Otros vitrales de Santo Domingo

Habiendo descripto los vitrales de la nave en nota anterior (publicada en esta sección de El Litoral, el 15 de febrero ppdo.), se analizan aquí los vitrales de otros sectores de la Iglesia de Nuestra Señora del Santísimo Rosario de los padres dominicos.

El transepto

En los lunetos de los brazos del transepto se representan centralmente dos escenas. A la derecha (oeste), Cristo ofrece su corazón llameante y nimbado de luz a Santa Catalina de Siena, según episodio de la vida de la Santa. A la izquierda (este), la Virgen con el Niño en brazos ofrece el Santo Rosario a Santo Domingo. Las guardas que enmarcan estas dos escenas son diferentes a las de los otros lunetos, con tramos curvos, a modo de cintas de color amarillo, alternados con simples formas geométricas, y en las cuales los grandes acantos se han trasladado a los ángulos inferiores.

El presbiterio

En cuanto a los lunetos que se asoman a los lados del presbiterio, el de la derecha (oeste), presenta dentro de la cartela elíptica y sobre un fondo radiante azul, el Sagrado Corazón de Jesús en su representación habitual, circundado de espinas, con llama y cruz sobre él; el de la izquierda (este), resuelve sobre el mismo fondo radiante elaborado en distintos valores de azul, el Inmaculado Corazón de María, atravesado con un puñal, circundado de una corona de tres rosas blancas y rematado con azucenas también blancas.

La cúpula

Los vitrales que permiten el ingreso de luz a la zona del crucero se ubican en el alto tambor de la cúpula, en ocho aberturas verticales rematadas en arco de medio punto, con un sector inferior separado, de formato cuadrangular, casi cuadrado, y separado por una moldura de mampostería. Esta parte coincide en su ancho con la superior, y posee vitrales más pequeños, de formato levemente apaisado.

En cuanto a las imágenes, todos poseen una guarda perimetral a modo de marco. En el centro, aparecen representados episodios de la vida de Santo Domingo que lo tienen como figura principal. Casi todos representan espacios que contextualizan la escena y completan su sentido (interior de una celda, altar de una iglesia, fachada de un monasterio). La verticalidad de estos vitrales se adecua a la prominente altura del tambor. Todos rematan en fantásticas y complejas fachadas de iglesias, de mera función ornamental, semejantes entre sí, con leves variaciones de color. El conjunto se ve enmarcado con ficticios arcos de medio punto y columnas laterales resueltos en vitral. Todo, a su vez, es exaltado con pilastras, molduras y cornisas verdaderas. Dentro de los vitrales más pequeños ubicados en la parte inferior, se observa una resolución en nueve planos cuadrangulares, el central con un medallón. Dentro de cada medallón se distinguen -en algunos casos con dificultad- distintos retratos de destacados dominicos. Sobresale, entre ellos, el de Girolamo Savonarola, resuelto mayormente en grisalla -o sea en valores de grises- de extraordinaria fuerza expresiva. Todos estos vitrales inferiores presentan en los paneles que rodean cada medallón, profusos motivos ornamentales y simbólicos, difíciles de determinar desde abajo. >

Se agradece al Superior de la Casa, P. Fr. Mario Villanueva O. P.>

y a la secretaria de la misma, Arq. Claudia Welk.>

Lidia Ferré de Peña