Empate sabalero
Un punto que vale mucho
Cuando el partido agonizaba, un gol de Enría le permitió a Colón empatar contra el complicado Vélez Sarsfield.

Enrique Cruz (h) - (Enviado Especial a Buenos Aires)

Hay cosas que no se pueden discutir en fútbol. Una de ellas es el amplio y casi absoluto valor que hoy tienen los resultados. Mucho más si se viene de una semana colmada de problemas como la que tuvo Colón. De los deportivos -que son los que más le duelen al hincha- pero también de los otros, de los que terminan repercutiendo en todas las estructuras del club, como son los institucionales.

A simple vista, cualquier observador podría decir que Colón consiguió un punto agónico; o que el empate sobre la hora terminó "salvando" alguna situación, como por ejemplo podría ser la continuidad del técnico, independientemente de que el propio Falcioni se encargó de decir durante la semana y en las horas previas que iba a mantenerse en el puesto sea cual fuere el resultado del partido con Vélez.>

Y la realidad indica que el gol de Enría -agónico, es cierto- llegó para poner algo de justicia para lo que fue un partido ampliamente favorable para Colón en el trámite. Y no exagera Falcioni cuando dice que Colón mereció ganarlo. Por eso, la agonía del empate es sólo anecdótica. Se demoró demasiado y algo de culpa tiene Colón para que así ocurriese. Porque al equipo le faltó contundencia y agresividad en los últimos 20 metros -más allá de una buena noche de Sessa- para definir con la misma claridad con la cual supo manejar la pelota y controlar el trámite del partido durante casi toda su extensión.

La vuelta a lo conocido

Colón está viviendo uno de sus momentos más complicados en Primera. Por lo deportivo y porque no encuentra calma institucional. Pero convengamos que el arranque del campeonato había mostrado dos caras casi opuestas: la muy buena que el equipo supo dar en los primeros tres partidos, más allá de que Estudiantes lo tuvo contra los palos y que lo salvaron los palos; y la pésima imagen que dejó en los tres partidos que le precedieron y que parecían de más fácil resolución que los anteriores.

En ese segundo mini-ciclo, Colón se había derrumbado de manera tal, que las dudas sobre el verdadero potencial de este plantel se instalaron sobre los hinchas que, defraudados, silbaron estruendosamente la salida de los jugadores el domingo pasado luego de la derrota ante Nueva Chicago.>

Estoy convencido de que el Colón de anoche, que se asemeja al de Independiente o San Lorenzo, está más cerca de ser el genuino, que el Colón de Gimnasia, Godoy Cruz o Chicago. Y eso que debió superar la misma contingencia que en los otros tres partidos, porque perdía al terminar el primer tiempo, pero mostró una gran convicción para manejar la pelota y superar en ese aspecto a un rival que lentamente se fue doblegando ante una supremacía que se hizo más evidente en el segundo tiempo.Hasta en lo táctico fue superior Colón. Porque Falcioni, que durante la semana había trabajado con una "convención" de volantes para hacerse fuerte en ese sector; y lo había dejado arriba a Sand, condicionado al acompañamiento que pudieran hacer los volantes que llegaban desde atrás, resolvió cambiar el sistema y los intérpretes: 4-4-2 clásico y Enría con Ramírez a la cancha. Y esto dio el aspecto de mayor pretensión que luego supo traducirse en la cancha. Y enfrente, La Volpe pareció plantear un partido "de visitante", con dos delanteros con mucha movilidad, es cierto, pero colmando de volantes que retrocedían siempre en el mediocampo y tratando de sorprender por izquierda con Escudero, posiblemente para impedir que se venga Falcón o, por allí, pretender descubrir alguna debilidad defensiva por el sector de Juan Fernández, que fue prematuramente reemplazado por Chitzoff. Decimos que fue la vuelta a lo conocido, porque uno tiene la impresión de que el verdadero nivel de Colón se acerca a esto que mostró anoche. Y que tuvo como déficit principal la liviandad para definir, lo cual puso en serio riesgo la posibilidad de traerse algo de Liniers. Y si no, basta con fijarse la increíble ocasión desperdiciada por Ramírez (centro de Centurión), la de Esmerado que tapó el arquero, el cabezazo de Reynoso que sacó en gran forma Sessa o las de Enría (brillante intervención de Sessa, figura del partido) o la de Esmerado, que desvió un centro desde la izquierda sin darle precisa dirección.

La dependencia individual

Charlando con los dirigentes de Colón en el mediodía porteño, ellos decían que "ojalá a Falcioni no se le ocurra nada raro, porque es el técnico ideal para este momento y estamos convencidos de que nos sacará a flote". Y no se duda de esto, más allá de que, como alguna vez lo dijo Osvaldo Piazza y lo entienden todos los que se sientan en esa "silla eléctrica" que es la profesión de entrenador de fútbol, "ningún técnico, por bueno que sea, resiste tres o cuatro derrotas consecutivas".

