"Ambos. Si no actúo, me muero. Las personas que nacen del arte, viven para y por el arte. Para mí es un sinónimo de vida. Admiro a quienes pueden pintar un cuadro, o bailar y transmitir con su cuerpo una sensación, una historia... Arte es aire, y el aire es vida. El día que no pueda hacerlo, estaré muerto. También me encanta viajar por diferentes lugares de mi país y dar pinceladas de aire, vida, amor y afecto, porque creo que también nací para eso. No se trata sólo de enseñar a cantar o actuar, sino de ayudar a que se permitan ser felices".
"La felicidad es paralela a la vida, y hay muchos que se privan de ella o no se permiten hacer lo que realmente desean. Si uno se dedica sólo a enseñar y no se mete en el alma de las personas, el alma no se abre y no recibe nada. Primero hay que tratar de que las personas se encuentren consigo mismas y, desde ahí, comiencen a expresarse. De nada sirve que un maestro enseñe la letra de una obra o una canción, si no permite que el espíritu vuele al lado de quien aprende. Sin él, sólo se puede llegar a ser un gran intérprete, un cuerpo parado en el escenario que no llega al público porque no pone el alma, por más hermosa que sea su interpretación".
"A Santa Fe llegué casi por casualidad. Aquí me enamoré de la gente, de las ganas, y quiero seguir viniendo. Al principio había una cosa de cholulismo, pero después se dieron cuenta de que era más importante el ser humano que el que sale en la tele, o el que vi en el teatro. Eso es lo que me atrae: el ser humano. No me interesa tanto si tienen más o menos condiciones. Lo importante es que sea un gran ser humano, porque eso es lo que va a exteriorizar: su ángel, su talento. La gente es la misma aquí, en Buenos Aires o en Ushuaia. El talento existe en el ser humano, no importa dónde resida sino que se anime. Hay muchos talentos aplastados por la idiosincrasia del lugar, por la familia o la situación que esté pasando. Lo valioso es dejar que fluya, acá o en cualquier otro lado. Debemos ser un poco Quijotes, luchar contra los molinos de viento. Siempre hay cosas por hacer, por aprender".
"No se necesita una gran planta de luces, ni grandes escenografías para hacer grandes cosas. Si el artista es bueno, el público deja de ver lo demás. No importa si tiene un zapato blanco y uno negro, porque el arte va a lograr que se olvide de los zapatos y que se conmueva con el artista".
"Nadie puede decir que ha llegado al éxito, al techo de su carrera. Se puede llegar a ser un gran artista, pero nunca se logra la perfección como ser humano. Quien lo cree es un tonto, porque no se da cuenta de que todos los días hay cosas para aprender, como persona y como artista, porque todo evoluciona. Los grandes profesionales de todas las áreas siguen estudiando aún en su ancianidad. Eso es seguir. Si llegaste te ponés gordo, viejo y estúpido, y morís en una silla. La idea es seguir creciendo día a día. No podés sentarte a ver pasar la vida, sino vivirla. Hay una frase que siempre dije, y sigo diciendo: `le pido a la humanidad que se atreva"'.
Trayectoria. Desde que comenzó en 1980, con "El diluvio que viene", se consolidó como actor de Comedia Musical. Protagonizó "Eva", "El Jorobado de París", y las producciones de Broadway "Los Miserables", "La Bella y la Bestia", y "Chicago", entre otras.
Fundación Konex lo distinguió como uno de los mejores actores de comedia musical de la década, pero también recibió un Premio ACE y un Florencio Sánchez.>
Experiencia. Es profesor de canto y técnica vocal. Dictó seminarios en París, Bélgica y Holanda. Desde hace tiempo dicta clases particulares en su estudio de Buenos Aires. Desde hace ocho meses, su labor lo trae a nuestra ciudad para capacitar a los santafesinos.>
textos de Florencia Arri.