Pasó la angustia, volvió la felicidad a la casa de los Luque...
De corazón a corazón
Los padres del ex campeón del mundo volvieron a poner los pies sobre la tierra. Días pasados un problema cardíaco de su hijo, Leopoldo Jacinto, los puso en alerta durante varios días. Finalmente, todo salió bien y el goleador convirtió el tanto de su vida. Le puso el pecho a las balas y, por suerte, salió airoso.

Juan Carlos Haberkon

La mañana se presentaba lluviosa y el teléfono no paraba de sonar. Don Leopoldo Jacinto y Doña María Dolores prepararon el living de su casa para recibir a El Litoral. Humildes, de perfil muy bajo y visiblemente emocionados hablaron del duro momento que les tocó atravesar días pasados cuando Leopoldo Jacinto, uno de los seis hijos de la pareja, tuvo un problema cardíaco del cual pudo salir airoso gracias a los profesionales médicos y al gran apoyo de la familia y de todo el mundo futbolero. "El susto fue grande porque no es lo mismo estar al lado que estar a mil kilómetros", se apuró el papá del gran campeón del mundo que mostró nuestro país allá por 1978.

-�Cómo vivieron ese momento, el de la noticia?-Mal, nos angustiamos, pero nunca dejamos de creer en que Dios no sacaría de este mal momento. Nosotros ya la habíamos pasado muy mal cuando en pleno Mundial "78 Oscar, el segundo hijo varón, había fallecido en un accidente de tránsito. Imagínese, por un lado la felicidad de tener a un hijo jugando el Mundial y por otro la terrible noticia del accidente. Fueron momentos difíciles los que tuvimos que afrontar- respondieron ambos. -A usted se lo ve con la fe intacta Don Leopoldo...-Seguro, yo sabía que saldría todo bien y así fue. Leopoldo siempre fue un tipo fuerte y ustedes lo vieron cuando jugaba al fútbol. Además, a él nadie le regaló nada. Todo lo que hizo y a donde llegó fue por la perseverancia, por las ganas de llegar lejos. Digo esto porque cuando empezó a jugar al fútbol en Unión le cerraron la primera puerta. Eso te demuestra que el tipo fue capaz de manejarse por sí solo y salir adelante de cada etapa de la vida.Esto fue un aviso. Dios lo puso en alerta y de él dependerá. Ahora deberá cuidarse un poco más en todo.

Corazón de madre

En toda la nota Doña María Dolores siempre se mostró más sensible y en cada diálogo se mostraba visiblemente emocionada. La vida le dio motivos suficiente para que la emoción se adueñara a cada momento de ella. "Sólo aquellos que pierden a un hijo saben lo que se siente y a nosotros nos pasó cuando menos lo esperábamos.

"Yo tenía muchas ganas de viajar a Mendoza pero no podía hacerlo porque comencé con un tratamiento por problemas en mi columna. Así es que debimos recluirnos y esperar que Dios nos dé una mano. Sufrí muchísimo los primeros días hasta que por fin pudimos respirar con tranquilidad. Con el golpe que nos dio la vida y todo yo estaba convencida que Leopoldo saldría bien de la intervención. Igual las horas no pasaban nunca y la angustia aumentaba.>

-�Cómo consumían ese tiempo?-Tratábamos de estar tranquilos y rezábamos mucho. Siempre estuvimos informados por el parte médico diario y eso nos ponía más tranquilos y confiados. Los informes eran claros y concretos. Me pareció que nunca nos ocultaron nada. Fueron de frente y eso no te da posibilidad a ilusionarse, o sí, depende...

Con el paso del tiempo

Don Leopoldo, de 81 años, con un impecable estado físico y Doña María Dolores, algunos años menos, hicieron que la charla se trasladara en el tiempo. Hablaron de sus momentos de juventud, del deporte en la familia y contaron toda la trayectoria de Leopoldo Jacinto (h).

"Yo siempre hice el deporte de la bicicleta y mi mujer siempre me acompañó. No hice plata con el ciclismo pero que la pasé muy bien nadie me lo podrá negar".>

Finalmente, Don Leopoldo Jacinto padre reconoció que son hinchas de Unión a la fuerza, pero que su hijo es un tatengue de ley. De esos que transpiraron la camiseta de Unión.>