Los interregnos entre los torneos del fútbol argentino desatan un vendaval de versiones sobre pases de futbolistas, de técnicos y de jugadores libres. Páginas enteras de diarios y revistas y horas de radio y de televisión ocupan las negociaciones, muchas de las cuales nunca llegan a buen puerto. En el interín habrá que escuchar o leer que el futbolista que ayer besó la camiseta al festejar un gol ante su tribuna dirá que "desde chico siempre fui hincha" del club que lo contrató.
En la vida política pre-electoral de la Argentina pasan cosas parecidas. Candidaturas anunciadas, luego desmentidas, operaciones de prensa para instalar un dirigente, reuniones interminables para discutir estrategias y lobbys de hoteles donde no alcanzan las mesas para tantos interesados en lograr lugares expectables en futuras listas. >
Esta situación se viene observando en las últimas semanas en la provincia y de acá al lunes 2 de abril se irá agigantando. Ahora no rige la Ley de Lemas que todo lo permitía pero existe esta llamada "transversalidad" que diluye los límites entre partidos e incluso deja abierto el libro de pases como en el fútbol. >
Algunos ejemplos: Miguel Paulón fue funcionario de diversos gobiernos justicialistas, acompañó al socialista Hermes Binner hace cuatro años y ahora es candidato kirchnerista. Juan Héctor Sylvestre Begnis fue compañero de fórmula del radical Luis Cáceres alguna vez, no reniega su origen radical, pero es diputado kirchnerista y bajo esa bandera aspira a la intendencia de Rosario. María del Carmen Alarcón dice seguir siendo justicialista pero está con Binner; Roxana Latorre está disconforme con los compañeros y amenaza hacer fórmula propia. Algunos radicales santafesinos irán con Binner, otros defendiendo la sigla partidaria y los terceros tomaron la bandera de Recrear. Marcelo Muniagurria, vicegobernador de Reutemann, ahora es macrista.>
La lista es larga y siempre será inconclusa. Pero además en esta elección, dos rosarinos se acordaron que son santafesinos y quieren llegar a la Casa Gris; pero eso sí, ni Rafael Bielsa ni Raúl Castells reniegan de su fanatismo por Newell's.>