Centenares de miles de personas se manifestaron por el centro de Madrid convocadas por la oposición conservadora para protestar contra la política aplicada por el gobierno hacia la banda terrorista ETA tras la prisión atenuada al etarra José Ignacio de Juana Chaos.
Bajo el lema "España por la libertad, no más cesiones a ETA", y entre una marea de banderas nacionales, transcurrió la manifestación a la que, según cálculos facilitados por el gobierno regional de la Comunidad de Madrid asistieron 2.125.000 personas, mientras que la Delegación del gobierno central cifró la asistencia en 342.655.>
La manifestación, que transcurrió sin incidentes en un ambiente tranquilo y de tono casi festivo, concluyó con un discurso del líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, quien instó a los ciudadanos a "defender la nación española" frente a la "claudicación" ante ETA por parte del gobierno y a "recuperar la España que no se rendía ante los terroristas".>
"Queremos que los terroristas sepan que no tienen nada que reclamarnos, que su único destino es la cárcel", dijo Rajoy.>
El PP convocó la manifestación de ayer en protesta por la decisión del Ejecutivo de atenuar la prisión al etarra José Ignacio de Juana Chaos tras una huelga de hambre de éste de cuatro meses, y que la formación conservadora considera "el pago de un peaje" para poder negociar con la organización terrorista.>
"Queremos que la democracia gane y que ETA pierda", insistió el dirigente popular, cuya formación rechaza frontalmente la posibilidad de buscar una vía negociada con la banda terrorista.>
"ETA no quiere la paz. Busca la victoria. Ha descubierto un gobierno débil y quiere aprovechar la ocasión", agregó Rajoy, que considera que la organización terrorista vasca "no nos dejará en paz. No se arrepiente de nada. No renuncia a nada. Quiere Navarra (región vecina del País Vasco), quiere la amnistía, quiere la independencia. Nunca se conformará con menos", agregó.
Por ello, pidió al gobierno que rectifique su política antiterrorista y se ofreció como alternativa para "hacer justicia".>
Rajoy estuvo acompañado por la cúpula de su partido, entre ellos el ex jefe del gobierno español José María Aznar, por todos los líderes regionales y los alcaldes de las capitales de provincia donde gobierna el PP.>
La mayoría de los manifestantes lucía un lazo azul, símbolo en favor de la libertad recuperado por el PP para esta manifestación y que aparecía también en otra gran pancarta portada por representantes de las Nuevas Generaciones del partido y que precedió a la cabecera oficial.>
La manifestación fue secundada por numerosas organizaciones, entre ellas los representantes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que desfilaron con su propia pancarta con el lema "Rendición, en mi nombre no".>
Rajoy concluyó su intervención, pidiendo a los asistentes que corearan con él "Viva la libertad", "Viva España", tras lo cual sonó el himno nacional.>
Durante la marcha, en la que no proliferaron las pancartas y sí una gran cantidad de banderas nacionales, se escucharon gritos contra el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como "Zapatero, dimisión" y "Zapatero, embustero".>
El gobierno instó por su parte a los ciudadanos a que mantengan los valores democráticos de la tolerancia y la convivencia para vencer al terrorismo.
El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, que habló en nombre del Ejecutivo, reprochó a la oposición conservadora que use la lucha antiterrorista "para hacer oposición al gobierno".>
Aunque la prisión atenuada a De Juana ha hecho subir la tensión entre el gobierno y la oposición conservadora, el enfrentamiento es anterior y se remonta al momento en el que Zapatero anunció la búsqueda de una vía dialogada para el fin de la violencia terrorista tras el alto el fuego anunciado por ETA hace un año.>
El atentado del 30 de diciembre, que causó la muerte de dos inmigrantes ecuatorianos, ahondó ese enfrentamiento, que monopoliza y polariza la vida política española y ha eclipsado el tercer aniversario, hoy de los ataques del 11-M, atribuidos a una célula islamista, que provocaron 191 muertos y casi 2.000 heridos.>
Los españoles rinden hoy homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, que dejaron hace hoy tres años 191 muertos y casi 2.000 heridos.
Los reyes Juan Carlos y Sofía presidirán la ceremonia de inauguración de un gran monumento de vidrio que honrará a las víctimas frente al edificio circular de la madrileña estación de Atocha, donde estallaron algunas de las bombas colocadas en los cuatro trenes de cercanías que se dirigían a Madrid.
Al acto asistirán también el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, los del Congreso y el Senado, Manuel Marín y Javier Rojo, la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, y el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Francisco José Hernando.
Junto a ellos estarán también la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, además de otros miembros del gobierno y representantes del Parlamento.
Los reyes depositarán una ofrenda floral en el monumento, tras lo cual se guardarán cinco minutos de silencio en honor a las víctimas de los atentados.
En este momento, se interpretará la pieza de Pau Casals "El cant dels ocells" (El canto de los pájaros), tal y como se hizo también en la inauguración, el 11 de marzo de 2005, del "Bosque de los ausentes", hoy denominado "Bosque del recuerdo" a petición de las víctimas del 11 de marzo.
El monumento, diseñado por el estudio de arquitectos FAM (Fascinante Aroma a Manzana), permanece todavía tapado por una lona que cubre un enorme cilindro irregular de 11 metros de altura, construido a base de grandes piezas de vidrio óptico transparente adheridas a la estructura por un pegamento acrílico y sin acero.
Además de este acto, en toda España están convocadas diversas concentraciones para honrar la memoria de las 191 personas, 51 de ellas inmigrantes, que murieron hace tres años en el peor atentado perpetrado en España, y de los casi 2.000 heridos.
EFE-AFP