Escuela Agrotécnica de Colonia Mascías
Educando para el campo en la zona de la costa
El arroz, gran protagonista de la zona, se cultiva en la escuela. Fotos:Federico Aguer

Lo que hoy es la Agrotécnica N° 377 de Colonia Mascías es la única escuela de carácter agropecuario de los departamentos Garay y San Javier. Sus orígenes se remontan al Centro Experimental del Ministerio de la Producción. Desde allí, se está volviendo a retomar el desarrollo de cultivos regionales a través de los planes de estudio de los alumnos con las nuevas variedades de arroz.

"Acá estoy muy bien, vivo con mis amigos y tengo tiempo para estudiar y aprender practicando en el campo con las cosas que me gustan. Cuando me reciba quiero ser veterinario", dice Mario Mendoza. Oriundo de San Javier, a sus 17 años ha visto poco de la vida y para él, la Agrotécnica significa nada más y nada menos que una gran oportunidad de vida. Como Mario, en la escuela conviven 170 chicas y chicos oriundos de todos los rincones de la costa, desde Colastiné hasta Los Laureles (pasando Romang), e incluso cuenta con alumnos provenientes de otros lugares de la provincia.

Todos ellos nacieron en una zona caracterizada por el abandono histórico del Estado, el atraso y grandes bolsones de pobreza. Sin embargo, esta misma zona se ha distinguido a lo largo del tiempo por el empuje de cultivos como el arroz, el algodón, el maní, además de la creciente adopción de la soja y el maíz. La ganadería, además, se fue corriendo hacia zonas marginales y lo que antes eran tierras no aptas -las islas-, incorporaron a la fuerza al ganado vacuno que se multiplicó de manera explosiva.>

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Personas que suman

Darío Bosco es el Vicedirector de la escuela desde hace un año. Todos los días recorre la distancia que lo separa de su San Javier natal para llegar al trabajo, ya que la Colonia Mascías está ubicada en el Departamento Garay, aunque está más cerca de San Javier, en el medio de las dos ciudades cabecera.

Respecto de las características del establecimiento, nos cuenta que es una escuela de modalidad agrotécnica, con 1.000 metros por 2.000 de fondo, que incluyen una parte en donde se encuentra el Centro Cívico de la Comuna. "Hoy contamos con 170 alumnos, lo que demuestra que ha explotado notablemente en matrícula, aumentando en 50 alumnos desde el año pasado, acompañando el gran crecimiento que ha tenido el campo y la necesidad de las escuelas de este tipo. Acá tenemos la carrera de Técnico Agropecuario dentro del polimodal. Los alumnos son de la zona de la costa, desde Rincón hasta Los Laureles, y algunos que no están en la Ruta N°1, ya que es la única que existe en su tipo en los departamentos Garay y San Javier. Es una escuela con internado, con 63 varones y 24 mujeres", agrega.>

Como muchos establecimientos dependientes del Estado, la Agrotécnica sufre la carencia de infraestructura, sobre todo teniendo en cuenta la creciente demanda de su oferta educacional específica. "Este año hubiese hecho falta más infraestructura, porque la demanda de este tipo de educación está en crecimiento", agrega.>

En la década del 90, las escuelas agrotécnicas fueron dejadas de lado. "Gracias a Dios, a la situación económica y a la clase dirigente esto ha cambiado, y está haciendo falta refundarlas desde el equipamiento, porque la tecnología con la que disponemos está bastante atrasada. Los planes de mejoras apuntan a cerrar esa brecha, que los alumnos reciban una educación muy realista, centrada en la práctica, paro acompañada de la tecnología y del equipamiento adecuado", sostiene.>

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Pasado y presente

Gerardo Tarragona es uno de los docentes históricos del establecimiento. Nos cuenta que la escuela está emplazada en este predio que fue una donación de la Sra. Mercedes Mascías de Saa Pereyra por los años 1930 con el objetivo de promover especies cultivables para los colonos de la zona, principalmente el algodón y el arroz. Con el pasar de los años, en 1988 el entonces MAGIC cede el predio para que se funde la escuela y con pocos recursos e instalaciones se empezó a trabajar. "A partir de ese año, con paso lento pero firme fuimos avanzando siempre mirando adelante y llegamos a lo que es hoy, ocupando todo el terreno. Yo me desempeño desde el 91 en las materias específicamente ligadas a la agricultura, la física y la química", nos cuenta.

