De la redacción de El Litoral
Las cuatro entidades del campo rechazaron el aumento de cuatro puntos porcentuales en las retenciones a la soja, al tiempo que Javier de Urquiza, subsecretario de Agricultura, dejó en claro que la medida busca atender la problemática que presentan los "precios internos".
"Los productores agropecuarios rechazamos la suba de retenciones a la soja", expresó un comunicado difundido de manera conjunta por la Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales y Coninagro.>
Al mismo tiempo, los ruralistas proponen "mecanismos alternativos" a la iniciativa anunciada por la ministra de Economía, Felisa Miceli, que tiene por objeto recaudar hasta unos 400 millones de dólares que servirían para subsidiar al sector productor de alimentos para el mercado interno.>
Las entidades propusieron además "utilizar los beneficios que surgen de los favorables precios internacionales en cada actividad para que todos los productores puedan gozar de los frutos de su trabajo, manteniendo los precios internos estables".>
En tanto, Pablo Orsolini, vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), afirmó que la suba en las retenciones para la soja "es una nueva provocación a los productores agrarios, tal como ya pasó con la carne o el trigo".>
"Creemos que esto es totalmente innecesario: ya que el gobierno, con la mayor producción en soja, y con los buenos precios, iba a lograr ingresos con creces y tener un diferencial para poder subsidiar".>
También los mercados rechazaron la decisión. La soja cerró ayer con una caída de casi 5 dólares por tonelada, para los contratos a mayo, en el Mercado a Término de Buenos Aires. La oleaginosa cotizó en 186,6 dólares por tonelada.
En la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) declinaron la posibilidad de fijar una posición ante los anuncios. "No se van a hacer declaraciones hasta que no se conozca la medida oficialmente", dijo un alto directivo de la CIARA, entidad integrada por ADM, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill, Gear, Molinos, Nidera y Vicentín, entre otras firmas.
Como medida para contener la inflación, el subsecretario de Agricultura, Javier De Urquiza, dijo que "para el gobierno esto es una solución porque resuelve dos problemas, primero el de los precios internos, y segundo, el productor va a recibir el valor pleno de su producto, por caso en el trigo y maíz".>
Por su parte, el jefe de Gabinete del Ministerio de Economía, Carlos Cleri, señaló que la intervención del Estado permite a los productores agrícolas ganar 2.000 millones de dólares, en respuesta a los sectores del campo que criticaron el aumento de las retenciones a la soja.>
"Si el Estado no interviniera manteniendo el dólar alto y le permitiese bajar a 2,40 pesos, y si además dejáramos de subsidiar el gasoil esto provocaría a los precios de declaración, que el sector agrícola dejara de ganar más de 2.000 millones de dólares", indicó el funcionario.>
Según Cleri, "esto es lo que el Estado en este momento está transfiriendo al sector agrícola a partir de la intervención en el mercado cambiario y en el gas oil".>
"Por eso estamos tomando una renta muy pequeña y lo estamos transfiriendo a los sectores del consumo", expresó con relación al aumento de cuatro puntos porcentuales en las retenciones al complejo sojero.>
Tras el anuncio de las medidas gubernamentales, desde la industria alimenticia se buscó eludir la responsabilidad en los ajustes que registraron los alimentos durante 2006.>
Así, la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPA) afirmó que los valores de los alimentos y bebidas aumentaron en 2006 un 40 por ciento menos que el Índice General de Precios al Consumidor.>
Ante las medidas anunciadas, el vicepresidente de Carsfe, Néstor Vittori, opinó que "los productores haremos nuestro propio fondo para subsidiarnos a nosotros mismos". Recordó que a través de CRA habían propuesto al gobierno que destine a ese fondo, el 3,5 % que tienen como diferencial de retenciones del grano de soja con relación a los aceites y harinas de soja. "Esta diferencia hoy no tiene el sentido que tuvo al ser dictada, que era sobreproteger la industria aceitera", subrayó.
