-¿En qué consistió la pretemporada?-Desde hace un mes estamos haciendo dos horas y media de entrenamientos, de lunes a viernes. Hacemos una hora y 15 minutos de parte física y otro tanto de entrenamiento táctico. Se están portando una barbaridad. Es un grupo que trabaja con muchas ganas. En un grupo joven consciente de sus limitaciones. Mejorando algunas cosas para el segundo torneo, en cuatro meses, creo que vamos a andar bien en el segundo torneo. Tengo mucha confianza que vamos a estar en la final four por el ascenso.
-¿Quienes te acompañan en la conducción técnica?-En infantiles y cadetes está Bianchini; con los más chiquitos, Glavocic, y yo, con juveniles, Sub 22 y primera. Siempre alguno de ellos me está acompañando con el equipo de primera. No quiero comprometer a alguien en particular porque ellos también sus cosas aparte. Se turnarán.
Sobre los seleccionados
-¿Qué te dejó ser técnico de las divisiones formativas asociativas?
-Una experiencia muy linda en todo sentido: convivir con los chicos. Hemos estado trabajando seis o siete meses con ellos. No fueron selecciones que, tal vez, se juntaban quince días antes del torneo. Tampoco había continuidad en la conducción técnica. Algunas veces, un año se convocaba a unos jugadores y otro año, a otros. Se los conoció a fondo en un montón de cosas, a la mayoría, y dentro de eso, a las personas.>
-Que es lo importante...-Nosotros no solamente tenemos en cuenta al jugador, sino también a la persona. Soy un convencido de que en estas divisiones tenemos que formarlos completamente. Nosotros tuvimos una base de cincuenta o sesenta pibes por categoría y, a partir de ahí, empezamos a mirarlos. Fue el primer año. Los frutos se van a empezar a ver en esta temporada, el progreso que puedan tener. Queremos que se forme un grupo no solamente pensando en el interasociaciones. Si tenemos que hacer partidos amistosos con los que van quedando afuera, lo vamos a hacer. Esto lo hemos planteado en la evaluación final a las autoridades de la asociación. No queremos limitarnos a los doce chicos que van a jugar el torneo provincial, sino a todo el grupo.
-¿Y los frutos?-En la temporada pasada se comenzaron a avizorar los frutos. Se lograron el subcampeonato provincial en cadetes y el título interasociaciones en preinfantiles. Este último equipo tuvo la base en el certamen argentino, siete jugadores, que fue tercero cayendo en semifinales.
-¿Cuál es la divisional más floja?-Es la juvenil, no en condiciones técnicas de los jugadores, pero sí en cuanto a estatura. En los torneo provinciales se nota y mucha la diferencia física. Por ahí, cuando el jugador es más chico se defiende más. Van dos o tres años que se ve que no se tiene gente determinante en esa categoría. Es a lo que hay que apuntar, a que en el futuro llegue gente alta.
-¿Quiénes te acompañaron en la parte asociativa?-Lo hicieron Fernando Esquivel, como preparador físico; Horacio Sosa, en preinfantiles e infantiles, y Mario Jourdan, en cadetes y juveniles. Así fue como nos organizamos, pero todos trabajamos en las cuatro divisiones. Hicimos un buen grupo de trabajo. Esto posibilitó que practicaran hasta tres selecciones un mismo día y a la misma hora, cosa que quizás antes no se podía hacer.
-¿Qué va a ocurrir en esta temporada?-Creo que nos van a llamar a una reunión en la próxima semana para hablar sobre el tema. Estuvieron haciendo un sondeo para saber cuándo teníamos un tiempito para charlar con las autoridades de la asociación.