En las operaciones de ventas particulares de ganado, los precios se incrementan 40 por ciento, frente a los que se pagan en el Mercado de Liniers, consideraron analistas en economía ganadera.
Si bien los operadores del negocio de ganados y carnes desarrollan mayor actividad fuera que dentro del ente concentrador, optan por no referirse al tema, a diferencia del especialista Ignacio Iriarte, quien aseguró que "el mercado está tomando un cauce grisáceo, ya que en ventas particulares se pagan 40 por ciento más que en Liniers".>
El empresario y director de Informe Ganadero agregó que cuando al gobierno le agarra "un ataque de desesperación" va contra el negocio de la carne, porque es "una presa fácil, aunque los resultados sean inferiores, con relación a otros", para corregir el índice de precios.>
Iriarte remarcó que en enero el gobierno tuvo un "susto tremendo" por una inflación más cercana a los dos puntos y ahora observa cómo puede corregir eso, viendo al negocio de la carne como "una presa fácil".>
También puso de relieve que "ya se está hablando de blanquear" los valores que efectivamente se pagan con la lista "sugerida", que, en su opinión, "ha quedado totalmente desactualizada".>
Consultado acerca de si una liberación de precios repercutiría en los mostradores, teniendo en cuenta que el valor del kilo vivo que se pagaba en abril de 2006 era de 2,90 pesos, respondió que "no tendría por qué repercutir en los mostradores", aunque admitió que "algún corrimiento va a traer".>
Por otra parte, indicó, para explicar la actitud del Gobierno, que "persiste una tentación enorme en medio de la desesperación de volver a intervenir en los precios de la carne, ya que en 2006 contribuyó a bajar el costo de vida".>