El rol del Estado
Por Miguel Saredi (Pte. Pampa Sur)

Ante una nueva reunión del Jefe de Gabinete con las entidades agropecuarias, nos parece necesario que definamos al funcionario nacional que entendemos los que estamos en la cadena agroindustrial y agroalimentaria sobre el necesario rol del Estado.

Ya lo hicimos, a raíz de la mala utilización de la palabra subsidios, en ocasión de las compensaciones cruzadas, de cuya burocracia todavía padecemos, oportunidad en que recordamos que el Estado tenía dos roles que cumplir : el dirigencial y el de subsidio.>

Ahora nos encontramos frente a una crisis distinta, porque el Estado Nacional interviene e interfiere en la actividad productiva en distintas áreas:>

En el mercado de carnes, hace más de un año que interviene con medidas parciales y de clara incompetencia, que en los últimos días agravó, entre tantos temas, el funcionamiento del Mercado de Liniers, referencia no sólo para la comercialización de la carne, sino para todo una sucesión de parámetros comerciales en el sector.>

En los mercados granarios, como el del trigo o el del maíz.>

En la confusa posición oficial en temas como el biodiésel, en la cual distintos funcionarios, como el Presidente del INTI, pretenden dividir las posturas entre alimentos o energía, o en materia internacional, entre Venezuela o Estados Unidos.>

En la política de precios, a través de la actitud desbocada del Secretario de Comercio Interior.>

Podríamos enumerar muchas más pero sirvan éstas como ejemplo.>

La libertad para comerciar, transitar, trabajar, que contempla nuestra Constitución Nacional es un principio liminar que debe ser respetado. Ejercer las facultades del Estado en forma correcta no tiene por qué vulnerar este derecho fundamental de las personas.>

Priorizamos la eficiencia del Estado para cumplir con su función, antes que discutir sobre su tamaño o sobre posturas ideologistas. El Estado debe estar atento, vigilante, discreta y ejecutivamente, pues de nada nos sirve un estado omnipresente, amorfo e ineficaz como el que rige hace mucho tiempo en materia agropecuaria o en los despachos de la Secretaría de Agricultura.>

Pero esto no significa en modo alguno que queramos un Estado ausente. Queremos un Estado con un rol activo, ejecutivo, serio y con reglas de juego claras para los ciudadanos.>

No queremos, Señor Jefe de Gabinete, un Estado que en forma torpe sólo interfiere e interviene.>

Interfiere e interviene en la producción, en la calidad y en el despegue de una Argentina como potencia agroalimentaria mundial, alejando a los productores agropecuarios del proyecto común que debemos tener todos los argentinos.>

Lo más grave es que el dinero de esos productores, que hace posible el superávit fiscal, no es utilizado dignamente para combatir la pobreza y la exclusión, o empezar a disminuir la tremenda brecha en la desigualdad del ingreso en la Argentina, sino que es utilizado -mayoritariamente- para cumplir una tarea asistencialista, que degenera en clientelismo político en manos de punteros, gremialistas, piqueteros, Intendentes y Gobernadores en todo el país.>