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Federico Aguer
Para Edgardo Tibaldo, esta es una actividad de toda la vida. Sus orígenes son borrosos, porque se remontan a su más tierna infancia, cuando solía acompañar a su padre al campo, en una combinación de juego y aprendizaje que forjó su vocación con claridad. "Empecé en serio a los 13 años, en este campo, que hace más de 30 años que estamos trabajando. Los Tibaldo comenzamos con las trilladoras a motor de vapor, y siempre el lema de la familia fue incorporar tecnología", recuerda. "En nuestra zona fuimos una de las primeras empresas en incorporar las cosechadoras de la era moderna.
"Siempre estamos siempre en el campo y hoy tenemos parientes cosechando en muchos lugares, como Junín, Villa Saralegui, y en todos lados".>
Con respecto al establecimiento Don Guillermo, los Tibaldo alquilan allí unas 130 hectáreas. "Este es un muy buen campo, y con el comienzo de la Siembra Directa siempre se destina al maíz un 30 o un 40 % del mismo, de acuerdo a las características del año. El ciclo sigue maíz, soja y trigo-soja. Esa es la rotación que estamos haciendo. Este lote en particular se viene trabajando en Siembra Directa desde hace algunos años. Son unas 40 hectáreas y estimamos entre 12 y 13 mil kilos de promedio. Viene bien fertilizado, con buena rotación y el agua ha tenido una preponderancia muy importante para lograr estos números", afirma.>
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Con respecto al monitoreo de los suelos y a la eventual pérdida de nutrientes, Tibaldo destaca la labor realizada en este establecimiento a raíz de este tema. "Acá siempre hacemos análisis de suelo, pero en los últimos tres o cuatro años se nota que el suelo se mantiene bien, e incluso supera levemente sus niveles de nutrientes. Por ejemplo, para este maíz destinamos unos 150 kg. de diamónico, 120 de urea a la siembra y después a razón de 150 kg. en UAN cuando el maíz estaba en 6 u 8 hojas. Eso confirma lo que dicen los técnicos, en el sentido que con una buena cultura de trabajo se van mejorando y manteniendo los suelos", afirma convencido.
Con respecto a las características del lote recientemente cosechado, nos cuenta que consta de dos variedades, "sacando unos ensayos que tenemos de otros híbridos, y notamos que hay dos ciclos de secado. Un Asgrow sembrado en la misma fecha, hoy está 4, 5 o 6 grados menos de temperatura por una cuestión de ciclo. Y el otro tema es que por ahí vemos que estamos un poco atrasados por el tema de la falta de lluvias en la época de siembra, aunque -sin embargo- hubo lotes que se sembraron un mes antes y ya están trillados".>
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Es indudable que el gran factor condicionante para esta gran campaña maicera radica -en gran medida- en los óptimos registros de lluvias caídos en promedio en toda la zona productiva. "Este año tenemos condiciones ideales para el maíz, porque las lluvias nos favorecieron mucho. Pero otros años con la misma tecnología aplicada al campo, tuvimos déficit en el rinde. Esta oportuna caída de agua compensa con creces la fertilización realizada.
Todos los años aparece tecnología nueva, pero también es importante que uno la acompañe con fertilización y el clima en esta ecuación juega un rol fundamental.>
"Conservando los barbechos en la Siembra Directa temprano y conservando la humedad cuanto más se pueda, uno puede ver que el sacrificio y la inversión hechos realmente valgan la pena.>
"Generalmente los maíces se hacen sobre soja, y cuanto antes se puedan pulverizar y conservar los barbechos en el transcurso del tiempo, uno se da cuenta que va a sembrar y a cosechar antes y va a sacar provecho mejor de la humedad", nos dice.>
El dato es real. Si la humedad está protegida por un buen barbecho no se va a ir fácilmente. Con el transcurso del tiempo se va acumulando y va siguiendo la evolución del cultivo. Pero más allá de esto, Tibaldo, como buen agricultor, aconseja siempre estar alerta, desde que se termina de cosechar, manteniendo los lotes lo más limpio posible. "Lo que uno hace hasta el momento de la siembra es decisivo ala hora de comparar rindes. Después, el tiempo acompañará o no, pero hasta esa instancia previa, es vital hacer todas las cosas bien, porque esa diferencia se nota al final de la campaña. Si aplicamos este método, tal como creemos que va a ocurrir este año, vamos a cosechar más de lo previsto.>
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Pese a algunos inconvenientes propios de todo aprendizaje, los Tibaldo se lanzaron a la experiencia de embolsar su propia producción para manejar mejor los tiempos y reducir los costos, aprovechando al máximo el equipo de transporte con el que cuentan. "Ahora estamos experimentando con el embolsado, porque el tema de logística creemos que va a ser un problema, vamos a aplicarlo como una solución.
