Salas de extracción de miel, acordes a las exigencias internacionales
La apicultura se pone a punto
Los mercados externos son muy rigurosos y los productores locales deben responder para mantener su liderazgo en el mundo. La cooperativa Apiuni entendió cuáles son las reglas de juego y en febrero comenzó a trabajar en la sala que está en San Jerónimo Norte.

Con la finalidad de responder a las exigencias del mercado internacional, actores privados y públicos pusieron manos a la obra para que las salas de extracción de miel estén acordes a las exigencias de los exportadores. Deben cumplir con determinadas condiciones estructurales y trabajar bajo ciertas normas de calidad para responder adecuadamente a las normativas nacionales vigentes que garanticen el ingreso de la producción local al mundo.

Es que cuando se habla de "la apicultura se está haciendo mención a una producción que requiere escala", señaló el Ing. Ricardo Biani, responsable del Programa Apícola Provincial.>

En 1998, "había más de 350 salas de extracción en nuestra provincia". Sin embargo, cuando se empezaron a aplicar las normativas nacionales, algunas de estas salas se readecuaron, otras se cerraron porque no se pudieron reacomodar a las exigencias y varias son las que se construyeron.>

Por eso, "hoy contamos con 145 salas de extracción que cumplen con los requisitos de la normativa 353 del Senasa para vender la producción al exterior". La mayor cantidad "se concentra en los departamentos Las Colonias, Castellanos, General López, San Justo, General Obligado, Caseros, donde los apicultores se encuentran muy bien organizados", precisó Biani.>

En la primera quincena de febrero, se puso en funcionamiento la sala de extracción que está ubicada en San Jerónimo Norte (Las Colonias). Tiene una capacidad para extraer 1.000 kilos de miel por hora; pero, en este momento, "se trabaja al 20% porque falta producción a raíz de los efectos negativos que provocaron las lluvias", remarcó Pablo Roggero, presidente de la Cooperativa de Apicultores Unidos Limitada (Apiuni).>

A pesar de esto, el responsable del Programa Apícola de Santa Fe, señaló que "este número -145 salas de extracción- no es suficiente para la cantidad de colmenas que tiene nuestra provincia".>

Según los datos registrados en el Ministerio de la Producción de Santa Fe, hay 4.700 apicultores en el ámbito provincial que poseen, en total, más de 360.000 colmenas registradas.>

Paso a paso

Tras un aporte de 125.000 pesos que hizo el Ministerio de la Producción de Santa Fe, por medio del Programa Apícola Provincial, se dio luz verde a la sala de extracción que se levantó en San Jerónimo Norte.

Este dinero fue entregado por la provincia a la comuna de esta localidad para construir el edificio donde funciona la sala; y cada uno de los productores -son 28 en total- de Apiuni invirtieron 3.000 pesos para adquirir las maquinarias de acero inoxidable y todo el equipamiento que hoy ya está en marcha dentro de este inmueble.>

Desde que abrió sus puertas, los apicultores -de miel convencional u orgánica- que forman parte de esta cooperativa comenzaron a traer su producción hasta esta sala. Aquí, durante la mañana se realiza la extracción de miel que luego pasa a los decantadores (donde la producción queda 24 horas en reposo) para, finalmente, ser envasada en los distintos tambores que están destinados a la exportación. >

Con la puesta en marcha de esta sala, varios son los beneficios -económico, de seguridad y calidad- que obtienen los productores de la zona. A los socios de la cooperativa, la extracción de miel les cuesta 20 centavos el kilo. En tanto que para los que no son socios, extraer la miel en esta sala les sale a razón de 30 centavos por kilo. "Estos valores son muy buenos para que los apicultores puedan bajar sus costos de producción", puntualizó Roberto Giudicatti, secretario de Apiuni.>

Antes, "los productores debían contratar este servicio a terceros y pagar costos variados -entre 35 y 40 centavos por kilo-", agregó Giudicatti.>

Una garantía

Tanto Roggero como Giudicatti reconocieron que la ventaja no es sólo económica, ya que trabajar bajo ciertas normas de calidad y seguridad son herramientas elementales al momento de exportar.

Es que cuando los productores llegan a esta sala con su producción, saben que la "extracción de la miel se realiza en base a las exigencias que establecen las normativas del Senasa, con lo cual, están seguros de que podrán ingresar al mercado externo sin ningún tipo de inconvenientes". >

Esto significa que "cada apicultor que arriba con su producción a esta sala obtiene todos los papeles que le exigen para vender al exterior dentro de un sistema de trazabilidad y control determinado".>

Para más adelante, se piensa dar este servicio a los productores que no integran Apiuni. "En noviembre, alrededor de 15 apicultores se acercaron a solicitar la extracción de su producción"; pero, "como la sala todavía no estaba funcionando no pudimos responder a estos pedidos", explicó Giudicatti.>

Por lo tanto, "la demanda existe en la zona y nosotros podremos responder". Para los apicultores, "es muy importante que se hayan cerrado aquellas salas que no cumplían con las reglamentaciones y brindado apoyo a las distintas asociaciones y cooperativas que estaban dispuestas a realizar esta actividad respetando las normativas vigentes". >

Esta acción demuestra que "la provincia tiene una política definida con respecto al sector apícola", aseguró Giudicatti.>

Por eso, "a pesar de que algunos años, como éste, son muy duros por los escasos rendimientos obtenidos, la instalación de esta sala de extracción genera grandes expectativas para los productores locales", concluyó Roggero, quien deslizó que ésta es una primera acción dentro de una serie de proyectos que Apiuni tiene para el futuro.>

Ivana Zilli[email protected]