Una vez más, el tenista suizo Roger Federer demostró que no tiene rivales en su búsqueda por ganar lo que juegue, luego de vencer en sets corridos al chileno Fernando González en la final del Abierto de Australia, primer certamen de Grand Slam de la temporada 2007.
El encuentro decisivo venía precedido de previsiones exageradas acerca de las posibilidades del jugador sudamericano, quien, de todos modos, realizó un torneo fantástico, en el que alcanzó niveles de calidad tenística nunca vista, al menos en su repertorio. Igualmente, su derecha furibunda (como siempre fue) adquirió altos estándares de precisión y por eso se avizoró una final mucho más peleada, algo que muchas veces ocurrió; pero siempre fue derrumbado por el helvético. Esta vez, no fue la excepción.>
La consagración 2007 en el Abierto de Australia fue conseguida por Federer sin ceder siquiera un set, es decir que se va del continente oceánico con 21 parciales ganados y ninguno perdido. Esta particularidad solamente se había dado en el sueco Bjorn B�rg, quien lo había logrado en tres oportunidades: en Wimbledon 1976 y Roland Garros 1978 y 1980.
El resultado final del choque de esta mañana se cerró en 7-6 (2), 6-4 y 6-4, despejando todas las dudas acerca de las chances del suizo, que desde el inicio (y más allá de la paridad aparente que señala el marcador) impuso condiciones y, cada vez que le pareció que debía acelerar, obtuvo lo que buscó.>
Los conceptos vertidos líneas arriba sobre la capacidad de dominio de Federer no deben hacer perder de vista la excelente campaña que protagonizó González a lo largo de estas dos semanas de enero en Melbourne. Porque, excepto en segunda ronda, donde el argentino Juan Martín Del Potro le complicó las cosas hasta hacerlo dudar sobre la victoria (lo derrotó en cinco sets y por abandono del tandilense), el rendimiento del chileno fue fantástico e irrefutable, ya que para alcanzar la final dejó en el camino al local Lleyton Hewitt, al estadounidense James Blake, al mismísimo Rafael Nadal y al alemán Tommy Haas, verdugo de David Nalbandian. Es decir, nadie le regaló nada y su llegada al último encuentro fue más que merecida.
Además de todo ello, "Feña" aparecerá mañana quinto en el ranking mundial, su mejor posición. Quedó trunca la ilusión de convertirse en el segundo representante de Chile en ganar uno de los denominados "grandes". Por el momento, Anita Lizana en 1937 (ganó el US Open ante la polaca Jadwiga Jedrzejowska) es la única que lo ha conseguido, pero se sumó a una lista de enormes luchadores que quedaron a las puertas, junto a Luis Ayala (perdió dos finales en Roland Garros, en 1958 y 1960) y Marcelo Ríos (cedió en la de Australia en 1998 ante el checo Petr Korda, también en tres sets).>
El dato
Números encantadores.
El título que ganó Federer esta mañana fue el décimo de Grand Slam, con lo cual igualó a Bill Tilden y quedó a cuatro de Pete Sampras, en su séptima final consecutiva de esta clase de torneos, de las cuales sólo no ganó la de Roland Garros 2006. Acumula 36 victorias en línea y es la primera vez que logra consagrarse en un "Grande" sin perder un set.
Lo importante
En Chile.
El argentino Martín Vassallo Argüello disputaba hoy la final del challenger de Santiago de Chile, con 25.000 dólares en premios, ante el italiano Fabio Fognini. Asimismo, mañana comenzará el Abierto de Chile en Viña del Mar, torneo que reparte 448.000 dólares en premios, con la presencia de seis argentinos: Gastón Gaudio, Carlos Berlocq, Sergio Roitman, Mariano Zabaleta, Vassallo Argüello y Diego Hartfield.
La estadounidense Serena Williams, que en la madrugada del sábado ganó el Abierto de Australia en su cuadro para damas, se mostró indignada por estas horas debido a las críticas sobre su peso que algunos hicieron antes del inicio del primer certamen de Gran Slam de la temporada 2007, puesto que, según sus propias palabras, siempre ha tenido "estos pechos y un buen trasero".
"Es intolerable", exclamó escandalizada por esas críticas. De vuelta a su mejor nivel, y luego de aplastar en la final a la nueva número 1 mundial, la rusa Maria Sharapova, la menor de las hermanas Williams estaba encantada de haber desmentido a quienes aseguraban que estaba demasiado gorda.
"Me he mirado en el espejo y mi cintura sigue midiendo 71 centímetros. Creo que todo esto viene del hecho de que tenga pechos y un buen trasero. Pues sí, lo tengo y siempre pareceré más imponente que el resto de las chicas", destacó con seguridad.
A continuación, explicó que "peso exactamente lo mismo desde hace no sé cuánto tiempo. Podría perder nueve kilos y seguiría teniendo estas tetas y este trasero. Es así y eso es todo", insistió.
Según la guía oficial de la WTA, Serena Williams pesa 61 kilos y mide 1,75 m. "Estoy en forma, sin la menor duda. Estaba en forma desde el primer día del torneo", concluyó un tanto enojada la flamante campeona del cetro oceánico "grande".
Por Alejandro Galetto
Dominante
Es verdad que Fernando González tuvo un torneo fantástico, en el que se lo vio jugar en un nivel superlativo, por momentos, rayano a lo perfecto. Es cierto también que el chileno ganó los mejores partidos, a los rivales más difíciles y de la manera más espectacular. Es real que la derecha del trasandino funcionó de un modo brillante, hasta llegar a convertirse en un golpe atemorizante. No es mentira que su servicio fue altamente efectivo, que su revés apareció cada vez que lo necesitó (en todas sus versiones, plano o con efectos) y que su cabeza evidenció la tranquilidad necesaria para alcanzar logros importantes. En síntesis, es verdad que "Feña" la rompió en sus seis partidos hacia la final, pero el exitismo de muchos hizo que se creyera que el título ya era del novio de Gisela Dulko. Y se olvidaron de que enfrente estaría Roger Federer.
El suizo, número 1 desde el mismo inicio de febrero de 2004, no pierde un partido desde mediados de agosto de 2006, en el interín venció a cuanto tenista se le cruzara y siempre con cierta holgura, sino en el marcador, al menos en el trámite. Sus golpes demuestran cada vez menos fisuras (si es que las tiene) y su capacidad de dominio mental sobre sus rivales, adquirió niveles insospechados.>
"Federer se topará con el mejor drive del mundo", dijeron muchos. Error. Tal vez, sí la mejor derecha del torneo, pero un golpe demoledor que carece de eficacia no puede ser considerado el mejor, y González recién logró efectividad en ese tiro por estos días. En tanto, los porcentajes de puntos ganados con su golpe más cómodo en el suizo son increíbles. El mejor drive del mundo lo posee, indudablemente, Roger Federer, quien cada torneo que pasa no hace otra cosa que alejarse a pasos agigantados de sus rivales. No sólo numéricamente, en el ranking, sino también en la instancia tenística y mental. En definitiva, su reinado está muy lejos de verse siquiera amenazado. Porque es una verdadera bestia del deporte blanco que, por suerte, es contemporáneo de nosotros y lo podemos disfrutar.>