Las estadísticas recientemente dadas a conocer por la Asociación Civil Luchemos por la Vida volvieron a golpear duro en Santa Fe: la provincia continúa ocupando el segundo lugar en el número de víctimas por accidentes de tránsito, con un total de 643 personas fallecidas durante 2006.
El primer sitio sigue siendo ocupado por provincia de Buenos Aires, lo que resulta un dato lógico si se tiene en cuenta la cantidad de habitantes y el número de vehículos que circulan en esa zona del país.>
Sin embargo, existe un dato que debería preocupar a Santa Fe y éste surge de la comparación con la provincia de Córdoba. Allí, durante todo el año pasado el tránsito se cobró 100 vidas menos -las víctimas fatales fueron 543-, a pesar de que el número de habitantes y la cantidad de vehículos en circulación son similares en ambas provincias.>
A lo largo de 2006 se discutió mucho sobre esta problemática. Sin embargo, queda la sensación de que, en realidad, se avanzó poco o, al menos, no se avanzó lo suficiente como para poner límites a una realidad que continúa costando demasiadas vidas por distintas razones.>
A mediados del año pasado ingresó a la Legislatura provincial un proyecto de ley tendiente a implementar un sistema de entrega de licencias de conducir por puntos. Sin embargo, el proyecto nunca fue tratado ni analizado por los legisladores.>
Este sistema funciona con éxito en diversos países, como por ejemplo España, Francia, Alemania, Luxemburgo y el Reino Unido de Gran Bretaña. El concepto es simple: al obtener su carné, cada conductor tendría a su favor una determinada cantidad de puntos que se iría reduciendo a medida que comete infracciones de tránsito.>
La pérdida de la totalidad de los puntos no sólo se reflejaría en el pago de las multas, sino que además podría representar la suspensión de la licencia de conducir y la obligación de asistir a prolongados cursos de concientización.>
Como contrapartida, los conductores que no infrinjan las normas obtendrían recompensa en puntos y rebajas en los costos del trámite de renovación del carné.>
Esta podría ser una alternativa válida -la experiencia en otros países así lo demuestra- que debería ser acompañada por un programa global de mejoramiento de las vías de comunicación en todo el país, con el objetivo de revertir la deficiente infraestructura y el estado de abandono en el que se encuentran numerosas rutas nacionales y provinciales.>
Más allá de algunos esfuerzos aislados, sigue en pie la sensación de que por el momento el país -y la provincia- continúan careciendo de una verdadera política que apunte a poner límites a este flagelo.>
En estos momentos, por iniciativa de la Defensoría del Pueblo de la Nación se están recolectando firmas en todo el territorio argentino para reclamar a los legisladores nacionales que declaren la emergencia vial y se pongan a trabajar en un programa de mediano y largo plazo.>
La realidad demuestra que a este problema no se le dio la debida importancia durante los últimos años. El número de muertos exige medidas inmediatas, pues el país ya perdió demasiadas vidas, recursos y tiempo.>