El controvertido promotor de boxeo estadounidense Don King le entregó a Benedicto XVI un cinturón especialmente diseñado para nombrar al Sumo Pontífice como "campeón mundial de la paz y el amor", informó el sitio de Internet fightnews. King se sentó en la primera fila de las escaleras de la Basílica de San Pedro, con una perfecta vista de la audiencia pública semanal que da el Papa ante un público estimado en 25 mil feligreses instalados en la Plaza de San Pedro.
"Estoy muy impactado por esta experiencia divina y revelación. Le obsequié el cinturón de campeón mundial de boxeo porque él es un peleador por Jesús, por paz y amor para todo el mundo", dijo King.
"Le di una nota al Papa pidiéndole que ore por mucha gente incluyendo mi lastimado boxeador Víctor Burgos, por América, por el presidente George Bush, Laura Bush, nuestras tropas y todas las que están peleando por la libertad en el mundo", comentó.
El brasileño Acelino Freitas, campeón ligero de la OMB, continúa entrenando en Puerto Rico para su proyectada pelea con Juan Díaz, titular de esa divisional de la AMB, anunciada para el 28 de abril en el casino Foxwoods de Connecticut.
Según fuentes de la AMB, esta entidad no autorizó a Díaz, campeón de peso ligero, la confrontación unificatoria con el bahiano. De acuerdo a varias páginas de Internet, la AMB convocó para el 2 de abril la subasta de la defensa obligatoria de Díaz ante el tailandés Prawet Singwancha.
"Lo que yo sé es que el negocio para la pelea con Díaz está cerrado", dijo Oscar Suárez, entrenador del brasileño. Suárez, de paso, expresó la certeza que la pelea se celebre, aun si la AMB le retira el título a Díaz. "En esta época, ya los campeonatos no son tan importantes. Como dijo Acelino, el objetivo es demostrar quién es el mejor en la división", comentó.
El campeonato mundial femenino vacante de la divisional minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) se disputará el 3 de abril en una cárcel de Tailandia entre la convicta local Samson Sor Siriporn y la japonesa Ayaka Miyano.
La tailandesa es una convicta bajo la acusación de venta secreta de opio, quien cumplirá su tercera pelea mundialista en la cárcel.
En las dos ocasiones anteriores, fue vencida por la japonesa Nanako Kikuchi, por decisión en ambas peleas en noviembre de 2005 y en mayo de 2006.
Según trascendidos judiciales tailandeses, si Sor Siriporn gana este combate, podrían acortarle la condena y puesta en libertad condicional en poco tiempo más.