"Como en campaña se pagan mejor los fletes que fuera de la misma, ponemos al camión que tenemos a trabajar en un acopio o en una cerealera, y así podemos embolsar y mandar nuestro grano después de la cosecha. Hasta hoy no se podía trabajar con el camión a la tarifa que se estaba aplicando, y esperemos que ahora un mejoramiento de las mismas permita un reacomodamiento de la actividad".>
Para Edgardo, lograr estos rindes en el maíz y la soja que se viene requiere de un amor especial por lo que se hace. Un trabajo dedicado de toda la vida en el que se empeña en cada campaña todo el capital de años de trabajo. Y muchas veces, en las grandes ciudades no se aprecia semejante esfuerzo y dedicación. "Este trabajo no es fácil y la gente de la ciudad debe valorar el esfuerzo y la inversión que requiere estar todos los días en el campo, arriesgando de manera cotidiana todo nuestro capital y el esfuerzo de toda nuestra familia. Ahora, el trabajo de contratista muchas veces nos obliga a estar haciendo los papeles, y eso no nos permite estar todos los días en el campo trabajando con la maquinaria, que es lo que verdaderamente nos apasiona desde chicos", dice. en definitiva, una verdadera vocación que toda la familia supo adoptar como medio de vida.>
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Wilter Canciani pertenece al servicio técnico de la empresa Rizobacter, la que desarrolla en este campo ensayos en maíz y soja.
Para el Ingeniero Agrónomo, los datos previos que comienzan a trabajar prometen ser buenos, pero todavía tienen que ser procesados en la casa central. "Venimos haciendo un seguimiento de cada cultivo. Este lote tiene unas 18 franjas con recuento de plantas y distribución. Hacemos el trabajo de extracción de plantas y se hace el pesaje seco aéreo y radicular. Para eso tenemos que llevar las mismas a Pergamino que es donde la empresa tiene sus laboratorios y allí se analiza la materia seca, el número de plantas a cosecha y el peso. Por suerte Edgardo tiene una máquina autodescargable y eso nos facilita mucho nuestro trabajo", nos dice.>
Esta práctica de inoculación en trigo y maíz recién se está estudiando, pero vemos que está teniendo un desarrollo muy grande y cada vez más aceptación".>
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Para el maíz crece el área sembrada, en un porcentaje de 10,7 % por encima de la anterior cosecha.
De esta manera, el área total maicera (grano+forraje) será de 3,53 millones de hectáreas, con mayores incrementos previstos en La Pampa y norte de Buenos Aires y menores perspectivas en Córdoba y Santa Fe.
A la fecha se ha cosechado el 8 % del total implantado, fundamentalmente en el centro y sur de Santa Fe, en algunos casos con rendimientos cercanos a 100 qq/ha.
De acuerdo al área sembrada, al comportamiento que están mostrando las condiciones climáticas y al estado de desarrollo que muestran los cultivos en las distintas zonas, se está estimando una producción para esta campaña que oscilará en los 21,6 millones de toneladas.
La superficie sembrada con soja en esta campaña 2006/07, será superior a lo concretado el año agrícola anterior, estimándose un área a cubrir de 16,1 millones de hectáreas. Con esta cifra se alcanzará un nuevo récord histórico en la superficie implantada con esta oleaginosa.
Este incremento de 5,0 % sobre la superficie del año anterior, proviene de áreas que no se han dedicado a la cosecha fina por inconvenientes climáticos, por la no cobertura con maíz debido a la falta de humedad adecuada en la época de siembra en algunas zonas, y la buena expectativa económica (por relación costo - precio favorable) que presenta la oleaginosa.
Las áreas que brindarán esta superficie adicional son el sur de Córdoba, norte de La Pampa, oeste de Buenos Aires y la zona deprimida del Salado bonaerense.
La cosecha ha comenzado de manera incipiente en la región extrapampeana y en lotes aislados de Córdoba, Santa Fe y el norte bonaerense, con rendimientos superiores a 3500 kg/ha como promedio, con algunos casos de productividades cercanas a 5.000 kg/ha.
De continuar los aportes hídricos acordes con las necesidades fisiológicas del cultivo y las demás condiciones del clima en forma benigna, se puede pronosticar una producción que rondará las 45,6 millones de toneladas, que de concretarse constituirán el record nacional de producción de soja.
No obstante, deberá seguirse atentamente el comportamiento climático durante el
próximo mes, decisivo en la obtención de las futuras producciones.