Llegan cartas

Hora de despertar

Señores directores: A medida que los años avanzan y se acumulan los almanaques en los anaqueles de la sociedad, la gente lamentablemente va perdiendo fe, confianza en los demás y termina valorizando a los animales, principalmente a los perros.

En la actualidad, hay cada vez más canes bien alimentados, limpios y medicados, y paradójicamente más gurises en estado de semiabandono, en un constante deambular por la ciudad y comiendo de lo que recogen o piden, en resumen, los perros ocupando el lugar de los niños y los más pobres el lugar tradicional de los perros.>

Este fenómeno nuevo parece no inquietar a los pensadores de la sociedad, más aún, temo que lo ven como algo normal y no debería ser así.>

Antecedente de este fenómeno sería la costumbre del hombre de cazar para subsistir, de tener buenos guardianes, animales pastores, etc. de allí la necesidad del perro como compañía útil, pero el avance actual en los hogares, es otra cosa.>

Esto requiere un debate amplio donde participen los gobiernos que hasta ahora no pusieron corazón para intentar una solución, al contrario, se destaca la insensibilidad a tal punto que las leyes de adopción siguen siendo un impedimento, más que una posibilidad para los matrimonios interesados.>

Mientras tanto esos pequeños ríen y juegan, corren y se pegan, se aburren de la libertad sin límites, se ríen de su propio infierno y se prenden al paco, al poxi, al porro o al porrón, humo y alcohol de una niñez sin esperanza.>

A esas jovencitas las critican cuando llegan de última a un hospital por alguna enfermedad infecciosa o algún aborto clandestino, pero nadie se da por aludido por no haber podido mantener a "sus rebaños" en los carriles normales de castidad, buena educación moral y religiosidad, para que las relaciones sean las normales y debidas en matrimonios constituidos y no como ocurre en la actualidad, donde lamentablemente la mujer sigue siendo objeto sexual de esta sociedad moderna, liberal y desprejuiciada que avanza hacia el libertinaje total sobre el menoscabo, en desmedro de quienes son o deben ser madres y educar en religiosidad y recato.>

Esto se asemeja mucho a una cultura enferma y en retroceso que la dirigencia no se anima a revisar, porque no le da beneficios políticos y económicos inmediatos, aparte creo que nos les importa ni les conviene.>

Es momento de ponerse de pie, encomendarse a Dios y revisar todo lo negativo para intentar cambiarlo.>

De no hacerlo pronto, deberíamos comenzar a dar explicaciones a la sociedad que nos dio la posta y principalmente a la que recibirá, para luego revisar nuestra condición de ciudadanos responsables.>

Roberto Ale - DNI: 6.262.178. Ciudad.>