De la redacción de El Litoral
El mediocampista Juan Román Riquelme dijo que está "muy feliz" de incorporarse a Boca Juniors y manifestó que tiene unas enormes ganas de "jugar el domingo" próximo frente a Rosario Central, por la segunda fecha del Torneo Clausura de primera división.
"Ojalá que en junio tengamos la suerte de poder festejar un título", afirmó el futbolista del Villarreal que llegó a préstamo a Boca, a cambio de 2 millones de dólares, para jugar la Copa Libertadores de América y el torneo local.>
Riquelme dejó entreabierta la puerta para volver al seleccionado nacional, al que renunció "por razones familiares". "Ahora estoy pensando en mi club, en intentar jugar cada partido lo mejor que pueda. Yo siempre pienso en hacer las cosas bien en mi club, y si algún día tengo que pensar en la selección, lo pensaré", aseveró.>
"Lo más importante para mí es ponerme la camiseta xeneize y jugar lo más rápido posible porque lo único que quiero es ayudar a Boca. Si tengo que elegir, seguro que elegiría la Copa, que es uno de los torneos más lindos para jugarlos", acotó cuando se le preguntó si tenía la ilusión de ganar algún torneo, cuál de los dos elegiría.>
Vistiendo una remera blanca, con un motivo marrón en el pecho, pantalones de jeans y acompañado por el presidente del club, Mauricio Macri, y el vicepresidente Pedro Pompilio, el jugador habló con la prensa, al principio, con tono emocionado y, luego, ya con la voz más firme, se refirió a su llegada a Boca.>
Antes de que hablara Riquelme, Macri le entregó de regalo un muñeco Topo Gigio, vestido con la camiseta de Boca, que provocó las risas de los presentes, ya que es recordado el gesto que hizo el futbolista cuando le convirtió un gol a River, por la Copa Libertadores de América, por el cual quedó eliminado el equipo "millonario".>
"La verdad, me emocionaste y me hiciste transpirar", le dijo en tono bajo al jugador cuando, sobre el final de la conferencia de prensa, Macri le entregó la camiseta número diez. Riquelme, habitualmente parco, exhibió una sonrisa y, a continuación, saludó al presidente y se retiró del lugar.>
En ese marco, Riquelme manifestó que "ojalá que el 30 de junio terminemos todos felices, tanto el presidente Macri como todos los hinchas de Boca, porque también mi mamá, mi papá, Don Torcuato (lugar de su residencia habitual) están felices de que yo esté acá".
El futbolista había jugado su último partido en Boca en mayo de 2004, cuando el equipo igualó 1 a 1 con Olimpia, de Paraguay, en La Bombonera, por la Copa Libertadores de América.>
En diciembre pasado, Riquelme jugó por última vez en Villarreal, ya que luego surgió un entredicho con el técnico chileno Manuel Pellegrini, quien lo desafectó del equipo, por lo que el jugador se vio obligado a aceptar el ofrecimiento de Boca.>
"Ojalá que tenga la suerte de poder jugar el domingo. Vamos a ver si, a medida que vaya pasando el partido, puedo aguantar, pero mi deseo es jugar con esta camiseta. Porque siempre quise volver a este club, que es mi casa", agregó.>
Acotó que "la verdad es que estoy muy feliz, porque cada vez que llego a la Argentina la gente me trata muy bien. Estoy feliz de que la gente me muestre tanto cariño, y hasta el presidente de River (José María Aguilar) habló bien de mí, por lo que también le estoy agradecido", acotó.
Tras reiterar que se pone muy contento de volver a vestir la camiseta auriazul, Riquelme comentó que conoce a "casi todos" sus compañeros y reveló que "veía todos los partidos de Boca, e incluso sufrí mucho la final contra Estudiantes".>
Confesó que su amigo Marcelo Delgado lo quiso llevar a Belgrano de Córdoba. "Él es como mi hermano, pero mi obligación es jugar con la camiseta de Boca, que es la que amo, y ninguna más", enfatizó.>
Posteriormente, Riquelme dijo que no cree que sus compañeros lo extrañen el miércoles cuando Boca enfrente en Bolivia al Bolívar, por la Copa Libertadores de América, ya que el equipo "jugó muy bien contra Banfield".>
"Yo, a partir de mañana (por hoy), comenzaré a entrenarme para estar lo mejor posible, y deseo jugar el domingo", frente a Rosario Central, agregó.>
Por otra parte, Riquelme se refirió, ya fuera de la conferencia de prensa, y en diálogo mano a mano con los periodistas acreditados en Boca, a su relación con el entrenador del Villarreal, Manuel Pellegrini.
"La convivencia con el director técnico fue normal. Creo que es complicado cuando una persona de 50 años tiene que tomar ciertas decisiones. Riquelme les servía para llegar a las semifinales de la Liga de Campeones, y en aquella oportunidad nadie se quejaba; ahora, es todo lo contrario", aseveró.>
"Al técnico le deseo lo mejor, hoy soy jugador de Boca, quiero disfrutar este tiempo que estaré en casa y, después, se verá", afirmó, refiriéndose a su futuro.>
El entrenador de Boca Juniors, Miguel Angel Russo, adelantó ayer que recién el jueves se podrá determinar si Juan Román Riquelme podrá o no debutar en su nueva etapa en el club ante Rosario Central, por la segunda fecha del torneo Clausura.
"El jueves cuando venga veremos", fueron las escuetas palabras del entrenador, quien eludió en forma permanente las preguntas referidas al nuevo estratega de su equipo, aunque anunció que hoy comenzaba a trabajar en Casa Amarilla. En tanto, utilizó la palabra "desafío" para explicar el regreso de Riquelme al fútbol argentino y dijo que "estará en él" darse respuestas a sí mismo y brindárselas también al grupo.
Al mismo tiempo, Russo se mostró "cauto" con la llegada de Riquelme, aunque dejó traslucir su confianza en que el volante podrá adaptarse rápidamente a su nuevo equipo. "Estoy muy cauto. Debe amoldarse rapidito y pronto. Pero los jugadores que tienen talento, y más los de Boca que van recuperando el nivel, son importantes. La llegada de él y el rendimiento del sábado pasado es lo más importante de Boca", sostuvo.