Parece un sueño. A ese punto ha llegado el mundo Federer: a generar en sus rivales la sensación de derrota anticipada. Es una cuestión mental, por ello muchos jugadores pierden ante el suizo, aun en una mala tarde del mejor jugador del mundo.
Guillermo Cañas pudo evadir con creces esa especia de "karma" tenístico. Por su experiencia, por su personalidad y por las cuestiones vividas en los 15 meses en que estuvo alejado de la actividad profesional por la suspensión, "Willy" consiguió despojarse de todos esos preconceptos. Es por ello sale a jugar ante Roger como si fuera uno más del ranking.>
Por supuesto que el rubro tenístico también tiene mucho que ver. No es que ahora vayamos a decir, en un rapto de exitismo exacerbado, que Guillermo Cañas juega mejor al tenis que el "Expreso Suizo", porque estaríamos claramente faltando a la verdad. Pero sí estamos en presencia de una elección estratégica casi perfecta, muy bien pergeñada por el "Pulpo" Gastón Etlis y magníficamente puesta en práctica por el protagonista principal de esta historia. Las dos victorias obtenidas por el argentino sobre el mejor del mundo demuestran claramente la importancia que adquieren, en un encuentro de este deporte, las tácticas a utilizar.>
En Cañas, ese punto estuvo muy claro. Buscó todo el tiempo bajarle el ritmo al partido y no ingresar en el "palo por palo", modalidad en la que -era plenamente consciente- se vería ampliamente superado. Por ello apeló a los golpes pesados, con mucho "top", como la búsqueda sistemática del revés del suizo a la altura de los hombros, uno de los golpes que más le incomoda pegar (si es que le molesta alguno).>
Ello se sumó a la incansable defensa, basada en un envidiable amor propio, que lo lleva a correr todas y cada una de las pelotas que le envía su rival, así parezcan inalcanzables, y a devolver una y otra vez con envíos complicados, como algunos golpes muy profundos o globos bien altos. El rostro de Federer en varios pasajes del duelo reveló claramente la incomodidad que siente al enfrentar al de Tapiales.>
La "hazaña" del 11 de marzo en Indian Wells trocó en triunfo lógico, cimentado en dejar nada librado al azar, en pensar hasta el último detalle del encuentro. Por ello, cada choque ante Federer supone un fenomenal desgaste físico y mental. Y, por ello, no será sencillo el partido de cuartos de final ante el español Tommy Robredo. Sin embargo, la felicidad y el orgullo no se los quita nadie a "Willy", de quien, hoy por hoy, habla todo el mundo. Y se lo merece.>