Gira de Bush y el negocio del etanol

No es casual que el presidente norteamericano, George Bush, haya decidido visitar Brasil el mismo año en el que nuestro vecino país tendrá su zafra histórica de caña de azúcar. El programa Proalcool iniciado en 1975 fue sostenido como política de Estado mientras la Argentina abandonaba su programa de alconaftas.

Con su matriz energética sobreexpuesta a las naftas por su parque automotor, el encarecimiento del petróleo, el costo militar que le demanda el acceso al recurso no sustentable y contaminante, EE.UU. ha decidido diversificar sus fuentes energéticas. Es el principal productor mundial de etanol a partir del maíz, pero eso no le alcanza.>

Washington ha diseñado un plan para devolver a centroamérica su rol proveedor de caña de azúcar. Lo hace para acceder en su entorno geográfico y político inmediato a un recurso renovable, que además le procurará energía más barata que la que obtiene a partir del maíz.>

Por eso necesita de Brasil y su magnífico desarrollo alcoholero. Los consultores del vecino país estiman que el 52% de casi 415 millones de toneladas de caña le permitirán obtener este año 18.570 millones de litros de etanol. El negocio movilizará 19.400 millones de dólares. Al mezclar naftas con etanol el país economizó casi 186 mil millones de dólares respecto de lo que le hubiera costado movilizarse en la misma proporción con combustible hidrocarburífero en todos estos años.>

Más allá del desarrollo de Petrobrás, que sumó empresarios privados en sociedad con -y no a costa del- Estado, Brasil pasó de ser el socio pobre de América Latina en materia energética, a la potencia que está a las puertas de exportar producto y tecnología. Será actor principal de un nuevo modelo de economía a escala mundial que tendrá a las petroleras norteamericanas y a la Unión Europea, pero también a las economías de India, China y Sudáfrica en la sala de gerentes del negocio.>

La Argentina no está afuera de este mapa en el que Santa Fe tendrá un rol específico que cumplir, no sólo por el potencial de su complejo aceitero para producir biodiésel, sino por la posibilidad de potenciar el destino del maíz y el uso de la caña, con un renovado esquema de negocios que ofrece nuevas alternativas al norte provincial, pero que traerá tensiones por los espacios productivos en todo el territorio.>

Las disputas escenográficas de Hugo Chávez para competir con la presencia de George Bush en la región son mediáticamente entretenidas, políticamente inciertas y económicamente inútiles. La sobreactuación populista no podrá modificar una necesidad económica mundial, de la misma manera que no impide que el grueso del petróleo de Venezuela tenga por destino al mercado norteamericano.>

Brasil no abandonará el Mercosur; lo necesita para compensar fuerzas cuando negocia con Estados Unidos. Venezuela no dejará de vender petróleo a la principal economía del mundo. Y la Argentina tiene una renovada oportunidad de ser protagonista de la estratégica generación de energía, siempre y cuando sostenga sus propias políticas de Estado con gobiernos y empresarios que sean capaces de comprometerse más allá del negocio de turno.>