ANALISIS
En paralelo
Por Emerio Agretti

Las inconciliables diferencias que separan a los dos sectores en pugna en el radicalismo determinaron cursos de acción paralelos, cuyo único punto de convergencia posible es la Justicia. Y serán los jueces -seguramente, los miembros de la Cámara Federal de Apelaciones Electoral- los que, contrariando su habitual temperamento de dejar las resoluciones políticas en manos de los partidos, determinen quienes vayan a ser los candidatos del radicalismo en las primarias del 2 de setiembre.

Y esto es porque, precisamente, los operadores políticos no pudieron arribar a ningún acuerdo; cosa que podría haber pasado después del fallo del juez electoral Reinaldo Rodríguez, cuando anuló todo lo actuado hasta ese momento.>

Por el contrario, continuaron la batalla judicial apuntando a otras instancias, y sumando nuevos frentes, al incluir la reunión de la convención del pasado lunes en Esperanza. Así, el grupo de Michlig-Millet-Cáceres sigue con sus listas, invocando el fallo de la jueza de Cañada de Gómez en contra de la reunión, mientras los "radicales por el Frente" actúan sobre la base de la validez de la misma, desentendiéndose del fallo por no admitir la competencia de la magistrada.>

A esta altura, insistir en tratar de explicar claramente el estado del conflicto es tan complejo y tedioso, como probablemente inútil, ya que la validez de todo lo hecho y por hacer está supeditada a lo que resuelva la Cámara.>

Mientras tanto, cada sector avanzará con sus propios candidatos, e incluso deberá inscribirlos, ya que el próximo 2 de abril vence el plazo para hacerlo ante las autoridades partidarias. Aunque aquí habrá una nueva escaramuza, ya que las autoridades del partido sostienen que sus adversarios internos no podrán hacerlo ni con la sigla UCR, ni usando la denominación Frente Progresista Cívico y Social.>

Con lo cual, para saber a quién votar, los simpatizantes radicales van a tener que mirar detenidamente las boletas. Y antes de eso, preguntarle al juez.>