Y pienso si Enría no hubiese marcado el gol en la agonía del partido: �qué habría hecho Falcioni?, �se hubiese quedado, como lo anticipó durante la semana, al señalar que su continuidad no dependía de este resultado?, �o hubiese admitido la realidad que embarga a cualquier entrenador profesional? Y la verdad es que Falcioni, en el caso de que Colón hubiese perdido y él tomara la decisión de irse, habría cometido un error, porque, en definitiva, la respuesta que anoche le dieron los jugadores fue lo mejor que le pasó al convulsionado Colón de las últimas semanas.>

Claro que todo técnico depende de las respuestas individuales. Y ayer, más allá de que Falcioni pudo haber acertado en la forma de armar el equipo y encarar el partido, la respuesta individual de muchos de sus jugadores fue superior a la de los últimos partidos. Levantó mucho Centurión, se "mató" Enría corriéndolas a todas, hubo un buen trabajo en la contención de Esmerado y Teté González, por más que este último no haya estado tan preciso con la pelota, jugó un buen partido Reynoso, entró bien Merlo y aportó lo suyo Tombolini cuando Vélez, en el primer tiempo, se dedicó a atacar.>

�A qué conclusión se llega?, a que no hay grandes misterios tácticos con Falcioni: 4-4-2 con libertades y responsabilidades. A partir de allí, como ocurre con cualquier sistema, todo pasa a depender de los jugadores. Y como Falcioni -y Colón claro- necesitan resultados urgentes, el mayor compromiso del técnico es el de elegir a los que mejor le respondan.Hoy, por ejemplo, con este momento físico de Píccoli (�estaba realmente para jugar?), con las dudas que planteó Guagua en los partidos que Colón perdió y con la lesión de Goux, no puede quedarse afuera el "Mudo" Reynoso. Y por allí, dándole continuidad, Falcioni encuentra a un referente defensivo momentáneo que le brinde la seguridad que no encuentra en los que, teóricamente, están por encima de él.Pero además -y este no es un aporte menor-, el plantel supo dar ayer una respuesta gratificante adentro de la cancha que sirvió para calmar las tempestades que se vivieron afuera durante la semana. No dio signos de debilidad en ningún momento, se repuso de un gol relativamente tempranero (apenas pasado el cuarto de hora ya perdía) y la peleó hasta el último minuto. Inclusive, en los 4 de descuento que dio Maglio fue a buscar la victoria, a sabiendas de que podía ser el resultado que más se ajustara a lo que aconteció en la cancha durante el desarrollo del juego. No lo consiguió, pero lo mereció. De esto, a nadie le puede quedar una sola duda.

Síntesis

Vélez 1

Colón 1>

Cancha: Vélez.>

Árbitro: Carlos Maglio.>

Vélez: Sessa; Pellegrino, Uglessich y Bustamante; Méndez, Robles, Moreno y Fabianesi y Papa; Escudero; Castromán y Balvorín. A.S.: Peratta. Estuvieron en el banco: Montero, Coronel y Ereros. D.T.: Ricardo La Volpe.>

Colón: Tombolini; Fernández, Píccoli, Reynoso y Rivarola; Falcón, González, Esmerado y Centurión; Enría y Ramírez. A.S.: Blázquez. Estuvieron en el banco: Barrado, Grisales y Bravo. D.T.: Julio César Falcioni.>

Gol en el primer tiempo: a los 17 min. Balvorín (V).>

Gol en el segundo tiempo: a los 44 min. Enría (C).>

Cambios: en el primer tiempo, a los 21 min. Chitzoff (C) por Fernández y a los 22 min. Broggi (V) por Bustamante. En el complemento, al comenzar, Merlo (C) por Píccoli; a los 13 min. Razzotti (V) por Papa; a los 21 min. Ocampo (V) por Robles y a los 32 min. Sand (C) por Falcón.>

Amonestados en Colón: Reynoso, Rivarola, Esmerado y Centurión.>

Corte y afuera

Cuando se jugaba menos de un cuarto de hora, Juan Fernández y Marcelo Bustamante fueron a buscar una pelota que andaba por el aire, en un costado del campo de juego y cerca del banco de suplentes de Colón, con tanta desgracia para los dos que se golpearon duramente en la cabeza y sufrieron sendos cortes.

En el caso de Bustamante, regresó con mayor rapidez que Fernández y con un vendaje. El de Colón lo hizo algunos minutos después, luego de cambiarse la camiseta totalmente manchada de sangre, pero a los pocos instantes, La Volpe y Falcioni resolvieron reemplazar a los dos.

El corte de Fernández pareció más profundo e importante que el de Bustamante, porque al de Colón se le llenó la venda de sangre en forma inmediata, pero dada la gravedad de la situación, los técnicos tomaron, casi al mismo tiempo, la decisión de reemplazarlos.