El edificio cuenta con un plan de evacuación integral
Se instalaron 670 detectores de humo en el Centro Cívico
Alarmas contra incendios, vidrios de material resistente y puertas con cerraduras antipánico. Son algunas de las reestructuraciones que convirtieron al Centro Cívico en una construcción más segura.

De la redacción de El Litoral

El pasado 3 de enero, a media mañana, sonó la alarma del edificio del Centro Cívico Gubernamental, ubicado en la intersección de avenida Illia y Uruguay. No primó el pánico y todo el mundo sabía exactamente qué hacer: salir ordenadamente por las escaleras, siguiendo las instrucciones de los brigadistas. No se observaba humo ni fuego. Tampoco hubo amenazas de bomba ni se sintieron movimientos sísmicos. "Fue otro simulacro", arriesgaron algunos empleados.

Según se supo más tarde, se habría tratado de un "bromista" que activó la alarma manual instalada en uno de los pisos. Aunque desafortunado, el episodio sirvió para probar -una vez más- cómo funciona el Plan de Evacuación de uno de los edificios públicos más poblados de la provincia.>

A fines de diciembre se terminaron de instalar los detectores de humo, que suman 670 en total y que fueron diseminados por las oficinas y pasillos de los 9 pisos del imponente inmueble. Medio millón de pesos costó el sistema, adquirido a una empresa cordobesa.>

Con la incorporación de este último elemento, culminó una serie de trabajos de infraestructura y logística que comenzó a diseñarse en setiembre de 2004, cuando el coletazo de un movimiento sísmico en Catamarca preocupó a las autoridades del lugar. Luego vendría la tragedia de Cromagnón, que aceleró las tareas.>

Ahora, el Centro Cívico Gubernamental "General Manuel Belgrano" se convirtió en el primer edificio público de carácter administrativo de la ciudad en contar con un plan integral ante emergencias. Casa de Gobierno y el Iapos van por el mismo camino.>

Picaportes antipánico y vidrios especiales

Eduardo Wagner, director de Defensa Civil -organismo que tuvo a su cargo el diseño del plan integral-, y Agustín Oronao, jefe del Dpto. de Servicios Generales del Centro Cívico, comentaron que el inmueble fue acondicionado de acuerdo con las normas de prevención de incendios y evacuación que marca la ley.

Uno de los primeros cambios fue reemplazar la puerta giratoria de ingreso por avenida Illia (poco conveniente en caso de emergencias) por una abertura con sistema de barral antipánico. En lugar de cerradura, la puerta posee del lado interior un barral que permite abrirla con sólo apoyarse. Desde el exterior, es imposible franquear la entrada. La misma clase de cerrojo se colocó en la puerta trasera, que da al Oeste, y en las laterales. Claro que a éstas últimas se les incorporó una especie de alarma por si alguien osa retirarse antes del horario de trabajo sin pasar por vigilancia.>

Para permitir, desde el lobby del edificio, la salida por el Oeste se debió demoler un muro de mármol que permitía a los funcionarios de alto nivel moverse por un espacio privado. "Eso no sólo posibilitó desobstaculizar la salida posterior, sino que el funcionario esté cara a cara con los empleados", indicó Wagner.>

Otra inversión significativa fue el recambio de los vidrios comunes de las escaleras laterales por otros de material orgánico de alto impacto y resistentes al fuego. Además, se compraron nuevos matafuegos: hay aproximadamente 60 en total. Se adquirió un moderno grupo electrógeno, se realizaron pruebas hidráulicas a todas las mangueras, se liberaron los pasillos que conducen a las escaleras de cualquier obstrucción (planteras, puertas, escritorios, etc), y se colocó una señalética importante con "mímicos" que indican las salidas de emergencia para cada sector.>

En cuanto a las alarmas sonoras, éstas pueden ser accionadas en forma automática (por los detectores de humo) o en forma manual a través de pulsadores ubicados en cada piso.>

El plan se completa con la automatización de ascensores. Se colocaron dos botones (uno en la guardia policial y otro en la oficina de mantenimiento) que, al ser accionados, llevan los ascensores a planta baja, los abren para que salgan los pasajeros y luego los dejan inhabilitados.>

Los empleados también son "brigadistas"

Cuando se disparó la alarma el 3 de enero, los brigadistas se colocaron las bandas de color naranja flúor y el handy y se dispusieron a guiar a la gente por las salidas. El plan de evacuación está organizado de forma tal que cada piso tiene indicada la escalera que debe usar, ya sea que se trate de una evacuación total o parcial.

Hay 42 brigadistas entrenados, que son los propios empleados de las dependencias que se capacitaron para ocupar esos puestos. Guillermo Bianchini, coordinador general de la brigada, trabaja en la contaduría, y Rodolfo Capelletti, subcoordinador, es agente del 5° piso de Educación.>

Según comentaron, se llevan realizados tres simulacros de evacuación que involucraron a los 1.200 empleados más la gente que transita el edificio para realizar trámites (se reciben unos 800 visitantes diarios). Entre 7 y 8 minutos es el lapso que insume evacuar la población completa del edificio.>

El Centro Cívico

es una construcción moderna que data de principios de la década del '70. Fue concebido siguiendo los criterios urbanísticos y arquitectónicos de entonces, sobre la base de una estructura modular en forma de gran caja, de manera de poder albergar en su interior, en forma funcional, oficinas para el sector público, a través de divisiones modulares de fácil construcción y de carácter no portante (sin soportar cargas).