Con mucho oficio, retuvo la corona
Narváez y un triunfo histórico

El saldo de la pelea fue casi una exhibición de Narváez, quien conservó el cinturón que obtuvo en 2003. Foto: Archivo El Litoral

Fue un retador limitado, pero Omar Narváez, con autoridad, dominó absolutamente el combate, aun con su mano más hábil al veinte por ciento de su capacidad. Superó los récords de defensas de Pascual Pérez y Santos Laciar.

El campeón mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el argentino Omar Narváez (50,800 kilos), retuvo ayer su corona al vencer por decisión unánime en 12 rounds, en forma clara y legítima, al francés Brahim Asloum (50,600), en pelea que se disputó en la ciudad francesa de Cannes.

Con esta victoria, el "Huracán" de Trelew superó los récords de defensas de la categoría mosca que compartían el mendocino Pascual Pérez y Santos Laciar.>

Los jueces del combate, que se disputó en la Salle de la Palestre de Cannes, en la Costa Azul, vieron ganar al argentino con estos guarismos: 118 a 109, 117 a 110 y 116 a 111, mientras que la tarjeta de Télam vio ganar al argentino por 118 a 110.>

De principio a fin

El triunfo de Narváez fue amplio y legítimo, en una pelea que no tuvo un buen nivel técnico y que el argentino manejó con total amplitud desde el principio, a pesar de que su mano izquierda, con secuelas de una lesión, no tuvo el rigor de otras veces.

Como era de esperar, Narváez impuso su jerarquía y oficio ante un rival que se vio superado desde el principio y que en el primer round recibió una izquierda cruzada en la zona del oído que le hizo perder la estabilidad.>

Y, a pesar de que Asloum tocó la lona con ambas manos (en la jerga boxística, tipo conejo) y se levantó de inmediato, el árbitro puertorriqueño Roberto Ramírez realizó la cuenta de protección al retador de origen árabe, quien, muy sorprendido, siguió combatiendo.>

Impecable

El accionar del púgil argentino fue impecable por momentos. Manejó los tiempos del combate a voluntad, a pesar de que tuvo que trabajar durante todo el pleito con la mano derecha, ya que su mano más hábil, la izquierda, estaba con un 20 por ciento de su capacidad.

Con todo, Narváez, como es su costumbre cuando tiene que combatir en inferioridad física y como lo había hecho a fines de diciembre de 2005 en París, ante el local Bernard Inom, puso oficio en el ring para derrotar a un limitado retador.>

"El orgullo vale más que todo", les dijo Narváez a sus hermanos, Marcelo y Daniel, y a su mánager Osvaldo Rivero, que lo asistieron en el rincón cuando ya tenía la pelea controlada.>

El boxeador argentino, nacido en Trelew hace 31 años y radicado en la ciudad de Córdoba, elevó su récord a 24 peleas ganadas (15 antes del límite) y dos empates.>

Asloum, de 28 años, quedó con un historial como rentado de 21 combates ganados (sólo 8 antes del límite) y dos reveses. >

Trayectoria

Narváez conquistó su cinturón en junio de 2002, en el Luna Park, ante el nicaragüense Adonis Rivas en forma impecable y con sólo 11 peleas y un empate como rentado. Con el técnico Carlos Tello, quien ayer, por primera vez, no estuvo en su esquina, alcanzó la corona ecuménica y realizó nueve defensas.

"Tengo la madurez suficiente para seguir mi carrera sin un técnico avezado", había declarado Narváez hace tres días, cuando fue presentado junto a su rival a la prensa.

El alejamiento de su entrenador de toda la vida no fue su único contratiempo. En junio de 2005, se fracturó la mano izquierda al sufrir un accidente en una avenida de la ciudad de Córdoba, cuando manejaba su moto y fue embestido por un automovilista. De allí en más, su mano quedó maltrecha, por lo cual fue operado, estuvo alejado de los cuadriláteros y hasta peligró su corona, por no defenderla con asiduidad.

Narváez vivió también el duro enfrentamiento entre sus apoderados, Mario Margosián y Osvaldo Rivero, lo que complicó las negociaciones para sus defensas.

Pero todos esos problemas no hicieron mella en su temple, como quedó demostrado ayer ante Asloum, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y por segunda vez retador al título mosca, ya que antes fue derrotado por puntos por el campeón AMB, el venezolano Lorenzo Parra, en diciembre de 2005, en París.

Pesado y superlivianos

El ucraniano Wladimir Klitschko conservó su título de peso pesado de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), este sábado, en Mannheim, Alemania, al derrotar por nocaut, en el segundo asalto, al estadounidense Ray Austin.

Y el francés Souleymane Mbaye conservó su título de los superlivianos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al hacer un combate nulo ante el ucraniano Andreas Kotelnik, este sábado, en el Olympia de Liverpool, Inglaterra.

Uno de los jueces dio ganador a Mbaye (115-113); otro, a Kotelnik (117-112), y el tercero, empate (114-114).El empate beneficia al defensor del título.

Con este resultado, el palmarés de Mbaye es de 35 victorias, 20 de ellas antes del tiempo pactado, un combate nulo y una derrota.

Télam