En los últimos meses se han publicado estudios e investigaciones acerca del régimen totalitario cubano, liderado por Fidel Castro desde hace casi cincuenta años. Los estudios, muy bien documentados, dan cuenta de las características de un régimen de dominación fundado en el partido único, la ideología oficial fiscalizada por el líder y la conculcación de las libertades civiles y políticas.
Cuentan, además, con el aval de prestigiosas organizaciones internacionales de derechos humanos y testimonios de numerosos disidentes, la gran mayoría partícipes del proceso revolucionario y defensores del régimen castrista. Empresarios y dirigentes políticos en el exilio dan a conocer también sus puntos de vista, aunque son testimonios de intelectuales y políticos ubicados ideológicamente en la izquierda. Los registros opositores son diversos, pero la condena al régimen dictatorial es unánime.>
El mito fundante de la revolución cubana continúa gravitando sobre la buena y la mala conciencia de muchos intelectuales y militantes políticos que disculpan sus excesos en nombre de la lucha contra "el imperialismo". La actitud de estos sectores no es diferente a la que mantenían en otros tiempos con respecto a la URSS. Entonces también callaban la existencia de campos de concentración o la calidad de vida miserable de las masas en nombre del prejuicio de "no hacerle el juego a la derecha".>
Hoy el debate está planteado en otros términos y la información disponible permite conocer el deterioro económico y político de una sociedad corrompida por las necesidades, que financia su vida cotidiana gracias a las remesas que envían los casi tres millones de exiliados.>
Como dijera el dirigente de izquierda Carlos Franqui, "hoy Cuba es un manicomio hambreado". El régimen de reproducción económica es incapaz de atender las necesidades básicas de los cubanos, quienes necesitan para vivir de la corrupción, incluida la prostitución.>
La tendencia igualitaria de un régimen que dice responder a las pautas de la izquierda, encontraron hace años el límite de un sistema productivo incapaz de financiarse con recursos propios. Si en su momento los subsidios de la URSS le permitieron sobrevivir, hoy esa alternativa la ofrecen las inversiones de capitales extranjeros a quienes se les asegura una mano de obra dócil. En los últimos años también cuentan con el financiamiento petrolero de Venezuela a través de su presidente, Hugo Chávez.>
La única actividad eficaz del régimen cubano es el montaje de una formidable estructura militar represiva. Como en la URSS o las "democracias" del Este, el espionaje, el terror político, la persecución y la eliminación física de toda disidencia, son los recursos que mejor funcionan.>
En los últimos años, conocidos ideólogos de la derecha fascista y autoritaria han ponderado el sistema represivo montado por el castrismo. Esta reacción no debería sorprender a nadie. Concluida la guerra fría, eliminado el peligro de la exportación de la revolución, Cuba no inspira ni temor ni prevenciones y en el paisaje en ruinas de ideales y promesas redentoras incumplidas, lo que sobrevive, lozano y eficaz, es el régimen de terror.>