Carsfe rechazó la decisión del gobierno "por considerar que una vez más se le aumentan los impuestos a los productores para subsidiar a producciones que si bien son estratégicas desde el punto de vista de la alimentación de la población y de la alimentación del ganado bovino, porcino y aviar, y determinante de los costos de producción de sus carnes y de los costos de la leche, no deja de ser una aporte para crear un fondo destinado a sí mismo". >
El dirigente señaló, por último, que "el gobierno intenta desviar la atención frente a una realidad de aumento de los precios internacionales de los granos, su alto impacto sobre estas producciones y la caída consecuente de estas producciones".>
Por su parte, el titular de la entidad, Manuel Cabanellas, consideró que la decisión "no tiene sentido" y enfatizó que el Gobierno nacional oculta bajo esta norma, su necesidad "de tener mayor recaudación".>
Cabanellas se quejó de que los productores siempre sean "los patos de la boda y con la excusa de ayudar al consumidor se aumente permanentemente la recaudación estatal".>
Luego de calificar al gobierno de Néstor Kirchner como de "anti-campo", comparó la medida con el aumento del 40 % en las partidas de publicidad oficial y no descartó que el campo vuelva a tomar medidas de fuerza para expresar su descontento.>
El aumento de las retenciones a las exportaciones de la soja tendrá una fuerte incidencia en la provincia de Santa Fe, que aportará -según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario- unos 100 millones de dólares, algo que afectará de manera directa la economía regional.
Rogelio Pontón, director del Departamento de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, calculó que Santa Fe aportará unos 100 millones de dólares al fondo creado por el gobierno. "De una cosecha de soja estimada en 43/44 millones de toneladas, 41 se exportan. Y de ese total, unos 10 millones de toneladas ya se vendieron. Y si a eso le sumamos el saldo sin vender de la anterior campaña, el costo total para el campo del aumento será de unos 370 millones de dólares", estimó Pontón, quien agregó: "De ese total, de la Región Centro, que es responsable del 60 por ciento de la producción sojera, saldrán 250 millones".
El director del Departamento de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio sostuvo además que el anuncio del gobierno nacional de aumentar las retenciones va a tener una fuerte impacto en el precio de la soja.
En la jornada de ayer del Mercado Disponible de Granos de Rosario la oleaginosa se desplomó 30 pesos luego del anuncio del aumento de las retenciones. Y se realizaron muy pocas operaciones a pesar de que la medida comenzará a regir a partir del lunes próximo. Como contrapartida, el trigo y el maíz cerraron con fuertes subas.
Ante este panorama, Pontón opinó que la decisión del gobierno nacional de subir las retenciones a la soja "golpeará con mayor fuerza al productor, que verá reducida su rentabilidad porque caerá el precio". En ese sentido, el economista descartó un impacto negativo en los costos del exportador, que trasladará al productor la mayor presión impositiva.
Al respecto, Agustín Vitta, coordinador de la mesa de negocios de Fyo, coincidió con Pontón al señalar que esta decisión del gobierno "disminuirá la capacidad de pago de la exportación en cuatro puntos. Ese mismo nivel será el que el exportador luego le restará al precio que le paga al productor".
El Gobierno oficializó hoy la creación del mecanismo destinado a otorgar subsidios a industriales y operadores que vendan en el mercado interno productos derivados del trigo, maíz, girasol y soja.
Así lo dispuso el Ministerio de Economía en su Resolución 9/2007, publicada en el Boletín Oficial, que comenzará a regir a partir de mañana.>
"Los perceptores del subsidio recibirán el importe por tonelada procesada destinada al mercado interno que resulte de la diferencia entre el valor de mercado del producto de que se trate que periódicamente publicará la secretaría de Agricultura y los precios de abastecimiento interno que oportunamente determinará el ministerio de Economía a propuesta de la secretaría de Comercio Interior", señala la nueva norma.>
Para determinar el subsidio, "se tomarán como máximo los tonelajes involucrados en las operaciones de compraventa informadas, relevadas y/o registradas mensualmente en la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA)", agrega la resolución firmada por la ministra de Economía Felisa Miceli.>
La norma determina que se tomará "el período comprendido entre el 1° de diciembre de 2005 y el 30 de noviembre de 2006, neto de la producción realizada con destino a exportación, con más el crecimiento que se estime del consumo interno".>
Asimismo, faculta a la ONCCA a dictar las "normas complementarias e interpretativas que resulten necesarias a fin de lograr los objetivos establecidos en la resolución, pudiendo realizar convenios con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y otros organismos oficiales y privados".>
Las industrias y operadores de los productos alimentarios básicos deberán encontrarse inscriptos en el registro que habilite la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), organismo descentralizado en la órbita de la Secretaría de Agricultura, aclara la norma.>
Para acceder al subsidio, los agentes deberán presentar sus contratos de compraventa cumplidos, debidamente refrendados por las Bolsas de Comercio y Cereales del país, agrega.>