ámbito que dificulta o facilita la evolución de la conducta hacia la madurez socialmente esperada. El niño marginado está siendo privado de su derecho a madurar en la misma medida en que se lo expulsa a la marginación y a un posible desempleo", concluyó.>
El Ires se inserta en la sociedad a través de sus proyectos como Lucecitas que realiza la contención de niños desde los 5 hasta los 12 años de edad. "Ellos -los chicos- realizan talleres como manualidades, cocina, orden y mantenimiento, música, dibujo, educación física, salón de lectura y juegos, carpintería básica, literatura y auxilio escolar".>
El otro proyecto se denomina Pequeños Grandes y abarca a preadolescentes y adolescentes entre los 12 a los 17 años y los talleres que desarrollan son apoyo escolar, computación, taller literario y artístico como así también valores comunitarios.>
La institución ha mejorado en todos los aspectos, se crearon nuevos espacios para compartir como la sala de lectura. También participaron en el concurso La Paz, organizado por el Club de Leones de la ciudad, donde fueron premiados, expusieron trabajos en la Fiesta del Libro y realizaron la primera revista de la entidad con el objetivo de mostrar a la comunidad cómo funcionan, participaron de jornadas de recreación con instituciones educativas como el Profesorado en EGB 1 y 2 de la Escuela Normal Superior N� 31 República de México y con el Instituto Superior N� 20 Senador Néstor Juan Zamaro.>
El pan nuestro
También los niños aprendieron a fabricar su propio dulce de leche, que disfrutan con el pan de todas las mañanas en el desayuno, y en el día de la tradición obsequiaron sus dulces a los vecinos de la entidad. Igualmente, colaboraron con la donación de ropa de bebé al Hospital local, en el Día de la Madre, para que todas ellas y sus bebés tengan un presente en un día tan especial.
Carlos A. Yesciani