Los vecinos de barrio San Roque despidieron al padre Guntern, que falleció en la mañana de ayer. Durante todo el domingo y hasta las 16 de hoy, una multitud de vecinos se acercó a la Parroquia San Roque para acompañar sus restos, que fueron velados en el templo que Guntern presidió por más 50 años. A las 14.45 de hoy, el arzobispo José María Arancedo oficiaría una misa exequial y, a las 16, el cuerpo sería trasladado trasladado al Cementerio Municipal para su inhumación.