Panorama nacional
Las cosas no se pueden resolver a los gritos
Cruces con Estados Unidos y la Iglesia, reunión bilateral con Uruguay en Madrid con la planta de Botnia ya casi lista para funcionar, caída de la inversión extranjera. Son novedades de los últimos días que marcan límites al estilo K, de resolver las cosas a los gritos.

Sergio Serrichio (CMI)

El gobierno salió el viernes al cruce de las declaraciones de Nicholas Burns, número tres del Departamento de Estado norteamericano, quien en Washington "lamentó" en público que el mismo día en que el presidente de Estados Unidos, George Bush, se reunía en Montevideo con su par uruguayo, Tabaré Vázquez, el gobierno de Kirchner facilitaba escenografía porteña para que Hugo Chávez se despachara con su repertorio antiBush.

La reacción de Washington es "inaceptable" dijo el canciller Jorge Taiana, y el ministro del Interior, Aníbal Fernández, le pidió a Burns que se fijara lo que pasa "en su propia casa". El presidente venezolano, remarcó, también hizo un acto antiBush en Harlem, en pleno Nueva York (fue en una actividad lateral durante una Asamblea de la ONU). Lo que soslayó el titular de la cartera política es que de la logística y organización del acto chavista en Buenos Aires participaron segundas líneas del gobierno. El discurso de la prescindencia no convence a nadie. >

El cruce se da justo cuando el gobierno necesita a Washington para destrabar su propuesta de regularización de la deuda con el Club de París. Los países europeos insisten en que un acuerdo de ese tipo requiere la intervención del FMI, que Kirchner rechaza de plano. La deuda en mora con ese selecto club de países desarrollados, es un vuelto comparado con la que la Argentina terminó de reestructurar en 2005, pero obstruye las garantías y seguros de agencias oficiales de esos países a inversiones en áreas como infraestructura. >

Poco pudo avanzar al respecto Felisa Miceli durante la Asamblea Anual del BID en Guatemala, donde ni siquiera vio al secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson. En suma, puesto a elegir entre negociar en serio o hacer fintas mediáticas, el gobierno prefirió lo último, incluido el "so capullo" con el que Aníbal Fernández le replicó a Burns (citando, eso sí, al escritor español Fernando Savater). >

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Pastera

Mientras Fernández exhibía su erudición, el gobierno español oficializó la realización, entre el 18 y el 20 de abril, de la primera sesión de diálogo bilateral argentino-uruguayo sobre el conflicto por la pastera que la finlandesa Botnia construye en Fray Bentos, en el marco de la gestión "facilitadora" del rey Juan Carlos. Antes del anuncio, Tabaré Vázquez había reiterado que la planta de Botnia "no se mueve" y que su gobierno no está dispuesto a negociar mientras haya cortes de ruta en Gualeguaychú y su ministro en cuestiones ambientales, Mariano Arana, había precisado que la planta de Botnia estará lista "entre fines de agosto y principios de setiembre".

En suma, los cortes de ruta, el reproche de Kirchner a Tabaré ante la Asamblea Legislativa, los gestos torvos, sirvieron muy poco. Durante un año, el gobierno acumuló fallos internacionales adversos y se sentará a "dialogar" (no negociar, vade retro) con Uruguay apenas cuatro meses antes de que la planta de Botnia pueda empezar a producir pasta de celulosa. >

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Con la Iglesia

Las rispideces con la Iglesia son asimilables a los conflictos con otros países, en tanto involucran al Vaticano, un Estado soberano. El viernes, Kirchner criticó la participación del obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, en las marchas de empleados públicos en Santa Cruz, que han convulsionado la provincia que Kirchner gobernó durante 12 años, de la que desplazó por arisco al ex gobernador Sergio Acevedo y a cuyo frente quiere instalar, elecciones mediante, a su propia hermana, Alicia Kirchner.

El desenlace, hace apenas un par de días, del "caso Baseotto", ilustra las limitaciones del estilo K. Antonio Baseotto terminó renunciando a su cargo en el obispado castrense ante el Papa Benedicto XVI por su cercanía a los 75 años (los cumple el 4 de abril), casi dos años después de que el gobierno exigiera a Roma su remoción por las críticas -ciertamente inaceptables- que había hecho al ministro de Salud, Ginés González García. >

En vez de repudiar los dichos y negociar la salida de Baseotto, el gobierno buscó unilateralmente imponer su modo y sus gritos. Dos años después, la salida será por canales y en tiempos vaticanos. El único consuelo de Kirchner será su poder de veto sobre la designación del nuevo titular del obispado, si es que éste se mantiene.>

Pronunciada caída

La economía también muestra sus ejemplos. En 2006, según datos difundidos el jueves por el Indec, la inversión extranjera directa (IED) en la Argentina cayó 3,4 por ciento, mientras que en Chile y en México (datos del PNUD, una agencia de la ONU) aumentó más de 38 por ciento y en Brasil registró una caída de 19,9 por ciento, pero debido a la resta por la inversión de 17.000 millones que el gigante CVRD hizo afuera, al adquirir una firma canadiense.

Lo notable es que la economía argentina es, de lejos, la de mayor crecimiento. Los voceros oficiales suelen citar el ritmo "asiático" de la expansión local de los últimos años como el factor crucial para atraer a la IED. Por lo visto, no es suficiente.

Algo similar reflejó la airada reacción del ministro de Planificación, Julio de Vido, a comentarios del presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, quien en Brasil afirmó la obviedad de que la política de precios en el área energética, especialmente en el caso del gas, resta atractivo a las inversiones en la Argentina.

Petrobras es permeable al humor del gobierno, que puede afectarlo vetándole operaciones (como hizo con la venta de parte de sus activos a un fondo extranjero) y exigiéndole metas de inversión. Pero ninguna de esas condiciones vale para quien está afuera y evalúa dónde asignar capital productivo. A falta de un atractivo irresistible, preferirá mantenerse lejos de la ira K.