Sesenta iraquíes suníes han sido asesinados a tiros hoy en Tel Afar, en el norte de Irak, por milicias chiítas, apoyadas aparentemente por policías, en represalia por el doble atentado que ayer costara la vida a otro medio centenar de personas, casi todos chiíes, en esta misma localidad.
Aunque en un primer momento fuentes policiales aseguraron que las muertes habían sido consecuencia de enfrentamientos entre grupos armados, varias fuentes políticas, médicas y testigos presenciales han señalado que los asesinatos se habían producido a sangre fría y con participación de agentes policiales.>
El director del hospital de Tel Afar, a 470 kilómetros al norte de Bagdad, aseguró a la agencia independiente iraquí Aswat al Irak, que habían recibido los cadáveres de 60 suníes, entre ellos niños y mujeres que habían sido asesinados con disparos a quemarropa, y no como consecuencia de enfrentamientos.>
Según la cadena estatal Al Iraqiya, el primer ministro, Nuri Al Maliki, ha ordenado la creación de una comisión para investigar a los policías implicados en los asesinatos.>
Uno de los primeros en acusar a agentes policiales -que al parecer actuaron vestidos de civil- fue el Frente Turcomano de Tel Afar, a través de su portavoz, Ali Telafari.>
Telafari explicó incluso que ya han sido detenidos 18 policías aparentemente relacionados con los sucesos.>
El Frente Turcomano representa a los turcomanos, etnia mayoritaria en esta zona donde conviven además kurdos, suníes y chiíes.>
Según Telafari, la situación sigue siendo muy tensa y se han organizado manifestaciones espontáneas en las que los participantes piden la dimisión de las autoridades locales.
También un responsable del ayuntamiento de la ciudad citado por el canal de televisión qatarí Al Jazira, acusó a la policía de tomar parte en los ataques contra los suníes en un acto de "venganza" por los sucesos de ayer.>
Ante las acusaciones sobre la supuesta intervención en la matanza de miembros de la policía, cuerpo que en casi todo Irak está dominado por los chiíes, su máximo jefe provincial negó que los agentes hubieran participado en estos incidentes, al tiempo que decretó el toque de queda en toda la ciudad.>
El gobernador de Nínive, Durid Kachmula, provincia donde se encuentra Tel Afar, se ha desplazado a la ciudad con el objetivo de calmar la situación, acompañado por un alto responsable policial.>
Esta mañana, antes de conocerse los enfrentamientos en la ciudad, Maliki condenó también los atentados ocurridos ayer en esta misma localidad, y aseguró que los terroristas y los seguidores de Saddam Hussein (suníes) han vuelto a tener como blanco a los civiles.>
"Otra vez está claro para los hijos de nuestro pueblo que los grupos terroristas, los takfiríes (islamistas radicales) y los sadamistas (seguidores de Saddam Hussein) ya no pueden hacer frente a nuestras fuerzas armadas, y entonces han vuelto a tomar como objetivo a los civiles inocentes", afirmó Al Maliki, según un comunicado oficial.>
Al Maliki se refería al coche bomba y al camión bomba que ayer explotaron en dos barrios céntricos de Tel Afar, y que dejaron al menos 75 muertos.>
En este sentido, Ali Abo, responsable de un organización de derechos humanos en la ciudad aseguró hoy que el número de muertos en el atentado de ayer ha ascendido a 150, una cifra que no ha podido ser confirmada por ninguna otra fuente.>
Abo aseguró que el incremento de las víctimas mortales se debía a que en el atentado varios edificios se habían derrumbado con sus ocupantes en el interior y que no habían sido contabilizados en un primer momento.>
El Senado estadounidense aprobó un calendario para la retirada de las tropas desplegadas en Irak, en una votación que los demócratas consideraron como una "victoria histórica", aunque admitieron que es difícil que el proyecto se convierta en ley a corto plazo.
Por 50 votos contra 48, el Senado rechazó una enmienda republicana que se proponía eliminar el calendario de retirada de las tropas estadounidenses en Irak y Afganistán para marzo de 2008, fijado por los adversarios demócratas del presidente George W. Bush.
Pese a que la votación fue considerada una victoria para los demócratas, la batalla está lejos de darse por ganada.
Una vez que se vote la propuesta -en los próximos días-, los textos deberán ser armonizados antes de que una versión de compromiso sea sometida al presidente, quien ha prometido varias veces que vetará el proyecto, sobre todo si la aprobación de un financiamiento para la guerra está ligado a un calendario de retirada.
La Casa Blanca volvió a anunciar ayer tras la decisión del Senado que Bush "está decepcionado" y aplicará su veto en todo proyecto de ley que incluya el retiro.
EFE-AFP