Energía: crisis y perspectivas

Las perspectivas del país en materia energética deben seguir bajo una atenta mirada. La opinión pública debe estar advertida de que las condiciones que ponen en peligro su abastecimiento no se han resuelto, y que ha sido sólo el clima relativamente benigno de los tres últimos meses el que evitó los apagones. Y esto ha sido más el producto de la fortuna climática que de previsiones técnicas.

Los análisis más serios sobre el sector eléctrico, que provienen tanto del sector laboral como empresario, muestran que por lo menos hasta fines de 2008 el país atravesará un escenario de inseguridad en el abastecimiento, que debe compensarse con medidas que contengan los picos de demanda.>

También señalan que durante parte de la actual gestión se sumaron más años a la desinversión que había comenzado mucho antes de la recesión económica que, a su vez, precedió a la caótica salida de la convertibilidad. Y que las privatizaciones y su régimen de apertura fueron en términos generales exitosas para promover empresas generadoras en los primeros años de los 90. No obstante, ese mismo esquema resultó extremadamente concesivo con otro sector: el del transporte en alta tensión, que prácticamente mantuvo, por casi 15 años, el mapa de líneas que heredó de la vieja Agua y Energía.>

En distribución -el eslabón de la cadena más próximo al usuario- las experiencias han variado de una provincia a otra, pero en términos generales puede decirse que se trata del sector con menor cuota de responsabilidad en el actual cuello de botella.>

Los mismos estudios sobre el sector eléctrico muestran que el de finales de 2008 es un horizonte realista respecto de la mejora de previsibilidad en el abastecimiento, en razón de que desde 2005-2006 se realizan o proyectan inversiones para actualizar la generación y el transporte de energía.>

Con fondos públicos y una mayor planificación se ha mejorado el sistema interconectado nacional, en tanto se han repotenciado algunas de las usinas existentes. Además, existen los fondos y la decisión para que se concreten dos grandes proyectos inmediatos en generación térmica: uno de ellos, en el sur de la provincia de Santa Fe; y el restante, en territorio bonaerense.>

Como se ha dicho, el tema de la energía ha sido uno de los más debatidos en el último año, y cada jornada de calor (con sus picos de demanda) ocupó espacios importantes en la prensa. Pese a esa significativa posición en la agenda pública, poco se ha dicho de un concepto clave que cada día se discute con más vigor en el mundo desarrollado: el de eficiencia.>

En los países cuyas economías crecen sistemáticamente -sin los profundos vaivenes que caracterizan al subdesarrollo- se presta especial atención tanto a las fuentes energéticas utilizadas (renovables y no renovables) como a la necesidad de que el incremento del consumo de energía sea razonablemente menor que el aumento de la economía, gracias a un uso eficiente del recurso por parte del conjunto de la sociedad. Y esa práctica se alienta con difusión de conciencia y penalizaciones económicas a los usuarios.>