Poniéndose a tono

Para el Ing. Agr. Raúl Hurani, la escuela cuenta con distintas secciones, como producción de hortalizas, plantas en vivero, avicultura, cereales y oleaginosas, y distintas secciones que hacen explotaciones intensivas, trabajando las 200 hectáreas del lugar en un proyecto que apunta a hacer sustentable y didáctica a la escuela. "En cuanto a lo didáctico, hacemos mucho hincapié en que el alumno realice operaciones propias del manejo y las prácticas. Por ejemplo, controlar un plaga implica una serie de actividades, que el alumno debe fundamentar y conocer para desempeñarse después en el medio laboral. Buscamos darles una buena solvencia técnica, y con la pronta llegada de equipamiento y maquinaria para el laboratorio eso se va a fortalecer. Esta semana se licitó un nuevo tractor de 110 Hp, que se sumaría a una rastra de disco pesado que ya compramos. Estamos en los próximos meses comprando una sembradora de granos gruesos a la que se le puede adicionar el equipo de granos finos. Estos significan equipos que nos permiten ponernos a tono con lo que sucede en las empresas agropecuarias del contexto y que vienen a reemplazar a las viejas maquinarias con la que ya contamos, pero que están quedando obsoletas. Así vamos a poner ponernos a tono con las empresas que tienen un manejo tecnológico medio", afirma entusiasmado.

Con respecto a la salida laboral de los alumnos, nos cuenta que actualmente tienen una demanda de egresados sobre todo en la zona tambera y en los establecimientos grandes de la zona, que empezaron a ver la importancia de la preparación técnica de la gente de allí. "Tal es así que las mismas empresas se acercaron y forman parte de la Cooperadora, ayudando a formar el perfil de técnico que ellos están buscando. Es decir que complementamos el trabajo de la escuela con la demanda de las empresas", concluye.>

Toda una vida

Cristian Meinet es un ex alumno de la escuela. Se recibió en el 98 y quedó como encargado de los ensayos de arroz, entrando a trabajar en el 2002 a cargo de los módulos de producción. "Lo que me enseñó esta escuela es a decir que yo sé hacer algo. En estos momentos tengo alumnos de polimodal a mi cargo, con el semillero con 9 variedades de arroz, y estamos llevando adelante una investigación en base a fertilización y rendimientos. Las variedades que tenemos fueron traídas desde Corrientes, de Entre Ríos y de la zona. Esta es mi segunda casa, aquí me críe y me eduqué, ya que hace 12 años que estoy acá".

Marcela Carreras es la directora de la institución y nos cuenta que el año pasado cuando ella tomó posesión de la escuela se planteó como un período de transición, después de una intervención, "pero ésta es una escuela hermosa, llena de verde. El valor y la calidad humana conforman una realidad distinta, aunque detrás hay mucho trabajo cotidiano. El mismo es muy grande, porque tenés que estar presente en la parte de cultivos, de ganadería, el internado, los comedores y demás, con los problemas edilicios propios.>

Una oportunidad en la vida

"Al asumir la dirección la misma estaba en un proceso de poca explotación, por eso empezamos de a poco, tratando de no tercerizar el cultivo, y lo estamos logramos de a poco", dice.

En el atardecer, los chicos se retiran a sus casas. Para los internos, la rutina marcará una hora más de estudio y después la cena. Mañana habrá que madrugar, enfrentando otra etapa de crecimiento en la meta por el conocimiento y el trabajo. En silencio, la Escuela está formando futuros técnicos que volcarán su amor por el campo en toda la zona de la costa. Como Mario Mendoza, que va a ser veterinario.>

Desafíos

Para la directora, el objetivo para este año pasa por crecer en autonomía, con la meta de autoabastecernos, incluso con la producción animal. "En el vivero se va a empezar con la venta de especies arbóreas, y además logramos instalar un laboratorio, pese a que tenemos el subsidio del INET, con el que pasamos a licitar la compra de un tractor nuevo, y de elementos que no teníamos y que necesitamos imperiosamente para el trabajo de los chicos. Antes dependíamos enteramente de la Cooperadora, y es por eso que queremos avanzar en la autogestión, haciendo un proceso de apertura a la comunidad y de mayor profundización de los contenidos. El año pasado empezamos con charlas de técnicos del Ministerio de la Producción, cosa en la que queremos avanzar, junto a las demostraciones a campo, ligando a los chicos con los productores y empresas de la región. Hemos adquirido el equipamiento para comenzar a hacer el análisis de suelo que en la zona no se hace. Los productores deben enviar sus muestras a San Justo. Dentro de muy poco ese servicio se les va a realizar desde la escuela", finaliza.

Un poco de historia

En diciembre de 1929, Mercedes Mascías de Lozardy Saa Pereyra y Raúl Lozardy Saa Pereyra donan al Estado Nacional unas 200 hectáreas de campo para que se instale una chacra experimental. El gobierno de Irigoyen acepta la donación, escriturando la propiedad dos años después. En 1936 comienza sus actividades la experimental. En 1968 por ley Provincial N° 10.163 se crea la Escuela Agrotécnica N° 377, en cuyo artículo 2 se establece que funcionará en las instalaciones del Centro Operativo Experimental, el que será mantenido de manera que la finalidad de formación se complemente con la tarea experimental. Lamentablemente, al pasar la entidad a manos del Ministerio de Educación se abandonó la fase experimental, factor fundamental para el desarrollo de los cultivos regionales cono el maní, el algodón y el arroz.

Federico Aguer[email protected]