Negatec, postura crítica del arte ante la tecnología
Un coro que entona las fluctuaciones de la bolsa, un cajero automático que realiza donaciones a pobres del mundo o un aparato mecánico que se alimenta y reproduce la digestión humana son algunas de las obras de la muestra "Negatec", en Espacio Fundación Telefónica.

Télam

Con artistas de diversas partes del mundo, como Alemania, Estados Unidos o Argentina, la exposición recientemente inaugurada reúne obras que adoptan una posición crítica, aunque no negativa, frente a los efectos de la tecnología en la sociedad.

"Diría que ninguno de ellos celebra la tecnología sino que la utiliza como vehículo para expresar lo que quiere, para resolver un problema creativo. No hacen una investigación de la técnica sino de un problema y utilizan la técnica para resolverlo", explicó a Télam el curador, el uruguayo Luis Camnitzer.>

La exposición arranca con la obra de la alemana Martina Fischer, una serie de autitos de juguete enchufados por un largo cable a una pared que no pueden avanzar por la misma fuente de energía que los hace circular.>

"El cable eléctrico es simultáneamente el impulsor del movimiento y la cadena que actúa de freno, creando un círculo de futilidad", detalló a Télam la cocuradora, Patricia Hakim.>

Otra de las obras de Fischer constituye una caja roja colgada de una pared que emite el constante sonido de un corazón que late junto a una leyenda que solicita al espectador que deposite 25 centavos. Una vez que se introduce la moneda, a modo de "colaboración", el sonido del latir se detiene de manera abrupta.>

Apenas se ingresa a la exposición, en el camino de las escaleras, se pasa de manera inadvertida junto a una maquinaria que realiza el proceso de la confesión y que se activa con un sensor que dispara: "Te absuelvo" o "No te absuelvo", según la programación.>

Las dos caras

Por su parte, la argentina Mika Rottenber aportó un video que exhibe una engorrosa maquinaria artesanal elaboradora de pan, que atraviesa distintas y escatológicas etapas, como los esfuerzos de una obesa operadora cuyo sudor cae sobre la masa, mientras el producto atraviesa sugerentes orificios de pisos y paredes.

Finalmente, el producto es envasado en bolsas de plástico y exhibido en un pulcro y agradable lugar que contrasta de manera chocante con el espacio donde fue producido.>

"Los artistas de Negatec no niegan la tecnología en sí, sino aquella tecnología que está escindida del interés social; cuando se la utiliza como un fin en sí misma. Ellos la utilizan pero con un fin crítico", desmenuzó Hakim.>

En tanto, los Yes Men, integrado por los estadounidenses Andy Bichlbaum y Mike Bonanno, se dedican a utilizar la retórica y medios de sus contrincantes sin introducir cambio alguno, para llevar las ideas al extremo posible. "Nunca dicen que no y así permiten que el ridículo surja por sí solo", señaló Hakim.>

La obra documenta la presentación ante un grupo de estudiantes universitarios en las que se hacen pasar por representantes de la OMC y de Mc Donald's para proponer el reciclaje de hamburguesas, ilustrada en videos con técnicas de animación, alegando que el cuerpo sólo absorbe el 20 por ciento de los nutrientes de alimentos.>

En un video desopilante, los jóvenes -que no están avisados de que se trata de artistas- asisten horrorizados a la propuesta de los Yes Men de depurar las hamburguesas ya comidas por las personas y reelaborar nuevas hamburguesas con esos restos para repartir en las economías marginales del mundo.>

Mientras tanto, Ola Pehrson (Estocolmo, 1964-2006) tradujo las gráficas de las fluctuaciones de la bolsa en notas musicales, que son reproducidas en un video por un coro, en el que cada integrante representa a una empresa y que da por resultado final una interesante pieza de música clásica.>

El chileno Alfredo Jaar es responsable del proyecto de cajeros automáticos que realizan donaciones a pobres, con una página web que identifica las zonas en crisis en el mundo y aporta los distintos índices sociales de cada región, que en su obra se exhiben con hacer un click: 66 millones de pobres en Europa, 192 millones en América y 300 millones en África.>

"Cloaca" es el título del trabajo del belga Wim Delvoye, una máquina de una tecnología extremadamente sofisticada, que se alimenta una vez al día y donde la comida pasa por distintos procesos químicos que replican la digestión humana, hasta terminar horas después en un producto de gran parecido a su equivalente humano.>

El colombiano Oswaldo Maciá presenta, a través de numerosos megáfonos, una conmovedora "sinfonía" de lamentos recogidas alrededor del mundo, de lugares como Ruanda o Irak, alegando que la saturación de los medios visuales hicieron olvidar cómo escuchar el lenguaje sonoro del dolor.>

Obras de los argentinos Roberto Jacoby y Syd Krochmalny, los estadounidenses Jenny Perlin, Liza McConnell y el colectivo Critical Art Ensemble (CAE), el español Iñigo Manglano-Ovalle y el alemán Ingo Günther completan la muestra que se podrá visitar hasta el 27 de mayo, de martes a domingo de 14 a 20.30, en Arenales 1540, con entrada gratuita.>