Una provincia en emergencia
El campo está ahogado
La palabra catástrofe no le queda grande a la situación de Santa Fe que, en materia productiva, va a sentir el cimbronazo que en este caso afectó a la zona núcleo.

Las desmesuradas lluvias de la semana, con un promedio de 400 milímetros -y más en algunos casos- en pocas horas, pusieron en jaque a un sector (la agricultura, en zona de grandes rindes) que relativamente había salido "indemne" de la doble presión que el campo soporta "de arriba": la del gobierno, y la del cielo.

La del gobierno, porque más allá del aumento de las retenciones para la soja, el cultivo se presentaba imponente en nuestra provincia, con campos que parecían tener una pared verde. Nuestros gringos se frotaban las manos esperando la segura buena cosecha, que apuntalaría desde Santa Fe la aspiración (ya descartada) de tener un nuevo récord para la oleaginosa.>

Y la del cielo, porque ahora este tipo de lluvias, focalizadas y violentas, ahogó miles de hectáreas y dejó una sensación de agobio y de desesperación que no está contemplada en ninguna emergencia ni en ninguna otra medida que adopte el gobierno. El agua cayó a baldes e inundó los campos que siempre se inundan y, sobre todo, inundó otros que nunca se inundan. El resultado está a la vista: las primeras sojas, las de grupo 3 y 4 se han perdido y con ello, si bien la provincia no ha cuantificado (o no ha difundido la cuantificación), también un probable 20% menos en la cosecha. Es un mazazo.>

Y lo es también porque, por más que la asistencia o las exenciones impositivas o las ayudas que se atinen a instrumentar lleguen en algún momento (porque por ahora el Estado está ausente o semi ausente), lo real es que tres de los motores económicos del campo santafesino han recibido cachetadas de nocáut: la ganadería, la lechería y la agricultura.>

La agricultura, por lo manifestado: se pudo levantar casi todo el maíz pero las buenas sojas de toda la zona núcleo de la provincia están atrapadas bajo el agua y con pérdidas que serán totales. Y con los pisos destruidos para lo que siga.>

La ganadería, porque a la liquidación de stock que promueve el gobierno (pensando en el índice de precios y en nada más, sin importar las consecuencias) se sumó la pérdida de miles de cabeza que no pudieron ser sacadas a tiempo de las islas. Y porque las que salieron le generan un costo al ganadero entre alquileres de campo y alimentos que mal puede enfrentar con los precios de venta actuales.>

Y la lechería, porque como consecuencia de las políticas estatales (y no alcanza la compensación con pie encima de los cinco centavos) y de la estacionalidad, se cayó la producción. Pero la situación, con las lluvias, directamente es de parálisis: animales enfermos, mortandad, caída de la producción e imposibilidad de sacarla de muchos tambos por los caminos intransitables o cortados. Otro mazazo. Las caídas de litros de leche en los principales tambos ronda el 50%.>

A este panorama, hay que sumarle los evacuados y los cortes de las principales rutas por las que no podrán salir las producciones que se salvaron.>

Quiero decir con esto que Santa Fe va sentir la merma de tres producciones claves porque ahora están afectados el este y norte ganaderos, el oeste lechero y el centro y sur agricultor. Casi toda la provincia.>

Y porque más allá de las ayudas, las prisas y olvidos incomprensibles (como salir a comprar bombas de apuro, como si recién nos enteráramos que tenemos agua por todos lados, por los costados, por abajo y por arriba), acá queda instalado un tema que es crucial para una provincia como la nuestra, que venía mostrando con orgullo su potencial productivo. Y es la manera en que, ya que no se hizo hasta ahora, nos enfrentaremos a este tipo de lluvias de 200 milímetros en un rato.>

Me resisto a creer que todo se explique en lo "impredecible" y a refugiarnos en la palabra "catástrofe". Porque éstas son y serán las lluvias que tendremos y porque por Santa Fe, kilómetros más o menos, sale el agua de toda la provincia y más también.>

Será oportuno escuchar de boca de todos los candidatos a gobernadores cuáles, exactamente, son sus proyectos y líneas de acción para lograr, rápida y fluidamente, que los excesos hídricos lleguen al Salado, al Coronda, al Paraná sin afectar la producción. Y decidir en consecuencia.>

Néstor Fenoglio[email protected]