Polémica de productores en muestra de productores
Ardoroso debate por los biocombustibles
La pelea es hoy entre quienes resaltan las ventajas y los que alertan sobre los riesgos de producir combustibles de origen vegetal. Foto: Archivo El Litoral

Una parte de los productores cree que el país está entrando tarde en el negocio. Para otros, es una oportunidad para que la Argentina se inserte en un mercado que mueve miles de millones de dólares.

Un ardoroso debate quedó abierto en Expoagro, que se desarrolla en Junín, entre los productores agropecuarios que defienden a rajatabla entrar en la carrera de los biocombustibles y los que temen que empeore la calidad de sus productos.

Hombres del campo y expertos del sector agropecuario discutieron en la muestra acerca de las ventajas y los riesgos de producir biocombustibles, tras el marco legal que obtuvo la actividad en el país, y luego del reciente acuerdo entre Estados Unidos y Brasil para expandir el consumo de etanol en el mundo.>

"Argentina está entrando tarde a este mercado respecto a otros lugares del mundo, como Estados Unidos y Brasil, pero cuenta con la ventaja competitiva de ser el segundo exportador mundial de maíz", dijo Fernando Vilella, director del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a la AFP.>

La producción de maíz, grano que, como el sorgo o la soja, se utiliza para la fabricación de etanol, se estima que alcanzará este año entre 22 y 25 millones de toneladas en el país, como parte de una cosecha total récord que se calcula en 90 millones de toneladas.>

La ley que regula la promoción y el uso de biocombustibles, reglamentada en febrero pasado, impulsó este incipiente negocio al establecer el uso obligatorio en 2010 de un porcentaje mínimo de 5 % de biodiésel (producido a partir de aceites vegetales y grasas animales) en el gasoil y de 5 % de etanol en la nafta.>

La demanda de maíz para el etanol, una alternativa a los combustibles fósiles como el petróleo y el gas, elevó el precio del grano más de 200 % en los últimos dos años en el mercado internacional, señaló Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas.>

Luces amarillas

La suba del precio del maíz preocupa a productores vacunos, avícolas y porcinos, que usan el grano para la alimentación animal y temen una baja de rentabilidad con el arribo de una industria que compite por la misma materia prima.

"A inicios de 2006, el 32 % del costo de producción de un cerdo correspondía al maíz. Hoy, ese porcentaje subió a 45 % y nadie sabe dónde va a terminar", afirmó Daniel Fenoglio, vicepresidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos, ante una platea de productores, en una gigantesca carpa.>

El dirigente criticó el uso de subproductos del maíz -lo que sobra luego de utilizar el grano para la fabricación de etanol- para alimentación de los animales, al evaluar que esa práctica "reduce el rendimiento de la faena, lo que impacta en la rentabilidad", en el caso de los porcinos.>

"Hoy tenemos más interrogantes que certezas", dijo Fenoglio en el marco de la mayor feria agropecuaria de Sudamérica, realizada entre el 14 y el 17 de marzo a pocos kilómetros de la ciudad de Junín, localizada 360 km al noroeste de Buenos Aires, en la próspera Pampa Húmeda argentina.>

Marcelo Schang, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina (UCA), instó a pensar en los interrogantes que abre para el sector la producción intensiva de etanol.>

"En aves y cerdos buscamos cada vez más calidad, lo que se contradice con alimentar a los animales con subproductos", afirmó.>

Cambios

Un trabajo de la Federación Agraria Argentina, que reúne a medianos y pequeños productores, estimó que pueden extraerse 500 litros de biodiésel y 1.200 kilos de harina para alimentación animal por hectárea plantada de canola, una oleaginosa conocida también como colza.

Con estos números, Vilella destacó la necesidad de instalar en la Argentina "sistemas agropecuarios integrados que aumenten la eficiencia" con la producción de biocombustibles para abastecer la demanda energética de los agricultores, y el uso de subproductos para la alimentación animal.>

Un modelo que funciona en Estados Unidos, donde, según el experto, existen hoy unas 100 fábricas de etanol que, en su mayoría, compran el maíz a cooperativas de productores, que usan el subproducto como ración para vacas.>

Frente a ese modelo de autoconsumo, Héctor Huergo, de la Asociación Argentina de Biocombustibles, propuso la inserción de la Argentina en "un modelo de producción de etanol y biodiésel de gran escala, destinado a abastecer al mercado internacional".>

Según números de la Unión Europea, Brasil fabrica el 33 % de la producción mundial de etanol y en 2005 exportó 3.500 millones de litros de ese biocombustible, la mayor parte, a Estados Unidos, el primer productor mundial de etanol.>

Matthias Jorgensen, jefe de Economía y Comercio de la Delegación de la Comisión de la UE en el país, destacó la importancia del mercado europeo para los biocombustibles por razones económicas y ambientales.>

"Los biocombustibles están en la agenda europea y la UE no tiene ambición ni capacidad de autoabastecerse", destacó Jorgensen, y recordó el objetivo de que los biocombustibles alcanzasen el 10 % del consumo de carburantes en 2020 en el Viejo Continente.>

Etanol brasileño abre mercados

El etanol brasileño se ha puesto de moda internacionalmente, al despertar el interés de Estados Unidos, pero Brasil no depende de Washington en su tarea de expandir sus exportaciones de este combustible, que se emplea como sustituto parcial de la gasolina.

Está previsto que el 31 de marzo, en Washington, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, retome las conversaciones iniciadas en Sao Paulo con su colega George W Bush sobre un posible mercado para el combustible alternativo.

Pero es poco probable que el Congreso o el gobierno de Estados Unidos flexibilicen sus barreras comerciales sobre el alcohol importado o que permitan la libre competencia con los productores locales del costoso etanol de maíz.

La verdad es que, desde hace tiempo, los brasileños buscan asegurar mercados adicionales en Asia y Europa, para garantizar el financiamiento a nuevas inversiones por al menos 14.000 millones de dólares en 103 nuevos ingenios de caña y destilerías de etanol en construcción o proyectadas para los próximos tres años.

Brasil cuenta, además, con su robusto mercado interno, que consume en etanol el equivalente a unos 258.000 barriles por día de gasolina.

Mientras, la "diplomacia del etanol" llevó al ministro de Agricultura, Luiz Carlos Guedes, a negociar hoy nuevos acuerdos de biocombustibles con Indonesia, el cuarto país más populoso del mundo.

Los brasileños también negocian con Japón, que hará obligatoria la mezcla de 3 por ciento de etanol en su gasolina, lo que, según Guedes, abriría un mercado de 1.800 millones de litros, equivalente a cerca del 10 por ciento de toda la producción actual de Brasil.

El Reino Unido también está en la agenda de las negociaciones.

Ya el año pasado Brasil exportó 3.426 millones de litros de alcohol, contra 2.600 millones de litros en 2005.

En lo que va de 2007, Brasil ya ha exportado 545 millones de litros (337,7 en enero y 207,3 en febrero), casi el doble que los 304 millones de litros vendidos en los primeros dos meses de 2006.

Laura Términe (AFP)