Carmen Coiro (DyN)
Ya comenzó el 2007, las autoridades del país y los dirigentes políticos están volviendo de sus vacaciones, y todos los que aspiran a retener o a conseguir un espacio en el poder en las próximas elecciones velan sus armas. De ahora en más, pocos actos públicos, anuncios de obras, promesas de diálogos interpartidarios, críticas al poder o protestas callejeras y medidas económicas estarán cubiertas por la sombra de la suspicacia: todo estará pintado con la tintura del proselitismo.
Probablemente, entonces, se esté ingresando al período de mayor escepticismo en el ciudadano común, y paralelamente, del máximo entusiasmo de aquellos que desde hace muchos años se prestan -a cambio de réditos económicos o de promesas de cargos- como carne de voto.>
Es una época en la que la observación y el análisis crítico de los acontecimientos debería agudizarse, porque en democracia es necesario que los poderes cumplan en forma impecable con sus responsabilidades de contralor de la acción del Poder Ejecutivo.>
Después de unas breves, pero más prolongadas vacaciones de lo previsto, Kirchner reapareció en la Casa de Gobierno y su primer acto importante fue su participación en la Cumbre del Mercosur. Allí pronunció un discurso en idéntica línea con sus anteriores participaciones, privilegiando a la región por encima de las relaciones con el primer mundo, pero destacando una vez más que Venezuela es su principal país de referencia en el Continente.>
También dejó de lado el conflicto con uno de sus socios en el sistema, el mandatario uruguayo Tabaré Vázquez, por la instalación de la pastera finlandesa Botnia en Fray Bentos.>
Vázquez, en cambio, fue duro con sus aliados en el Mercosur: una vez más gritó contra las asimetrías que dice padecer, cuestionamiento que si bien está abonado por abundantes datos de la realidad, también sonó a sobreactuación para parapetarse de las críticas por su alianza económica con los Estados Unidos.>
El caso de las pasteras va de mal en peor: mientras los ambientalistas de Gualeguaychú no paran con los cortes de rutas que unen a Entre Ríos con Uruguay, y amenazaron con interrumpir los viajes de Buquebús -por ahora, única vía alternativa de conexión con el país vecino, ya que el proyecto del puente a Colonia duerme el sueño de los justos- también generaron preocupación, molestias y demoras a mucha gente que se iba de vacaciones a las plácidas costas uruguayas.>
Kirchner sigue encerrado en camisa de once varas, porque se mantiene en su postura de no reprimir a los manifestantes ambientalistas, pero al mismo tiempo no encuentra la fórmula para hacerlos comprender la necesidad de cesar ese tipo de protesta que no hace más que perjudicar la imagen argentina en los tribunales internacionales donde se dirime el ya demasiado prolongado y complicado conflicto bilateral.>
Mientras tanto, los dirigentes de la oposición empiezan a apurarse a mostrar algunas de sus cartas, porque en verdad, es poco el tiempo que tiene para intentar posicionarse frente a la avasallante ubicación del presidente en los sondeos de opinión.>
Algunos, finalmente, advirtieron la necesidad de bajar al llano, trabajar en "el campo", para intentar sumar voluntades. Es el caso de Roberto Lavagna y de Mauricio Macri.>
Elisa Carrió sigue de vacaciones y se toma un poco más de tiempo; los otros referentes del centroderecha, como Ricardo López Murphy, se muestran desorientados.>
Los radicales y justicialistas que no están en el poder juegan a las alianzas, unos con el kirchnerismo, otros con el lavagnismo, otros con los que quedan de pura cepa del partido de Alem.>
Ahora, la irrupción de Juan Carlos Blumberg, interesado en postularse a gobernador de Buenos Aires, abre una gran incógnita sobre la acogida que le dará el votante: si bien es cierto que el ingeniero ha sido hasta hoy, el hombre de mayor poder de convocatoria a un acto público sin la utilización de los convencionales aparatos de apoyo, también lo es que goza de ese beneficio porque está montado en la premisa de luchar contra la inseguridad, hoy por hoy, la preocupación número uno de los argentinos. Pero de allí a que sea considerado como un candidato político potable, hay cierta distancia que sólo la marcha de los meses irá dilucidando.>
Lo cierto es que el verano comienza a desperezarse y mientras siguen las altísimas temperaturas que obligan más a la actitud pasiva que a la activa, las armas se siguen velando en los cuarteles de los que aspiran a permanecer o a lograr espacios en el poder, y el año real que comenzará en marzo próximo será seguramente de un gran vértigo en materia de acciones políticas.>
Es que para entonces, sólo restarán siete meses para el gran día de los comicios nacionales y para la hora de la verdad.>