Luego de un informe de oferta y demanda del Usda, considerado en general sin mayores efectos para el mercado, la persistente incertidumbre que reina en los mercados de valores influye en las commodities y los granos no se quedan afuera de esta ola bajista, al menos por el momento. Cuando parecía que se frenaba la caída provocada por los anuncios de China respecto a poner paños fríos al crecimiento de su economía, una renovada corriente vendedora predominó en Chicago, fruto del desarme de posiciones especulativas de cara al comienzo de la siembra primaveral en Estados Unidos que tiene visos de histórica. En tanto, el Gobierno nacional reabrió el registro de exportaciones trigueras, pero no para grano.
Respecto al reporte del Usda, quedó la sensación de que aún podrían introducirse más ajustes en las cifras productivas de Sudamérica, tanto en soja como en maíz. No obstante, el factor ambiental más destacado de las últimas semanas está haciendo de las suyas: las lluvias han complicando en parte la trilla de ambos productos, aquí y en Brasil, y si bien es temprano para hablar de pérdidas definitivas, lo cierto es que para numerosos productores el agua es una severa complicación de sus planteos, aunque se esté armando una interesante reserva de cara a una probable "Niña". Hay zonas que recibieron más de 350 milímetros en tres semanas, como el centro-norte de la región pampeana. >
Mientras se desarrolla la fase inicial de la cosecha gruesa, los precios de mercado continúan en el nivel más alto de los últimos años. En soja, a pesar de la nueva baja que se produjo, el Mercado a Término de Buenos Aires marcó ayer 192,40 dólares por tonelada para mayo y 195,30 dólares para mayo pero de 2008, una caída de 1,8 por ciento respecto al viernes anterior, contra 1,65 por ciento de baja en el disponible (a 595 pesos, perforando el piso de 600 pesos) y 2,5 por ciento en el mercado físico adelantado (forwards). Vemos que la soja mayo 2008 sigue cotizando por arriba de la de la cosecha actual, un claro síntoma de la incertidumbre que existe para la próxima campaña. >
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Hoy por hoy resulta complicado predecir la tendencia de los precios a futuro para el largo plazo, pues existen varios factores (y algunos imponderables) que impactarán a la suba o a la baja de acuerdo a cómo se den. Y aquí es cuando entra a jugar la definición de la producción de soja en Brasil y en la Argentina, considerando que los cultivos aún corren cierto riesgo de caída en los rendimientos si las lluvias siguen impactando como hasta ahora.
Además, resta definir la futura superficie de siembra del poroto en Estados Unidos, donde ya se habla de una caída de más de tres millones de hectáreas en beneficio del maíz. Este es, desde lo fundamental, el principal factor alcista que esta contemplando Chicago (que bajó 1,5 por ciento esta semana), sumado a los pronósticos de menores lluvias que lo normal durante el verano estadounidense.>
Sin embargo, las señales técnicas de amesetamiento ya se están viendo en Chicago, de manera significativa también en el maíz. Estamos, probablemente, ante una fase de lateralización del mercado, hasta que se terminen de acomodar las carteras y se evalúe el contagio de los otros mercados hacia el de granos, y antes de que en primer lugar dicha siembra y en segundo término el tradicional "mercado climático" acaparen todas las miradas del mundo granario, una vez definidas las cosechas en Sudamérica. Si se tiene en cuenta que el consumo mundial de alimentos ha tenido un crecimiento sin precedentes en la última década, resultará difícil que se resienta dicha demanda, no tan sensible al vigente aumento de los precios. De no producirse una crisis generalizada, hay pocas chances en la temporada 2007/08 de corregir los ajustados balances de oferta y demanda mundiales, en especial en trigo y maíz. Por lo tanto, las bajas operadas en ambos rubros, cercanas al cuatro por ciento en Chicago esta semana, lucen entonces más técnicas que basadas en los fundamentos del mercado.>
Pablo Adreani