De la redacción de El Litoral
El presidente de la Nación, Néstor Kirchner, volvió a instar a la Justicia a que acelere el trámite de las causas por la represión, ya que "algunos jueces se hacen los distraídos", y apuntó concretamente a la Cámara de Casación "donde están paradas desde hace años causas que deberían estar en marcha". El mandatario también increpó y tachó de cobarde, tuteándolo, a Luciano Benjamín Menéndez, que estuvo al frente del centro clandestino de detención de La Perla, en Córdoba, donde se desarrolló en este mediodía el acto central por los 31 años del golpe de Estado.
"Quiero decirle a la Justicia argentina y al Consejo de la Magistratura: basta, por favor basta, juicio y castigo; necesitamos que los juicios se aceleren. Es hora de que todos hagamos el esfuerzo; no estamos invadiendo otro poder, estamos pidiendo que funcione. No estamos predicando venganza, estamos pidiendo que funcione la justicia, esa que nuestros hermanos, nuestros compañeros y nuestros amigos no tuvieron", sostuvo el presidente, al cerrar el acto.>
Kirchner habló ante una multitud, bajo una lluvia torrencial y rodeado por representantes de organismos de Derechos Humanos. También estuvo en el palco principal León Gieco, que interpretó su tema "La memoria" y "Como la cigarra", de María Elena Walsh.>
"Acá hubo militares que hoy se esconden, que tienen miedo de ir a un juzgado y eran dueños de la vida de argentinos comprometidos con un país distinto", espetó Kirchner, quien aseguró a los muertos y desaparecidos "que desde algún lado nos están mirando", que "la lucha no está perdida, la estamos peleando".>
Kirchner y representantes de organismos de Derechos Humanos suscribieron este mediodía el acta mediante la cual la Nación cede a Córdoba el predio del Ejército donde funcionó el centro clandestino de detención de La Perla, cuyas instalaciones fueron recorridas antes del acto. Allí funcionará un Espacio para la Memoria.>
Precisamente, señalando el predio, el mandatario se dirigió, nombrándolo pero quitándole verbalmente el rango de general, a "el señor Luciano Benjamín Menéndez" (mención que fue recibida con cánticos y exclamaciones de `hijo de p...' por la multitud). "Tené en claro que sos un cobarde, que los argentinos saben quién sos y estás escondido en tu casa, que tendrías que estar en una cárcel común, donde están los asesinos y los delincuentes, como corresponde", sostuvo. En los mismos términos aludió luego a "el mayor Barreiro, que se escapó del país y es de los que nos viven amenazando. Pero no les tenemos miedo", desafió, reservando la mención final para Julio López, el desaparecido testigo de la causa contra Miguel Etchetcolaz.>
Dos marchas
En Buenos Aires, dos marchas a Plaza de Mayo reflejaban la división entre los organismos de Derechos Humanos. Una es la que realizaban Abuelas y Madres de Plaza de Mayo-Línea fundadora, la APDH, Asociación Buena Memoria, el CELS, el Serpaj, Hijos capital, Familiares y Hermanos de Desaparecidos y Fundación Memoria Histórica. A su vez, el colectivo Encuentro Memoria Verdad y Justicia realizaba su propia marcha, "ante la necesaria independencia del gobierno que debemos mantener los organismos".
El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, expresó que "con el correr del tiempo, a lo mejor se han aquietado algunas heridas, se han cicatrizado, pero no se han olvidado. En consecuencia, yo recuerdo el 24 de marzo como una fecha dolorosa, nefasta, dramática; como el inicio de un período feroz para la Argentina.
"A lo mejor el paso del tiempo nos está dando una perspectiva de juzgamiento que no se tiene cuándo se es actor y en esa proyección, a distancia, debo decir que hoy, más que nunca, más allá de las connotaciones de carácter personal, me interesa señalar lo monstruoso de lo sucedido a partir del 24 de marzo de 1976, en que se instala en el país la más grotesca, grosera y represora dictadura que ha tenido la Argentina", sostuvo.
En declaraciones radiales, el funcionario resaltó la necesidad de rememorar todo lo acontecido: "Hay que resaltarlo, hay que recordarlo, que a las víctimas de este 24 de marzo -que es el país en su conjunto- no las dividan interpretaciones sectoriales sobre el hecho, que fue un aparato montado desde las Fuerzas Armadas argentinas, con apoyatura ideológica y material de la política de seguridad nacional, instaurada a través de la políticas de seguridad que se patrocinaba desde Estados Unidos en ese momento y se lanzó sobre la Argentina, como por sobre otros países, generando un verdadero genocidio".