Al mejor estilo oriental
Por Laura Osti

El director japonés Takeshi Kitano ha desarrollado un estilo propio e inconfundible en todos los filmes que se conocen de él, la mayoría de los cuales hace hincapié en el mundo de la "yacuza" o mafia japonesa, con sus características especiales de violencia, crueldad y humor bizarro.

Y, aunque también incursionó en temáticas más sentimentales y conmovedoras, como en "El verano de Kikujiro" o "Escena frente al mar", por ejemplo, nunca había llegado al nivel de lirismo y profundidad semántica que alcanza con "Muñecas", su última realización recién estrenada en Santa Fe.>

"Muñecas" es un relato inspirado en la tradición teatral y cultural japonesa que Kitano conoce muy bien, puesto que, antes de dirigir, fue actor cómico y sabe del oficio como pocos. En este caso, comienza con un espectáculo (dentro del espectáculo) de teatro bunraku, que se realiza con muñecos manejados por hombres, aunque los personajes sean también mujeres.>

Aquí, una pareja de muñecos expresa una serie de textos entre filosóficos y poéticos, acerca de la vida y el destino, al mejor estilo oriental. Espectáculo que abre y cierra el filme como una suerte de introducción y de epílogo que propone un distanciamiento y una reflexión sobre lo que ocurre en el medio.>

Y lo que ocurre es el relato de tres historias de amores imposibles o trágicos, levemente entrecruzadas entre sí.>

Un joven se está por casar con la hija de su jefe, presionado por su familia, y abandona a la muchacha que ama, quien, presa del dolor, intenta suicidarse y pierde la razón. Enterado de esto, el joven deja todo y decide pasar el resto de su vida con su verdadero amor, aunque para ello deba convertirse en un paria vagabundo.>

Otra historia tiene como protagonistas a un veterano jefe de la yacuza que, en su juventud, cuando era un humilde obrero, también dejó abandonada a su novia para emprender el camino del delito en busca de riqueza rápida. En medio de una crisis, vuelve al lugar donde se despidieron y, con sorpresa, descubre que ella todavía está esperándolo.>

La tercera historia habla de una exitosa cantante pop que tiene muchos admiradores, entre ellos, un tímido inspector de tránsito. Justamente, ella sufre un accidente vial que la deja malherida y él llegará hasta extremos impensados para acercarse a la muchacha y demostrarle su devoción incondicional.>

Todas las historias son trágicas y hablan del amor verdadero, pero también de su imposibilidad. Con un lenguaje cinematográfico que ahonda en lo poético y en la tradición de los grandes maestros del cine japonés, Kitano demuestra con este filme que es capaz de alejarse por un momento de sus preferencias violentas y bizarras y que puede lograr sutilezas y estilizaciones de gran calidad, para hablar de uno de los temas más universales y frecuentados, el amor.>

El único reproche que se le hace es cierta morosidad innecesaria y, tal vez, el haber reunido un tanto caprichosamente estas tres historias en una sola película, cuando cada una de ellas podría haber inspirado un filme en sí mismo, lo que le hace perder un poco el peso dramático y estructurante a la historia central, que es la primera y la más rica en significaciones y recursos narrativos.>

Para ver y disfrutar con paciencia oriental.>

Muñecas

"Dolls", Japón, 2002. Dirección y guión: Takeshi Kitano. Interpretación: Miho Kanno, Hidetoshi Nishijima, Tatsuya Mihashi, Ky�ko Fukada, Tsutomo Takeshige, Chieko Matsubara. Producción: Masayuki Mori y Takio Yoshida. Música: J� Hisaishi. Fotografía: Katsumi Yanagishima. Montaje: Takeshi Kitano. Diseño de producción: Norihido Isoda. Vestuario: Yohji Yamamoto. Duración 113 min.