Con la venia del gobierno

Guillermo Villarreal (DyN)

El gobierno puede recibir buenas noticias del Vaticano, si se confirman las versiones sobre el reemplazo del obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto, a quien el presidente Néstor Kirchner desconoció su autoridad y pidió su remoción a la Santa Sede en marzo de 2005.

Un cambio esperado en la Casa Rosada, donde sin embargo el posible anuncio no se evalúa como un triunfo sino como un fracaso, ya que la idea original era conseguir un inmediato sucesor del prelado acusado desde Balcarce 50 de apología de la dictadura militar.>

Pero el Vaticano dilató a tal punto la decisión que la novedad recién puede darse a conocer en abril, cuando monseñor Baseotto debe renunciar al cargo -cuyas funciones pastorales todavía ejerce en jurisdicciones militares- al alcanzar el límite de 75 años que establece el Código de Derecho Canónico.>

El peor escenario para las intenciones originales del gobierno. "La Iglesia finalmente se salió con la suya", dijo una fuente gubernamental, que además no ocultó el malestar que la cuestión provoca en el entorno presidencial.>

La postergación, que generó tensiones con el Episcopado, se produjo porque la Santa Sede consideró que Kirchner actuó en forma unilateral al exigir un nuevo obispo, cuestión de exclusiva competencia del Papa, y hasta -según advirtió entonces el vocero de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls- pudo poner en juego la libertad religiosa en el país.>

Todavía no hay un candidato firme a la sede eclesiástica castrense pero la terna elevada a Roma por el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardi, tendría a priori -trascendió- la venia de la Casa Rosada.>

Tal la misión de seguimiento que Kirchner encomendó al embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Custer, quien estuvo esta semana en Buenos Aires para coordinar "aspectos de la designación" con referentes de la Cancillería, la Secretaría de Culto, y el Episcopado.>

Un trámite diplomático bilateral de confirmación del nombramiento que demanda normalmente dos meses, aunque hay excepciones, pero que en este caso ratifica que el nombre del nuevo obispo castrense, se dará a conocer en abril o bien poco antes de esa fecha.>

Los candidatos para suceder a monseñor Baseotto -según fuentes oficiosas- son los obispos Rubén Frassia (Avellaneda-Lanús) y Carlos Malfa (Chascomús), y un tercero que se mantiene "en reserva".>

El gobierno espera que el prelado del sur del conurbano bonaerense sea el elegido, ya que su perfil dialoguista es respetado por operadores kirchneristas, que además valoran su trabajo pastoral en materia de turismo y migraciones.>

Desde febrero de 2005, cuando Baseotto apeló a una alegoría evangélica -que habla de tirar al mar a quienes escandalicen a los niños- para criticar la política sanitaria oficial, el gobierno y el Vaticano analizaron al menos tres opciones para que el obispo se vaya anticipadamente a cuarteles de invierno. En todos los casos, chocaron con la letra fina del Código de Derecho Canónico y el Concordato que estable las relaciones bilaterales desde 1957.>

La Casa Rosada rechazó en setiembre de 2006 un ofrecimiento de la Santa Sede para nombrar un coadjutor con derecho a suceder a Baseotto recién cuando renuncie. Primó entonces la negativa de Cristina Fernández de Kirchner, que opinó que el caso exigía tener un obispo con plenas facultades y no que sólo acompañe al prelado cuestionado.>

Tampoco prosperó la idea de cerrar el obispado castrense o darle otro marco jurídico a las capellanías militares, al permitir el ingreso a los cuarteles de rabinos y pastores evangélicos.>

Y mucho menos, la propuesta de un reemplazo inmediato del obispo como pretendía Kirchner.>