Se trata del Estado y su indelegable control de las administraciones cooperativistas en pos del cooperativismo. SanCor anticipó su crónica de una ayuda anunciada cuando, el 21 de octubre de 2005, juntamente con el tratamiento de su balance Nº 65, los representantes de 63 cooperativas y más de 300 delegados, aprobaron la transformación de la empresa en Cooperativa de primer grado. Con los dos tercios de los votos, se aceptó dejar de ser cooperativa de cooperativas y además eligieron al actual presidente Oscar Juan Carreras (intendente de Sacanto, Córdoba, presidente de ArgenInta de la misma provincia y ex Secretario de Agricultura del gobierno de Eduardo Angeloz).
El caletre de la cuestión pasa por competir con el precio pagado a los productores en una escenografía dominada por la participación de grandes capitales. El cierre de muchos tambos también presionó sobre aquella decisión y el sobredimensionamiento más la capacidad ociosa de sus plantas hicieron el resto.>
Lejos de pensar que la crisis financiera visualizaría alguna solución como la actual, hubo salvatajes anteriores, allegados a SanCor, en aquel entonces, reconocieron la necesidad de buscar la participación de inversiones internacionales, inducidos por un pasivo que, en el año 2005, era de u$s 167 millones, reprogramados a 8 años con dos años de gracia.>
Luego, sus exportaciones de commodities (quesos y leche en polvo) se recuperaron gracias a un convenio con Fonterra (Cooperativa Láctea de Nueva Zelanda), DPAA (Dairy Partners Américas Argentina S.A.) coadyuvó en la venta de productos refrigerados en el mercado interno (flanes, yogures, quesos frescos, postres y leches fermentadas) y desde octubre de 2005 SanCor comenzó a realizar sus pagos bajo el parámetro kilos de grasa-proteína, sin poder evitar la comparación del rinde grasa-litros.>
Después lo conocido, AdecoAgro a través de un aporte societario, pretendía el 62,5% de las acciones contra el 37,5% de SanCor, oferta rechazada por la llegada de oxígeno venezolano que, con el aporte de u$s 80 millones para reorganizar la deuda, otros u$s 55 millones para destinar a capital de trabajo y transferencia de tecnología, previa desginación de un auditor "bolivariano", le aseguraba la continuidad como cooperativa. Como complemento, un acuerdo con Numico (láctea dinamarquesa) permitiría la compra de u$s 80 millones en leches medicinales elaboradas por la coooperativa, que sería destinada al consumo europeo.>
Hoy, una diáspora de medidas asistencialistas confundió la bonanza del cooperativismo, ya que a SanCor se le habrían autorizado incrementos en los valores de algunos de sus productos; sus tamberos cobrarían el beneficio derivado del sistema de estabilización de precios sin el previo aporte empresarial, la provincia eximiría del pago del impuesto a los sellos los contratos involucrado en el préstamo; el gobierno nacional reduciría las retenciones a las exportaciones que realice a Venezuela, a lo que habría que agregar el deseo actual del Consejo Directivo de obtener una quita del 52% de su deuda financiera para hacerla coincidir con los u$s 80 millones del préstamo solicitado. ¿Algo más? >
Finalmente, el 27% de sus exportaciones de leche en polvo, 248.000 toneladas, hasta 2019, serán destinados a la cancelación de las obligaciones contraídas, además SanCor, con un 30% de su capacidad ociosa, proyecta la apertura de 200 nuevos tambos, a través de Aproagro (un departamento de la empresa que atiende la demanda de insumos), para producir más leche.>
Desde la dialéctica se puede concluir que, algunos empresarios rotulados de cooperativistas han soslayado al cooperativismo y desprotejido, en este caso, a los tamberos. ¿Es responsabilidad del INAES ejercer el control para que esto no ocurra?>