Calle López y Planes al 2300 y su intersección con Castelli al 3500, en jurisdicción de la vecinal Loyola -en el lado sur del complejo polideportivo conocido por el mismo nombre-, es una cuadra cuyo estado es realmente malo, tal como puede constatarse observando el pozo de agua que se forma después que se produce alguna lluvia, que es un bache de consideración. De cualquier manera, ese sector de López y Planes está intransitable, aún seco, desde el 2100 al 2300, aproximadamente.