Se rompió el Frente
Los radicales tendrán dos fórmulas en las elecciones
Alicia Tate, actual diputada nacional, encabezará la fórmula propia del partido. Foto: Archivo El Litoral

Un sector del partido acompañará el binomio Binner-Tessio, en el Frente Progresista. El otro concurrirá como UCR, con Alicia Tate y Juan Carlos Millet. Mientras tanto, la batalla sigue en los tribunales.

Sobre el filo de la jornada de ayer, los representantes de tres líneas del radicalismo, incluyendo las principales autoridades partidarias, definieron una fórmula propia para disputar la gobernación de la provincia, integrada por Alicia Tate y Juan Carlos Millet. Pero fundamentalmente, lo que hicieron fue extender el certificado de defunción del Frente Progresista Cívico y Social; al menos en su concepción original, con la UCR formalmente integrada al mismo.

Y esto es así porque, si bien tanto la última palabra sobre los candidatos del partido -dentro o fuera de la coalición- debería tenerla la convención provincial, como los sectores en pugna están dispuestos a cruzar argumentos y pronunciarse en el curso de la reunión de la misma del próximo lunes, nadie está dispuesto a volver atrás en su postura.>

Mientras tanto, las escaramuzas judiciales continuarán: para definir la validez o no de las internas partidarias del pasado fin de semana, para convalidar o dejar sin efecto la reunión de la convención del próximo lunes y, probablemente, para dirimir si el socialismo y sus socios pueden utilizar el nombre pergeñado inicialmente para la coalición, o incluso si los radicales que quedaron afuera del armado están autorizados a usar la sigla del partido.>

El último esfuerzo

"En el debate de ayer, dimos por concluidos los esfuerzos que la Unión Cívica Radical venía haciendo para tratar de encaminar el Frente, de acuerdo a como lo habíamos pergeñado en 2005. Hay un incumplimiento flagrante del acta fundacional, a la que durante mucho tiempo decidimos no mostrar, porque teníamos la esperanza de que se podía rectificar el rumbo, pero ya hemos visto que es imposible", sostuvo Millet, en diálogo con El Litoral.

Por eso, el legislador confirmó que el próximo lunes por la mañana, horas antes de la reunión de la convención, mostrarán el tan mentado documento, donde los partidos fundadores del Frente dejan sentado que cada fuerza definirá, sin intervención de la otra, los candidatos que integrarán las listas en común. "Esto lo hicimos para que no pasara lo de 2003, cuando el radicalismo no tuvo la posibilidad de opinar sobre la candidatura de Miguel Paulón como vicegobernador o la inclusión de otros afiliados en las listas", explicó Millet.>

A ese incumplimiento se sumó, según argumentó, el de constituir los equipos técnicos, que deberían estar trabajando desde principios de 2006 y recién fueron habilitados hace pocas semanas. "También se incluyó a otros partidos, sin participación de la UCR, y sin programas; incorporando elementos de muy difícil conciliación, como Pampa Sur y Federación Agraria, el PC y el PDP, el ARI y (el diputado nacional, Pablo) Zancada", agregó.>

Convención sin acuerdo

Técnicamente, la reunión de la convención provincial citada para el próximo lunes en Esperanza debería ser la instancia formal definitoria de las candidaturas en el partido. Sin embargo, el sector de Millet, Felipe Michlig y Luis Cáceres impugna la convocatoria e intenta impedir su realización.

En caso de que la reunión se haga, Millet anticipó que los verdes, amarillos y blancos concurrirán a confrontar con los dirigentes a los que llaman "radicales por el frente a como dé lugar". Pero de las últimas y fallidas reuniones de conciliación entre ambos -la última, horas antes del plenario de ayer- quedó en claro que, resulte como resulte la votación, las cartas ya están echadas.>

"Nos confirmaron que van a la convención a ganar, pero que si no ganan, igual van con el Frente. Y nosotros no podemos acatar lo que se resuelva en una convocatoria viciada de defectos que contradicen la carta orgánica del partido: se va a votar la integración de un frente, pero sin un programa, y no se convocó a los comités departamentales, para que las asambleas de afiliados le den mandato a sus delegados", consignó Millet.>

"Sabemos que es una elección extremadamente difícil para el radicalismo, que va a quedar atrapado en una fuerte polarización. Pero creemos que es imprescindible defender nuestra identidad, para preservar al partido en la provincia", remató Millet.>