Firmada con el seudónimo de Johannes de Silentio, "Temblor y temor", de Sren Kierkegaard, se publicó en 1843, y plantea el problema de la fe como elemento indisoluble de la vida religiosa, el estadio más alto a que puede aspirar la existencia humana (lo anteceden el estadio estético -entender la propia vida como una obra de arte-, y el ético -asumir la responsabilidad y adecuarse a lo universal-).
Para tratar el tema, Kierkegaard apela a Abraham y a la prueba a la cual lo somete Dios: sacrificar a su hijo Isaac. Abraham es entronizado como un "héroe de la fe", un héroe que "creyó en virtud del absurdo, porque aquello no era cosa de cálculos humanos: y el absurdo consiste en que Dios, que era quien ordenaba ese sacrificio, al instante siguiente debía revocar su exigencia... Creyó en virtud del absurdo, pues todo cálculo humano ya estaba desechado desde mucho tiempo antes. Se ve, y es cosa cruel, que la amargura pueda enloquecer a un hombre; también se ve, y no lo tengo en poco, que puede haber una fuerza de voluntad capaz de erguirse tan enérgicamente contra el viento que llega a salvar la razón, si bien se vuelve uno un tanto extraño; pero que pueda perderse la razón y con ella todo lo finito, cuyo agente de cambio es ella para recuperar lo finito mismo en virtud del absurdo: eso es lo que espanta a mi alma: no por eso digo que sea cosa insignificante, cuando es, por lo contrario, el único prodigio".>
En el prólogo, el autor se declara poeta ("poetice et eleganter, un escritor aficionado, que no escribe sistemas ni promesas de sistema"), negando ser filósofo. Poéticamente escrito, sin embargo "Temor y temblor" es un libro de alta filosofía, incluso con decisivas críticas a Hegel.>
La obra, traducida por Jaime Grinberg, ha sido publicada por Losada en su colección "Obras maestras del pensamiento".>