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No importó tener que esperarla casi una hora. Cuando entró al salón, el público se puso de pie y la aplaudió durante varios minutos.
Estela de Carlotto llegó ayer a la ciudad, invitada por la agrupación peronista Paco Urondo, en el marco de un ciclo de talleres sobre Derechos Humanos que organiza ese grupo.>
Por la noche, la presidenta de Abuelas dio una charla en la vecinal República del Oeste, en Av. Freyre 2700. La acompañaron en el estrado Alberto Galarza, de la agrupación convocante, y otra abuela, Buscarita Roa, que integraba la comitiva.>
"Costumbre de maestra: no puedo hablar sentada", se disculpó Carlotto. El auditorio desbordaba de gente. Con voz pausada, la mujer fue tejiendo una trenza en la que relacionó su vida personal con los vaivenes políticos del país: "Yo nací en 1930, con una dictadura. Me eduqué con permanentes golpes de Estado, con habituales usurpaciones ilícitas del poder. Mi generación fue la de ciudadanos silenciosos e inconscientes que no tenían cultura política.>
"1955 es una fecha muy significativa para mí. Yo ya era madre en ese entonces. Laura (su hija, secuestrada en noviembre de 1977) nació ese año. En 1955 se produjo un golpe cruento, de muerte, de horror. �Qué hicimos los de mi generación? Seguimos la vida como si nada hubiese pasado. Seguimos, sobre la sangre derramada. Si yo hubiese salido a la calle entonces, no habría habido un 24 de marzo de 1976", admitió la mujer. Un cerrado aplauso fue el reconocimiento a la valentía de sus palabras.>
"Para paliar esta angustia: tuvimos una virtud. Criamos hijos libres, pensantes. Son ellos quienes nos educaron en su filosofía de vida. Eran jóvenes de 18, 20 años, que sabían que iban a morir por un ideal. Y les costó la vida. Y ahí salimos nosotras. El amor y el orgullo que sentimos por ellos nos animaron a desafiar a la dictadura.
"Hoy Abuelas tiene 30 años: toda una vida. No somos tantas y estamos cada vez más viejas, pero todavía tenemos mucha fuerza", manifestó.>
Hasta hoy, las Abuelas llevan recuperados 86 chicos. Creen que hubo cerca de 500 niños robados, bajo un plan sistemático. "El último chico que encontramos, Pablo Hernán (Casariego Tato, recuperado en febrero de este año), fue criado por un mayor médico del Ejército que cumplía funciones en Campo de Mayo. Se ocupaba de acelerar los partos, para apropiarse de los bebés y matar a las mujeres. Pablo Hernán ahora es libre y, seguramente, dentro de muy poco tiempo, será como los otros nietos, que colaboran con nosotras, que nos miman", contó.>
"Juan Cabandié, otro de los chicos hallados, vino hace poco a festejar sus tres años de vida con nosotras. Esas cosas nos dan alegría de vivir, sin odios, sin rencores, pero implacables: con verdad y justicia.>
"Para este año tenemos nuevas esperanzas. Incluso, estamos pensando en empezar a trabajar con los bisnietos, que hoy quizá ya van a jardín de infantes y que heredan esa falta de identidad".>
De todos modos, el carro del que empujan lleva, treinta años después, mucho más que niños despojados de su identidad. Lleva también chicos que se van muriendo de hambre, lleva a miles que viven debajo de la línea de pobreza, lleva a millones de excluidos del sistema. "En otras épocas, la sociedad miraba de lejos y decía: `A mí no me tocó'. Hoy sabemos que hay que observar al de al lado; es un hermano que me necesita. Si cada uno diera algo, si cada uno de nosotros se hiciera carne del dolor ajeno... cómo se salvaría este país", sostuvo.>
Entre el público, muchas miradas jóvenes permanecían posadas en ella. "Estos ojos son los que nos alimentan. �Les dije que nací en el 30? Bueno, hoy me voy de aquí con diez años menos, gracias al amor de ustedes", concluyó.>
En medio del aplauso, una viejita pidió ayuda para ponerse de pie. Con su pañuelo blanco en la cabeza, avanzó muy lento hacia el escenario. Volvió a pedir ayuda, subió uno por uno los escalones y llegó hasta su objetivo. Entonces, se fundió en un largo abrazo con la disertante.>
"El presidente Kirchner nos pidió que seamos guardianas, para que nadie que haya estado relacionado con la dictadura militar, forme parte de su gestión", afirmó Carlotto en la charla.
Es que minutos antes de que comenzara, se dio a conocer un petitorio para que las Abuelas soliciten formalmente a los candidatos a gobernador de Santa Fe que no se incluya en las listas a personas sospechadas de haber participado en el terrorismo de Estado.
La nota llevaba la firma de decenas de dirigentes, como los de Festram, agrupación Paco Urondo, ATE, Sadop, Jubilados de la Unión Ferroviaria y Movimiento de Trabajadores para la Victoria de la provincia, entre otros.
86 rosas
Antes de la charla, Carlotto mantuvo una reunión con el gobernador Jorge Obeid; el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, y el secretario de Derechos Humanos, Domingo Pochettino.
El mandatario le obsequió un ramo con 86 rosas, una por cada nieto recuperado. Además, la condecoró como Huésped de Honor y declaró de Interés Provincial el proyecto Unidos por la Identidad, que es llevado adelante por la productora Los Puentes de la Memoria y relata, en formato televisivo, la historia de las Abuelas.
NATALIA PANDOLFO