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AFP/EFE
Los líderes europeos adoptaron en una ceremonia con toda pompa la "Declaración de Berlín" que celebra el 50 aniversario de la creación de la Unión Europea y establece 2009 como fecha para tener un nuevo tratado tras el fracaso del proyecto de Constitución de la UE.
En un emotivo discurso en el que recordó su infancia en la República Democrática Alemana (RDA), parte del bloque comunista hasta la caída del Muro de Berlín en 1989, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo firmar la Declaración "como una jovencita que ya no es joven", en referencia a una célebre frase del ex presidente francés Charles de Gaulle sobre que los tratados "son como las jóvenes y las rosas", ya que "duran lo que tienen que durar".>
"Hoy en día podemos decir que el rosal ha crecido mucho desde 1957, y es una jovencita que ya no es joven, estoy de acuerdo, la que es consignataria de la 'Declaración de Berlín"', dijo la canciller a todos los "euroescépticos" en el acto que se llevó a cabo en el Museo Histórico Alemán.>
Junto a Merkel, presidenta en ejercicio de la UE, firmaron la Declaración el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el presidente del Europarlamento, Hans-Gert Pottering, en representación de las otras instituciones comunitarias.>
El texto, escrito en un estilo conciso y sencillo para ser accesible a cerca de 500 millones de europeos, saluda los logros de 50 años de paz y democracia en Europa, trazando además las perspectivas para el futuro y los desafíos que afrontar, entre ellos la actual crisis institucional que vive el bloque.
"Henos aquí, cincuenta años después de la firma de los Tratados de Roma, unidos en el empeño de dotar a la Unión Europea de fundamentos comunes renovados de aquí a las elecciones al Parlamento Europeo de 2009", señala en uno de sus párrafos el texto.>
De este modo, y a pesar de las reticencias de algunos Estados miembros como la República Checa, los líderes europeos se comprometen a encontrar una solución en 2009 al bloqueo institucional en el que se encuentra la UE desde que franceses y holandeses rechazaran el proyecto de Constitución Europea a mediados de 2005.>
Para apaciguar los temores de los más reacios, Merkel ya había aclarado que no ejercerá "demasiada presión sobre nadie en particular", manifestándose de todos modos "optimista" sobre un acuerdo para salir de la parálisis actual.>
Tras la adopción de la declaración, los líderes de los 27 tenían previsto llevar a cabo un almuerzo de trabajo, en el cual Merkel explicaría a sus socios el modo en el que piensa proceder hasta la cumbre europea de junio próximo para llegar a ese nuevo tratado, que los alemanes esperan no sea demasiado diferente del actual proyecto de Constitución.>
Merkel aprovechará también la ocasión para despedir al presidente francés, Jacques Chirac, que participa en su último gran encuentro europeo antes del final de su mandato en mayor próximo.>
La presidencia alemana no ocultó que el verdadero debate sobre el futuro tratado europeo no podrá tener lugar hasta que no se conozca el nombre del sucesor de Chirac surgido de las elecciones presidenciales francesas.>
Al margen de estos festejos solemnes en la ciudad símbolo de la reunificación europea, varios miles de personas tenían previsto participar en una manifestación para decir "No a la Europa del capital".>
Los Tratados de Roma fueron firmados el 25 de marzo de 1957 por seis países de Europa occidental (Francia, Alemania, Luxemburgo, Italia, Bélgica y Holanda) que crearon de ese modo la Comunidad Económica Europea (CEE), embrión de la actual.>
La canciller alemana Angela Merkel evocó con emoción el domingo su infancia en la ex RDA (República Democrática de Alemania) durante un discurso por el 50° aniversario de la Unión Europea, en el que afirmó que no pensaba en aquella época poder viajar libremente al Oeste antes de jubilarse.
"Crecí en el este de esta ciudad, en la RDA", recordó Merkel ante los otros 26 jefes de Estado y de gobierno de la UE reunidos en el Schlüterhof, un palacio que alberga el Museo Histórico Alemán ubicado en la avenida Unter den Linden, principal arteria de la ex parte comunista de Berlín.
"Tenía tres años cuando se adoptó el Tratado de Roma (fundador de la UE). Tenía siete cuando se construyó el Muro (de Berlín), que también dividió a mi familia. No pensaba que tendría la ocasión de viajar libremente al Oeste antes de jubilarme", agregó.
"Mis caminos terminaban a algunos metros de aquí", concluyó con emoción en esta rara alusión a su pasado.
Hija de un pastor, nacida en Hamburgo (norte), Merkel pasó toda su infancia y adolescencia en Templin, una pequeña ciudad al norte de Berlín, en la ex RDA.
La actual canciller comenzó su carrera política en los movimientos ciudadanos de la ex Alemania comunista durante la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
Merkel es presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) que se alió con el Partido Social Demócrata (SPD) en la gran coalición que gobierna Alemania desde noviembre de 2005 y que le permitió alzarse con el cargo de canciller.
Presidenta en ejercicio de la UE durante el primer semestre de 2007, Merkel también aportó una cuota de humor durante su discurso, al evocar la firma de los Tratados de Roma en 1957.
Citando sin nombrar al ex presidente francés, el general Charles De Gaulle, la canciller bromeó: "Los tratados, ustedes lo ven, son como los jóvenes y las rosas: íduran lo que tienen que durar! Hoy podemos decir que el rosal ha crecido mucho desde 1957", dijo.
"Son los 50 mejores años de Europa", dijo en Berlín el presidente de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, al referirse a la situación en el Viejo Continente desde la creación de la Unión Europea, celebrada con toda pompa por los 27 en la capital alemana.
"El proyecto europeo ha sido un éxito, es un éxito y debe seguir siendo un éxito", afirmó Zapatero en declaraciones formuladas al margen de la cumbre informal en la que se adoptó una declaración que establece el año 2009 como fecha para que la UE se dote de un nuevo tratado tras el fracaso de su Constitución.
En ese sentido, el responsable español reiteró que la UE necesita un tratado "que debe tener una dimensión constitucional".
"Es totalmente necesario que sea así", insistió, recordando que España fue uno de los dos países (el otro es Luxemburgo) que ratificó por referendo el tratado bloqueado por el "no" de franceses y holandeses a mediados de 2005.
En declaraciones formuladas en el hotel en el que estuvo alojado durante el fin de semana, Zapatero defendió una Europa más integrada y rindió tributo a los seis países fundadores (Francia, Bélgica, Italia, Luxemburgo, Holanda y Alemania) que firmaron en 1957 el Tratado de Roma.
"Son 50 años en los que se han caído muros, se han levantado fronteras y se han acercado a los seres humanos, y es por lo tanto justo rendir homenaje a los seis países fundadores", señaló.