ANALISIS
Limitado y sin reacción
Por Stephen Collinson - AFP

Castigado por bajos niveles de popularidad, limitado por un Congreso en manos demócratas y cuestionado por su política en Irak, el presidente estadounidense George W. Bush no dio señales de que vaya a librarse fácilmente de esta camisa de fuerza en su discurso anual del estado de la Unión, según analistas.

Hubo un tiempo en que Bush se paseaba por la Cámara de Representantes sin ser desafiado, y utilizaba su mensaje anual para atacar a políticos rivales, fustigar enemigos de EE.UU. e incluirlos en un "eje del mal".>

Pero el presidente se mostró ayer al borde del precipicio, con un apoyo popular minimizado por la criticada guerra en Irak, y por primera vez en sus seis años en la Casa Blanca, con minoría de su Partido Republicano en el Congreso, ahora dominado por los demócratas.>

El mandatario, al que restan sólo dos años en el poder, y con la carrera para las presidenciales de 2008 ya prendiendo motores, mostró pocas similitudes con aquel líder que no tenía rivales políticos.>

"El único recurso que le queda es su retórica", estimó Buddy Howell, experto en discursos presidenciales de la Universidad Purdue.>

"Necesitaba batear un home run (máxima anotación del béisbol) y no lo hizo", destacó Howell, usando una metáfora de ese deporte para señalar que para Bush era preciso dar un golpe fulminante para retomar el rumbo de su presidencia.>

El profesor Steven Smith, un especialista en políticas del Congreso de la Universidad de Washington, en St Louis, indicó que el mensaje de Bush reflejó su posición precaria.>

"Fue un discurso discreto, incluso hubo monotonía por momentos, que creo no mostró derrotismo, sino un sentido de la realidad", dijo Smith.>

Sentada del lado izquierdo de Bush en el podio, durante el discurso, estuvo la demócrata Nancy Pelosi, vistiendo un traje verde pálido, reconfortada en lo más profundo cuando Bush pronunció palabras nunca antes escuchadas en un discurso del estado de la Unión: "Señora presidenta".>

Esta vez en que las esperanzas de Bush de avanzar legislativamente dependen de acuerdos con los demócratas, el presidente marcó el tono al elogiar a Pelosi, en quizá los momentos más eficaces de sus palabras.>

"No hay dudas de que (Bush) se mostró especialmente débil, cuando todavía le faltan dos años en el poder", opinó Darryl Clark, experto en retórica presidencial. "Está en una posición muy, muy precaria".>

Bush, gris y retraído en comparación con la figura enérgica que mostró cuando ingresó a la Cámara de Representantes para pronunciar su primer discurso del estado de la Unión en 2001, usó un tono mesurado, matizado con ovaciones menos efusivas que en los años pasados.>