AFP
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva dijo que puede endurecerse la legislación penal para castigar a los responsables de la ola de violencia delictiva que dejó 24 muertos en Río de Janeiro, mientras el gobierno de ese Estado le pedirá apoyo de tropas federales.
Lula dijo en contacto con periodistas tras un acto oficial en Brasilia, que el gobierno federal "va a hacer lo que sea preciso para que podamos acabar con ese vandalismo", como el registrado la semana pasada en Río de Janeiro y en mayo, junio y julio de 2005 en San Pablo, con 200 muertos.>
La ola de violencia que se desató el jueves pasado en la ciudad carioca cobró -según datos oficiales- 24 muertes, incluyendo el deceso de siete pasajeros de un colectivo incendiado por narcotraficantes y la caída de cinco presuntos delincuentes en un tiroteo con la policía.>
Para Lula, quien el lunes había dicho en un discurso en el Congreso que los ataques contra objetivos policiales y civiles en Río podían ser calificados de "terrorismo", los responsables de ese tipo de actos no pueden ser tratados normalmente a nivel judicial.>
"No se puede tratar como crimen común gestos como aquellos que vimos en San Pablo y en Río de Janeiro. Eso significa que podemos discutir, si fuera el caso, cambios en la legislación", subrayó el mandatario.>
"No podemos permitir que alguien pueda entrar en un ómnibus y echar fuego para que las personas mueran y aún pensar que eso debe ser tratado con cierta normalidad", agregó.>
De su lado, el nuevo gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, ratificó que pedirá al gobierno federal la presencia de tropas de la Fuerza Nacional de Seguridad (policía) para combatir la violencia de las bandas de narcotraficantes.>
"Voy a solicitar que la seguridad se realice en las proximidades de sus cuarteles y también para reforzar el patrullaje de la policía", dijo Cabral al anunciar su disposición de contar con apoyo de tropas del Ejército, Marina y Fuerza Aérea para garantizar la seguridad de la población antes del Carnaval (20 de febrero).>
El tema de la seguridad, una de las endémicas falencias del Estado y su capital Río de Janeiro, cobra más trascendencia, teniendo en cuenta que la ciudad organizará en julio de este año los Juegos Panamericanos.>
Cabral, quien asumió el lunes y tuvo en Brasilia un rápido contacto con Lula cuando éste asumió su segundo mandato, adoptó una postura radicalmente opuesta a la de su antecesora, Rosinha Garotinho, que había rechazado sistemáticamente ayuda federal para combatir la violencia.>
El secretario de seguridad de Río, José Beltrame, señaló que se reunirá con el secretario nacional de Seguridad para trazar una estrategia de combate al crimen organizado en Río de Janeiro con el eventual apoyo de la Fuerza Nacional, compuesta por más de 7.000 soldados.>